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La Biblia en un año (opcional)

Conocer a Dios · Volumen 1

Job 23–27

Día 20 de 365 · Reina-Valera 1909

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Job 23

1Y RESPONDIÓ Job, y dijo:

2Hoy también hablaré con amargura; que es más grave mi llaga que mi gemido.

3¡Quién me diera el saber dónde hallar á Dios! yo iría hasta su silla.

4Ordenaría juicio delante de él, y henchiría mi boca de argumentos.

5Yo sabría lo que él me respondería, y entendería lo que me dijese.

6¿Pleitearía conmigo con grandeza de fuerza? No: antes él la pondría en mí.

7Allí el justo razonaría con él: y escaparía para siempre de mi juez.

8He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; y al occidente, y no lo percibiré:

9Si al norte él obrare, yo no lo veré; al mediodía se esconderá, y no lo veré.

10Mas él conoció mi camino: probaráme, y saldré como oro.

11Mis pies tomaron su rastro; guardé su camino, y no me aparté.

12Del mandamiento de sus labios nunca me separé; guardé las palabras de su boca más que mi comida.

13Empero si él se determina en una cosa, ¿quién lo apartará? Su alma deseó, é hizo.

14El pues acabará lo que ha determinado de mí: y muchas cosas como estas hay en él.

15Por lo cual yo me espanto en su presencia: consideraré, y temerélo.

16Dios ha enervado mi corazón, y hame turbado el Omnipotente.

17¿Por qué no fuí yo cortado delante de las tinieblas, y cubrió con oscuridad mi rostro?

Job 24

1PUESTO que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿por qué los que le conocen no ven sus días?

2Traspasan los términos, roban los ganados, y apaciéntanlos.

3Llévanse el asno de los huérfanos; prenden el buey de la viuda.

4Hacen apartar del camino á los menesterosos: y todos los pobres de la tierra se esconden.

5He aquí, como asnos monteses en el desierto, salen á su obra madrugando para robar; el desierto es mantenimiento de sus hijos.

6En el campo siegan su pasto, y los impíos vendimian la viña ajena.

7Al desnudo hacen dormir sin ropa, y que en el frío no tenga cobertura.

8Con las avenidas de los montes se mojan, y abrazan las peñas sin tener abrigo.

9Quitan el pecho á los huérfanos, y de sobre el pobre toman la prenda.

10Al desnudo hacen andar sin vestido, y á los hambrientos quitan los hacecillos.

11De dentro de sus paredes exprimen el aceite, pisan los lagares, y mueren de sed.

12De la ciudad gimen los hombres, y claman las almas de los heridos de muerte: mas Dios no puso estorbo.

13Ellos son los que, rebeldes á la luz, nunca conocieron sus caminos, ni estuvieron en sus veredas.

14A la luz se levanta el matador, mata al pobre y al necesitado, y de noche es como ladrón.

15El ojo del adúltero está aguardando la noche, diciendo: No me verá nadie: y esconde su rostro.

16En las tinieblas minan las casas, que de día para sí señalaron; no conocen la luz.

17Porque la mañana es á todos ellos como sombra de muerte; si son conocidos, terrores de sombra de muerte los toman.

18Son instables más que la superficie de las aguas; su porción es maldita en la tierra; no andarán por el camino de las viñas.

19La sequía y el calor arrebatan las aguas de la nieve; y el sepulcro á los pecadores.

20Olvidaráse de ellos el seno materno; de ellos sentirán los gusanos dulzura; nunca más habrá de ellos memoria, y como un árbol serán los impíos quebrantados.

21A la mujer estéril que no paría, afligió; y á la viuda nunca hizo bien.

22Mas á los fuertes adelantó con su poder: levantóse, y no se da por segura la vida.

23Le dieron á crédito, y se afirmó: sus ojos están sobre los caminos de ellos.

24Fueron ensalzados por un poco, mas desaparecen, y son abatidos como cada cual: serán encerrados, y cortados como cabezas de espigas.

