A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 1 · Día 275 de 365

El Espíritu derrama amor en nuestro corazón

Mes 10: Amarnos los unos a los otros · Caminar en el Espíritu

⏱ ≈ 13 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Romanos 5:5; Gálatas 5:22-23

5 Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado. — Romanos 5:5
22 Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, 23 Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley. — Gálatas 5:22-23

Versículo para memorizar

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he amado, que también os améis los unos á los otros.Juan 13:34 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Mateo 1–2

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra.

Lo esencial

Ayer dijimos que el amor se desborda cuando primero somos amados. Hoy aprendemos cómo hace Dios para poner su amor dentro de nosotros desde el principio: "el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado" (). Léelo despacio. El amor no es algo que tengamos que exprimir desde adentro con nuestras propias fuerzas; es algo que Dios derrama en nosotros, por medio de una Persona, el Espíritu Santo, que vive en todo aquel que pertenece a Jesús. Cuando Jesús te salva, no se limita a perdonarte y dejarte solo para que te esfuerces más; te llena de su Espíritu, y el Espíritu trae el amor mismo de Dios hasta tu corazón.

Por eso el primero de todos los frutos del Espíritu es el amor: "el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia…" (). El fruto no se fabrica: crece, en silencio, mientras la rama permanece unida a la vid. Así que el camino para amar más dentro de nuestra familia no consiste tanto en reglas y esfuerzo; consiste en permanecer cerca de Jesús y pedirle a su Espíritu que nos llene. Podemos orar, hasta el más pequeño de nosotros: "Espíritu Santo, derrama hoy tu amor en mi corazón, y ayúdame a amar a mi hermano." Eso no es una fórmula mágica: es apoyarnos en el Ayudador verdadero que Dios nos ha dado. La vida llena del Espíritu es una vida amada que se vuelve una vida que ama.

Alrededor de la mesa

Pequeños 3–6

El Espíritu Santo derrama el amor de Dios en nuestro corazón, ¡como cuando se llena un vaso hasta el borde!

Hagámoslo: Con la mano sobre el corazón digamos: "Espíritu Santo, lléname del amor de Dios para que hoy yo sea bondadoso."

Medianos 7–9

El primerísimo fruto que el Espíritu hace crecer en nosotros es el amor. El fruto crece cuando permanecemos cerca de Jesús.

Conversemos: ¿De qué manera puedes "permanecer cerca de Jesús" esta semana para que su amor crezca en ti?

Mayores 10–13

El amor lo derrama el Espíritu (); no se bombea a fuerza de voluntad. Pide ser lleno del Espíritu: el carácter va primero, siempre.

Profundicemos: ¿En qué área has estado tratando de amar con tus propias fuerzas? ¿Cómo cambiaría eso si te apoyaras en el Espíritu?

💬 Para conversar

¿Qué cosas crecen mejor de a poco y en silencio que a la fuerza: una planta, una amistad, una habilidad?Así crece también el amor del Espíritu en nosotros.

🛡️ Defendamos la fe

¿Cómo sabemos que el Espíritu Santo es real y no solo un sentimiento agradable? Él produce cambios que ningún discurso de ánimo podría lograr: paciencia verdadera en una persona de carácter explosivo, amor genuino por un enemigo, gozo duradero en medio del sufrimiento. Observa una vida realmente transformada y estarás viendo la evidencia de una Persona obrando, no una simple emoción ().

Para papá · Para profundizar

La enseñanza pentecostal clásica sostiene que el Espíritu Santo se da para capacitar a creyentes comunes y corrientes: sí, para el testimonio y los dones, pero ante todo para hacernos semejantes a Cristo. lo afirma con firmeza: la primera obra del Espíritu es inundar el corazón con el amor del Padre. No dejes que los dones desplacen al fruto; como suele decirse, el carácter es siempre más importante que el don, y aquí no hay lugar para el bullicio ni la prosperidad: solo la semejanza a Cristo y el amor. La pregunta sincera para un padre es esta: ¿estoy pidiéndole al Espíritu que me llene cada día, o estoy intentando criar a cinco hijos con mi pura fuerza de voluntad? No puedes derramar un amor que no has recibido. Pídele al Padre que te llene de nuevo esta noche ().

Inspirado en: Robert Menzies, Pentecost; Sam Storms, Understanding Spiritual Gifts.

Oremos juntos

"Padre, derrama tu amor en nuestro corazón por medio de tu Espíritu Santo. Solos no podemos amarnos bien los unos a los otros; llénanos, haz crecer tu fruto en nosotros y haznos cada día más parecidos a Jesús. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

El amor de Dios lo derrama su Espíritu en mí; no tengo que exprimirlo yo solo.