Tú siempre estás conmigo
Mes 1: En el principio — Conocer a Dios · Adoración en familia
Lectura de hoy
Leamos juntos: Salmo 139:7–12, 17–18
7 ¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿y adónde huiré de tu presencia? 8 Si subiere á los cielos, allí estás tú: y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás. 9 Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo de la mar, 10 Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. 11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá tocante á mí. 12 Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día: lo mismo te son las tinieblas que la luz. … 17 Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡cuán multiplicadas son sus cuentas! 18 Si los cuento, multiplícanse más que la arena: despierto, y aun estoy contigo.
Versículo para memorizar
“Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.”— Salmo 139:14 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Job 28–30
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 21 de 365 — "¿Dónde se hallará la sabiduría?", pregunta Job.)Lo esencial
Esta semana hemos aprendido que Dios nos formó con cuidado y nos conoce por completo. Hoy lo adoramos por una verdad maravillosa más: Él siempre está con nosotros. David pregunta: "¿A dónde me iré de tu espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?" () — y la respuesta gozosa es: a ningún lugar. Si sube al cielo, allí está Dios. Si baja al lugar más profundo, allí está Dios. Si vuela al extremo del mar o se esconde en la oscuridad más densa, "aun las tinieblas no encubren de ti" (v. 12). No hay rincón en toda la creación, ni un solo momento de tu vida, en el que Dios no esté justo a tu lado.
Para los hijos de Dios, ese es el consuelo más dulce que existe. Nunca estás realmente solo: ni en un cuarto a oscuras, ni en un primer día que da miedo, ni cuando un amigo se aleja, ni siquiera cuando tú mismo te sientes lejos de Dios. Él está ahí. Y David no termina sintiéndose vigilado, sino sintiéndose atesorado: "¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán multiplicadas son sus cuentas! Si los cuento, multiplícanse más que la arena" (vv. 17–18). El Dios de todo el universo piensa en ti más veces que granos de arena hay en cada playa. Así que hoy, como familia, no solo aprendemos esto: lo adoramos. Convertimos estas verdades en alabanza.
Alrededor de la mesa
Dios siempre, siempre está contigo, en la luz Y en la oscuridad. ¡Nunca estás solo!
Hagámoslo: Apaguemos la luz por unos segundos. "¡Aun en la oscuridad, Dios está aquí mismo conmigo!" Luego cantemos juntos una canción de alabanza.
No hay lugar al que puedas ir donde Dios no esté ya. ¡Y piensa en ti más veces que granos de arena hay en la playa!
Conversemos: ¿Cuándo es el momento en que más necesitas recordar que Dios está contigo?
Que Dios esté presente en todas partes (su omnipresencia) significa que nunca estás abandonado, aun cuando sientas que está lejos. Sus pensamientos hacia ti son tantos que no se pueden contar.
Profundicemos: ¿En qué se diferencia saber que "Dios siempre está conmigo" de simplemente saber que "Dios existe en algún lugar allá afuera"?
💬 Para conversar
Si pudieras tomar un puñado de arena y cada granito fuera uno de los pensamientos de amor que Dios tiene hacia ti, ¿de qué tamaño sería ese montón?— David dice que son más que TODA la arena. ¡Alabemos a Dios por eso!
🛡️ Defendamos la fe
Si Dios es real y lo hizo todo, tiene perfecto sentido que esté presente en toda su creación, no atrapado en un solo lugar como una estatua o un ídolo. El Dios de la Biblia es a la vez Hacedor y cercano a cada uno de nosotros, que es exactamente la clase de Dios al que apuntan tanto la evidencia como nuestras necesidades más profundas. Podemos sostener y compartir esa esperanza con mansa confianza ().
Para papá · Para profundizar
La adoración en familia no requiere una banda ni un plan pulido: requiere un padre dispuesto a reunir a sus hijos y a levantar sus ojos hacia Dios. Esta noche, que sea adoración y no solo una lección: lee el salmo despacio, canta una canción o dos (aunque salgan imperfectas), menciona cosas concretas por las cuales dar gracias a Dios, y ora por cada hijo por su nombre. Estás modelando que la respuesta correcta ante conocer a Dios es la adoración. En lo teológico, la omnipresencia de Dios es una doctrina que consuela y convence a la vez: consuela, porque nunca estamos abandonados; convence, porque nunca pecamos en secreto. Sostén ambas cosas para tus hijos, pero guía empezando por el consuelo, porque la obediencia crece mejor en tierra de gracia. Y no subestimes el poder de estos ritmos: los estudios muestran una y otra vez que los niños que viven una fe familiar cálida y constante en casa tienen muchas más probabilidades de seguir caminando con Cristo en la adultez. No estás solo llenando quince minutos: estás edificando un legado que el Dios siempre presente puede usar por generaciones.
Inspirado en: Donald S. Whitney, Family Worship; and Sam Rainer, Raising Kids Who Follow Jesus.
Oremos juntos
"Padre, tú siempre estás con nosotros; no hay lugar al que podamos ir lejos de tu presencia. Gracias porque tus pensamientos de amor hacia nosotros son más que la arena. Te adoramos, nuestro Hacedor, que nos conoces y permaneces cerca. En el nombre de Jesús, amén."
A dondequiera que vaya, Dios ya está allí, y piensa en mí más veces que granos de arena hay en la playa.