El mandamiento nuevo: ámense unos a otros
Mes 10: Amándonos unos a otros · Historia bíblica
Lectura de hoy
Leamos juntos: Juan 13:1-5,34-35
1 ANTES de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había venido para que pasase de este mundo al Padre, como había amado á los suyos que estaban en el mundo, amólos hasta el fin. 2 Y la cena acabada, como el diablo ya había metido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, que le entregase, 3 Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y á Dios iba, 4 Levántase de la cena, y quítase su ropa, y tomando una toalla, ciñóse. 5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó á lavar los pies de los discípulos, y á limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido. … 34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he amado, que también os améis los unos á los otros. 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
Versículo para memorizar
“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he amado, que también os améis los unos á los otros.”— Juan 13:34 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Nehemías 11–13
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra.Lo esencial
Era la noche antes de la cruz. Jesús sabía exactamente lo que venía y, aun así, Juan nos dice que «como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin» (). ¿En qué empleó sus últimas horas tranquilas? Se levantó de la cena, se ciñó una toalla a la cintura como un sirviente de la casa y lavó los pies sucios de sus amigos, incluidos los pies del hombre que iba a traicionarlo. El Rey de gloria se arrodilló en el piso con una vasija de agua. Este es el tipo de amor que Jesús está a punto de pedirnos.
Entonces les dio algo que Él llamó nuevo: «Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros». Mucho antes de esto ya se había mandado amar al prójimo (). Lo nuevo era la medida: no «ama a los demás como te amas a ti mismo», sino «ámense unos a otros como yo los he amado», con un amor que se entrega por completo, hasta la toalla y la cruz. Y Jesús dijo que ese amor sería la insignia de familia de su pueblo: «En esto conocerán todos que sois mis discípulos» (). En nuestro hogar, el amor no es algo extra. Es la prueba de que le pertenecemos a Él.
Alrededor de la mesa
Jesús lavó los pies sucios de sus amigos para mostrarles cuánto los amaba. ¡Él también quiere que nos amemos unos a otros!
Hagámoslo: Hagamos algo bondadoso por alguien ahora mismo: un abrazo, una mano que ayuda o un «gracias».
Jesús dijo que la gente sabría que lo seguimos por la manera en que nos amamos unos a otros. Esa es la insignia de nuestra familia.
Conversemos: ¿De qué manera puede nuestra familia mostrar amor para que otros vean que somos de Jesús?
La parte «nueva» del mandamiento es la medida: amarnos unos a otros como Jesús nos amó, aun cuando nos cueste algo.
Profundicemos: ¿En qué situación te resulta más difícil amar como Jesús, y cómo se vería allí la toalla y la vasija?
💬 Para conversar
Si te quedara una sola tarde con las personas que más amas, ¿en qué la pasarías?— Jesús pasó la suya sirviendo a los demás.
🛡️ Defendamos la fe
¿Cómo sabemos que los discípulos de verdad dijeron la verdad acerca de Jesús? Ellos dejaron por escrito sus propias fallas: se quedaron dormidos, discutieron sobre quién era el mayor e incluso lo negaron. Quien inventa un héroe no se pinta a sí mismo como cobarde. Un relato tan honesto como este es señal de un testimonio verdadero ().
Para papá · Para profundizar
Fíjate en el orden en : Jesús primero ama, primero sirve y después manda. El mandamiento de amar se apoya en haber sido amados; la gracia viene antes del llamado. Ese es el latido de hacer discípulos en tu hogar: tus hijos obedecen mejor no cuando se sienten presionados, sino cuando se sienten seguros de ser amados por Cristo y por ti. Antes de corregir esta noche una pelea entre hermanos, pregúntate si tus hijos sienten el amor de toalla y vasija de su papá. Guiamos desde una vasija, no desde un trono; el sermón más poderoso que tus hijos escucharán jamás será la manera en que te arrodillas para servirles.
Inspirado en: Tony Evans, Kingdom Family Devotional.
Oremos juntos
"Padre, gracias porque Jesús nos amó hasta la cruz. Enseña a nuestra familia a amarnos unos a otros como Él nos amó: sirviendo, perdonando y poniendo a los demás primero. Haz que nuestro amor sea la insignia que muestre que somos suyos. En el nombre de Jesús, amén."
Jesús me amó primero, así que yo puedo amar a otros como Él me amó.