A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 1 · Día 25 de 365

Esconderse y ser sincero con Dios

Mes 1: En el principio — Conocer a Dios · Asuntos del corazón

⏱ ≈ 12 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Génesis 3:8–13; 1 Juan 1:9

8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día: y escondióse el hombre y su mujer de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. 9 Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y escondíme. 11 Y díjole: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? 12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dió del árbol, y yo comí. 13 Entonces Jehová Dios dijo á la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. — Génesis 3:8–13
9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad. — 1 Juan 1:9

Versículo para memorizar

Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.Génesis 3:15 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Job 40–42

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 25 de 365 — Job se arrepiente, y Dios lo restaura.)

Lo esencial

Lo primero que el pecado hizo que Adán y Eva hicieran fue esconderse. Oyeron a Dios paseando por el huerto —el mismo Dios que solo había sido bondadoso con ellos— y corrieron a refugiarse entre los árboles. Cuando Dios llamó: "¿Dónde estás tú?", no era porque estuviera perdido; Él sabía exactamente dónde estaban. Los estaba invitando a salir y a ser sinceros. Pero en lugar de confesar, Adán culpó a Eva (e incluso insinuó que era culpa de Dios por habérsela dado), y Eva culpó a la serpiente. Esconderse y echar la culpa: ese sigue siendo el reflejo natural de todo corazón humano, incluido el nuestro. Cuando hacemos algo malo, lo encubrimos, ponemos excusas y señalamos a los demás, igual que nuestros primeros padres.

Pero aquí está la tierna buena noticia que tus hijos necesitan atesorar: Dios vino buscando a los que se escondían. No esperó a que ellos se compusieran solos; los buscó en medio de su vergüenza. Y la puerta que nos abre es la sinceridad. Primera de promete: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados". Nunca tenemos que escondernos de un Padre que ya lo sabe todo y aun así se acerca. Confesar no es arrastrarse ante un Dios que busca un motivo para enojarse; es correr a los brazos de un Dios que busca un motivo para perdonar. Enséñale a tu familia que lo más valiente y lo más seguro que pueden hacer con su pecado es sacarlo a la luz.

Alrededor de la mesa

Pequeños 3–6

Adán y Eva se escondieron de Dios detrás de los árboles, ¡pero nosotros nunca tenemos que escondernos! Podemos decirle a Dios: "Perdóname", y Él nos abraza fuerte.

Hagámoslo: Juguemos un ratito a las escondidas y luego conversemos sobre cómo Dios siempre nos encuentra porque nos ama.

Medianos 7–9

Cuando hacemos algo malo, queremos escondernos o echarle la culpa a otro. Dios quiere que mejor seamos sinceros.

Conversemos: ¿Cuál es la diferencia entre poner una excusa y de verdad pedir perdón?

Mayores 10–13

Adán culpó a Eva; Eva culpó a la serpiente. Confesar significa hacerme cargo de mi pecado en vez de pasárselo a otro.

Profundicemos: ¿Hay algo que has estado escondiendo o disculpando? ¿Cómo se vería sacarlo a la luz esta noche?

💬 Para conversar

¿Cuál es el escondite más gracioso que intentaste de pequeño? ¿Aun así te encontraron los grandes?Dios siempre sabe dónde estamos, y viene con amor.

🛡️ Defendamos la fe

¿Por qué confiar en una Biblia que muestra a sus "héroes" tan mal parados —escondiéndose, mintiendo, culpando a otros? Esa sinceridad es, en realidad, una señal de su veracidad. Las religiones inventadas adulan a las personas; la Biblia nos dice la verdad poco halagadora sobre nosotros mismos y la verdad maravillosa sobre un Dios que perdona. Podemos dar esa razón "con mansedumbre y reverencia" (), porque es una esperanza, no solo un argumento para ganar una discusión.

Para papá · Para profundizar

Papá, tus hijos aprenderán si es seguro confesarse ante Dios en gran medida observando si es seguro confesarse ante ti. Si en tu hogar la sinceridad se recibe con explosiones y vergüenza, los hijos aprenden a esconderse: de ti y, con el tiempo, de Dios. Si la sinceridad se recibe con gracia y verdad a la vez, aprenden que confesar conduce a la libertad. Modélalo tú mismo: sé pronto para decir "me equivoqué, ¿me perdonas?" a tu esposa y a tus hijos. Y recuerda que el "¿Dónde estás tú?" de Dios no fue una trampa, sino un rescate. El propósito de la disciplina en un hogar guiado por el evangelio nunca es aplastar al que se esconde, sino atraerlo a la luz, donde la gracia puede hacer su obra sanadora.

Inspirado en: Paul Tripp, Parenting: 14 Gospel Principles That Can Radically Change Your Family.

Oremos juntos

"Padre, gracias porque nunca tenemos que escondernos de ti. Tú lo sabes todo acerca de nosotros y aun así te acercas. Ayúdanos a ser sinceros con nuestro pecado y prontos para confiar en tu perdón. Gracias porque nos limpias por medio de Jesús. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

No tengo que esconderme: mi Padre viene a buscarme con gracia.