Alabar en el Espíritu
Mes 8: Hablar con Dios — La familia que ora · Caminar en el Espíritu
Lectura de hoy
Leamos juntos: Efesios 5:18-20 y Salmo 150
18 Y no os embriaguéis de vino, en lo cual hay disolución; mas sed llenos de Espíritu; 19 Hablando entre vosotros con salmos, y con himnos, y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20 Dando gracias siempre de todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo: — Efesios 5:18-20
1 Aleluya. ALABAD á Dios en su santuario: alabadle en la extensión de su fortaleza. 2 Alabadle por sus proezas: alabadle conforme á la muchedumbre de su grandeza. 3 Alabadle á son de bocina: alabadle con salterio y arpa. 4 Alabadle con adufe y flauta: alabadle con cuerdas y órgano. 5 Alabadle con címbalos resonantes: alabadle con címbalos de júbilo. 6 Todo lo que respira alabe á JAH. Aleluya. — Salmo 150
Versículo para memorizar
“Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor.”— Salmo 95:6 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Jeremías 38–40; Salmo 74; Salmo 79
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra.Lo esencial
Pablo nos da un mandato precioso: "No os embriaguéis de vino… mas sed llenos del Espíritu; hablando entre vosotros con salmos, y con himnos, y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones" (). Fíjate en la conexión: estar llenos del Espíritu desborda en cántico. La adoración no es algo que producimos con nuestras propias fuerzas; el Espíritu Santo mismo despierta la alabanza en el corazón del creyente y la hace rebosar hasta convertirse en canto. Por eso un hogar lleno del Espíritu suele ser un hogar que canta: no porque todos sean músicos, sino porque el Espíritu sigue poniendo gratitud en nuestra boca "dando gracias siempre de todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo" (v. 20).
Y el nos muestra cuán grande y libre puede ser esa alabanza. Llama a tomar la trompeta, el arpa, el pandero, las cuerdas y "los címbalos de júbilo", y termina así: "¡Todo lo que respira alabe á JAH!". Dios no solo es honrado con una adoración callada y cuidadosa; Él se deleita en la alabanza gozosa, de todo corazón, e incluso fuerte, de sus hijos. Como creyentes pentecostales, atesoramos este gozo que el Espíritu enciende; pero recuerda: la meta nunca es el ruido por el ruido mismo ni el espectáculo. La verdadera alabanza llena del Espíritu produce el fruto del Espíritu —amor, gratitud y un corazón ablandado—, no solo volumen. El carácter siempre importa más que la actuación. Así que dejamos que el Espíritu nos llene, y entonces alabamos a Dios con libertad, en voz alta y de corazón, porque Él es digno de cada pizca de ello.
Alrededor de la mesa
¡El dice que alabemos a Dios con trompetas, tambores y danzas! A Dios le encanta la alabanza alegre y fuerte.
Hagámoslo: Tomemos ollas, cucharas, o solo aplaudamos, y hagamos un "instrumento" gozoso mientras decimos: "¡Alabado sea el Señor!"
Cuando el Espíritu Santo llena nuestro corazón, Él hace que la gratitud brote hasta convertirse en canto.
Conversemos: ¿Por qué crees que las personas que aman a Jesús terminan queriendo cantar acerca de Él?
Estar "llenos del Espíritu" se desborda en cántico y acción de gracias. Pero la adoración llena del Espíritu se trata de un corazón agradecido, no solo de hacer ruido o llamar la atención.
Profundicemos: ¿Cómo puedes notar la diferencia entre una adoración que de verdad viene del Espíritu y una que es solo entusiasmo emocional?
💬 Para conversar
¡El Salmo 150 menciona címbalos de júbilo y danzas! ¿Cuál es la forma más gozosa y libre en que a TI te gusta alabar a Dios: cantar, saltar, aplaudir o gritar?
🛡️ Defendamos la fe
Algunos dicen que la adoración emocional solo prueba que los cristianos se engañan a sí mismos. Pero el ya mandaba una alabanza gozosa y expresiva hace miles de años, y el Espíritu no produce sentimientos vacíos; Él produce amor, gozo y vidas transformadas que perduran (). Podemos responder con mansedumbre (): el fruto que la adoración deja atrás demuestra que es real.
Para papá · Para profundizar
La enseñanza pentecostal clásica sostiene que el mismo Espíritu que da poder para testificar también enciende la adoración del corazón, y hace del canto una de las marcas de una vida llena del Espíritu. Pero el contexto más amplio de Pablo nos protege: los versículos que siguen describen un hogar lleno del Espíritu, lleno de amor mutuo y sujeción, no de caos. Así que la prueba de una alabanza guiada por el Espíritu en tu casa no son los decibeles; es si tu familia crece en amor, gratitud y semejanza a Cristo. Papá, dales a tus hijos permiso para ser expresivos delante de Dios —para alzar las manos, danzar, cantar en voz alta— mientras les modelas que la adoración se alimenta de la gratitud, no de la actuación. El carácter por encima de los dones, siempre. Un padre que alaba con libertad y con humildad enseña a sus hijos que el Espíritu nos hace gozosos y mansos a la vez.
Inspirado en: Robert Menzies, Pentecost: This Story Is Our Story.
Oremos juntos
"Padre, llénanos de tu Espíritu Santo y pon un cántico en nuestro corazón. Ayúdanos a alabarte con libertad y alegría, pero también con humildad, con corazones agradecidos y llenos de amor. Que todo lo que hay en nosotros te alabe. En el nombre de Jesús, amén."
El Espíritu llena mi corazón y se desborda en alabanza: gozosa y libre, pero siempre arraigada en un corazón agradecido y amoroso.