Confiar en Dios cuando esperamos
Mes 2: El Dios que cumple sus promesas · Asuntos del corazón
Lectura de hoy
Leamos juntos: Génesis 21:5-7; Salmo 27:14
5 Y era Abraham de cien años, cuando le nació Isaac su hijo. 6 Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reir, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo. 7 Y añadió: ¿Quién dijera á Abraham que Sara había de dar de mamar á hijos? pues que le he parido un hijo á su vejez. — Génesis 21:5-7
14 Aguarda á Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera á Jehová. — Salmo 27:14
Versículo para memorizar
“¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré á ti, según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo.”— Génesis 18:14 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Éxodo 33–35
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 41 de 365 — Moisés pide ver la gloria de Dios, y el SEÑOR le muestra su bondad.)Lo esencial
Abraham tenía cien años cuando nació Isaac (). Piensa un momento en ese número: cien. Es muchísimo, muchísimo tiempo para sostener una promesa sin verla cumplida. Esperar es una de las cosas más difíciles que Dios le pide a nuestro corazón, porque mientras esperamos nos sentimos tentados a quejarnos, a dudar o a tomar la promesa a nuestra manera en lugar de confiar en el tiempo de Dios. Pero el gozo de Sara al final —"Dios me ha hecho reír, y todo el que lo oiga reirá conmigo" ()— nos muestra que la espera nunca fue en vano. Dios estuvo obrando todo el tiempo.
Entonces, ¿qué hace nuestro corazón mientras esperamos? El nos da la respuesta: "Aguarda á Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera á Jehová." Esperar en Dios no es quedarse sentado sin hacer nada. Es una confianza activa y valiente: elegir creer que Él es bueno y que está obrando, aun cuando nada parezca cambiar. La espera es uno de los lugares principales donde nuestra fe se fortalece. Como un músculo que solo se hace más fuerte al ser estirado, nuestra confianza se vuelve más profunda cada vez que esperamos en el Señor en lugar de tomar las cosas en nuestras propias manos.
Alrededor de la mesa
¡Esperar es difícil! Pero Dios ayuda a que nuestro corazón sea fuerte y valiente mientras esperamos.
Hagámoslo: Practiquemos los "músculos de la espera": quedémonos muy quietos y contemos hasta diez, y luego digamos: "¡Confío en ti, Dios!"
La larga espera de Sara terminó en risa y gozo. Esperar en Dios nunca es tiempo perdido.
Conversemos: ¿Qué haces con tu corazón cuando tienes que esperar: te quejas o confías?
El dice que Dios fortalece nuestro corazón mientras esperamos. Esperar no es algo pasivo; es una confianza valiente y activa.
Profundicemos: Cuando no queremos esperar en Dios, muchas veces nos sentimos tentados a "ayudarlo" a nuestra manera. ¿Por qué eso puede salir mal?
💬 Para conversar
¿Qué es lo que más te cuesta esperar: un cumpleaños, un viaje, tu turno? ¿Cómo podrías esperar con un corazón alegre?
🛡️ Defendamos la fe
¿Cómo sabemos que de verdad vale la pena esperar en Dios? Porque cada larga espera en la Escritura terminó en su fidelidad: el hijo de Abraham, el rescate de Israel, el Salvador del mundo. Un Dios con un historial perfecto de cumplir sus promesas es un Dios en quien podemos confiar en el tiempo intermedio.
Para papá · Para profundizar
La espera deja al descubierto el corazón como pocas cosas lo hacen. En el espacio entre la promesa y su cumplimiento, Abraham una vez trató de fabricar un heredero a su manera (), y el resultado fue un dolor que resonó por generaciones. La advertencia para nosotros es real: la impaciencia nos tienta a "ayudar a Dios" mediante el control, el enojo o los atajos, sobre todo en la crianza, donde el fruto es tan lento. Pero el corazón que aprende a "esperar en Jehová" está siendo fortalecido, no detenido. Tus hijos observan cómo manejas las temporadas lentas: la oración sin respuesta, el tramo de rebeldía, el trabajo que no llega. Que vean a un padre que espera con valentía y que ríe al final, como Sara, porque confió en Aquel que cumple cada palabra.
Inspirado en: Paul Tripp, Parenting: 14 Gospel Principles That Can Radically Change Your Family.
Oremos juntos
"Padre, esperar nos resulta difícil. Fortalece nuestro corazón para esperar en ti con valentía, en lugar de quejarnos o adelantarnos. Ayúdanos a confiar en que tu tiempo siempre es bueno. En el nombre de Jesús, amén."
Esperar en Dios nunca es en vano: Él fortalece mi corazón mientras confío en Él.