Recibe el Espíritu Santo
Mes 7: ¡Ha resucitado! — Por qué creemos · Caminar en el Espíritu
Lectura de hoy
Leamos juntos: Juan 20:19–22
19 Y como fué tarde aquel día, el primero de la semana, y estando las puertas cerradas donde los discípulos estaban juntos por miedo de los Judíos, vino Jesús, y púsose en medio, y díjoles: Paz á vosotros. 20 Y como hubo dicho esto, mostróles las manos y el costado. Y los discípulos se gozaron viendo al Señor. 21 Entonces les dijo Jesús otra vez: Paz á vosotros; como me envió el Padre, así también yo os envío. 22 Y como hubo dicho esto, sopló, y díjoles: Tomad el Espíritu Santo:
Versículo para memorizar
“Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.”— Lucas 24:39 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Isaías 31–34
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 199 de 365 — Isaías anuncia a un Rey que reinará en justicia.)Lo esencial
La tarde del día de la resurrección, los discípulos estaban encerrados tras puertas cerradas, llenos de miedo. Entonces Jesús resucitado se puso en medio de ellos. Su primera palabra no fue un reproche, sino "La paz sea con vosotros". Les mostró sus manos y su costado, y el temor se les deshizo en gozo. Luego, en un mismo aliento, les entregó su misión y su poder: "Como me envió el Padre, así también yo os envío". Y sopló sobre ellos y dijo: "Recibid el Espíritu Santo" (). Cristo resucitado estaba creando algo enteramente nuevo: un pueblo enviado en una misión, y que nunca se esperaba que la cumpliera con sus propias fuerzas.
Aquí late el corazón mismo de la vida llena del Espíritu. Jesús no nos salva para luego dejarnos arreglándonoslas solos. Nos llena con su propio Espíritu, el mismísimo Espíritu que lo levantó de los muertos. Así como Dios sopló vida en el primer hombre en el huerto, Jesús resucitado sopla vida nueva en los suyos. Aquel momento miraba hacia Pentecostés, cuando ese mismo Espíritu vestiría a los creyentes de poder para ser testigos (). El patrón es claro: la resurrección nos envía hacia afuera, y el Espíritu nos llena por dentro para que podamos ir. Nunca fuimos hechos para seguir a Jesús solo por fuerza de voluntad, sino para ser llenos y llevados por su Espíritu; y ese regalo es para tu familia hoy.
Alrededor de la mesa
Jesús dijo "¡Paz!" y sopló sobre sus amigos para darles al Ayudador de Dios, el Espíritu Santo.
Hagámoslo: Respiremos juntos hondo y con calma, y digamos: "Espíritu Santo, lléname de paz hoy".
Jesús les dio a sus amigos una tarea —ir a contarle a la gente acerca de Él— y el Espíritu Santo para ayudarlos a hacerla.
Conversemos: ¿Por qué necesitarían los discípulos el poder de Dios y no solo su propia valentía?
La resurrección nos envía hacia afuera, y el Espíritu nos llena por dentro. Jesús todavía quiere llenar a los suyos con el Espíritu Santo para tener poder y ser testigos ().
Profundicemos: ¿Alguna vez le has pedido a Jesús que te llene con su Espíritu Santo? Puedes pedírselo: a Él le encanta dar el Espíritu ().
💬 Para conversar
Cuando tienes una tarea grande por delante, ¿intentas hacerla tú solo, o pides ayuda?— Jesús nos da su Espíritu para que nunca tengamos que servirle solos.
🛡️ Defendamos la fe
¿Cómo sabemos que la resurrección de veras transformó a estos hombres? Estos mismos discípulos se escondían tras puertas cerradas por miedo; y, sin embargo, en cuestión de semanas ya predicaban con valentía a Cristo resucitado en público, aun arriesgándose a ser arrestados. Solo el haber encontrado al Jesús vivo y haber recibido su Espíritu explica un cambio así ().
Para papá · Para profundizar
La enseñanza pentecostal clásica ve la investidura de los discípulos con el Espíritu como el patrón para todo creyente —tus hijos incluidos—, para la misión, no para el espectáculo. La meta nunca son los fuegos artificiales espirituales; como bien insiste la tradición llena del Espíritu, el carácter importa más que los dones, y todo sensacionalismo o tinte de prosperidad queda descartado. Un hogar verdaderamente lleno del Espíritu se reconoce por la semejanza con Cristo, por la paz y por el testimonio valiente, no por el ruido. Y aquí viene la parte que escudriña el corazón de un papá: no puedes guiar a tu familia a una vida en el Espíritu que tú mismo no estás viviendo. Antes de enseñarles a pedir la llenura del Espíritu, pídele al Padre que te llene a ti de nuevo, que te envíe en su poder y no apenas en tu propia determinación.
Inspirado en: Robert Menzies, Pentecost: This Story Is Our Story; and Sam Storms, Understanding Spiritual Gifts.
Oremos juntos
"Señor Jesús, gracias por tu paz y por soplar tu Espíritu sobre los tuyos. Llena a nuestra familia con tu Espíritu Santo, haznos más parecidos a ti, y envíanos a contarles a otros las buenas nuevas. En el nombre de Jesús, amén."
Jesús resucitado me envía hacia afuera, y me llena con su Espíritu para que nunca vaya solo.