25Y si no, ¿quién me desmentirá ahora, ó reducirá á nada mis palabras?

Job 25

1Y RESPONDIÓ Bildad Suhita, y dijo:

2El señorío y el temor están con él: él hace paz en sus alturas.

3¿Tienen sus ejércitos número? ¿y sobre quién no está su luz?

4¿Cómo pues se justificará el hombre con Dios? ¿y cómo será limpio el que nace de mujer?

5He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas son limpias delante de sus ojos:

6¿Cuánto menos el hombre que es un gusano, y el hijo de hombre, también gusano?

Job 26

1Y RESPONDIÓ Job, y dijo:

2¿En qué ayudaste al que no tiene fuerza? ¿has amparado al brazo sin fortaleza?

3¿En qué aconsejaste al que no tiene ciencia, y mostraste bien sabiduría?

4¿A quién has anunciado palabras, y cúyo es el espíritu que de ti sale?

5Cosas inanimadas son formadas debajo de las aguas, y los habitantes de ellas.

6El sepulcro es descubierto delante de él, y el infierno no tiene cobertura.

7Extiende el aquilón sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada.

8Ata las aguas en sus nubes, y las nubes no se rompen debajo de ellas.

9El restriñe la faz de su trono, y sobre él extiende su nube.

10El cercó con término la superficie de las aguas, hasta el fin de la luz y las tinieblas.

11Las columnas del cielo tiemblan, y se espantan de su reprensión.

12El rompe la mar con su poder, y con su entendimiento hiere la hinchazón suya.

13Su espíritu adornó los cielos; su mano crió la serpiente tortuosa.

14He aquí, estas son partes de sus caminos: ¡mas cuán poco hemos oído de él! Porque el estruendo de sus fortalezas, ¿quién lo detendrá?

Job 27

1Y REASUMIÓ Job su discurso, y dijo:

2Vive Dios, el cual ha apartado mi causa, y el Omnipotente, que amargó el alma mía,

3Que todo el tiempo que mi alma estuviere en mí, y hubiere hálito de Dios en mis narices,

4Mis labios no hablarán iniquidad, ni mi lengua pronunciará engaño.

5Nunca tal acontezca que yo os justifique: hasta morir no quitaré de mí mi integridad.

6Mi justicia tengo asida, y no la cederé: no me reprochará mi corazón en el tiempo de mi vida.

7Sea como el impío mi enemigo, y como el inicuo mi adversario.

8Porque ¿cuál es la esperanza del hipócrita, por mucho que hubiere robado, cuando Dios arrebatare su alma?

9¿Oirá Dios su clamor cuando la tribulación sobre él viniere?

10¿Deleitaráse en el Omnipotente? ¿invocará á Dios en todo tiempo?

11Yo os enseñaré en orden á la mano de Dios: no esconderé lo que hay para con el Omnipotente.

12He aquí que todos vosotros lo habéis visto: ¿por qué pues os desvanecéis con fantasía?

13Esta es para con Dios la suerte del hombre impío, y la herencia que los violentos han de recibir del Omnipotente.

14Si sus hijos fueren multiplicados, serán para el cuchillo; y sus pequeños no se hartarán de pan;

15Los que le quedaren, en muerte serán sepultados; y no llorarán sus viudas.

16Si amontonare plata como polvo, y si preparare ropa como lodo;

17Habrála él preparado, mas el justo se vestirá, y el inocente repartirá la plata.

18Edificó su casa como la polilla, y cual cabaña que el guarda hizo.

19El rico dormirá, mas no será recogido: abrirá sus ojos, mas él no será.

20Asirán de él terrores como aguas: torbellino lo arrebatará de noche.

21Lo antecogerá el solano, y partirá; y tempestad lo arrebatará del lugar suyo.

22Dios pues descargará sobre él, y no perdonará: hará él por huir de su mano.

23Batirán sus manos sobre él, y desde su lugar le silbarán.

Traducción: Reina-Valera 1909