Ama a tus enemigos
Mes 4: El Maestro (Parte 1) · Amar a los demás
Lectura de hoy
Leamos juntos: Mateo 5:43-45
43 Oísteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo. 44 Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos é injustos.
Versículo para memorizar
“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.”— Mateo 5:16 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: 1 Crónicas 18-21
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 110 de 365 — las victorias de David, y su costoso error de contar al ejército.)Lo esencial
A la gente le habían enseñado: "Ama a tu prójimo y aborrece a tu enemigo." Sonaba de lo más natural: amar a los que te aman y dar por perdidos a los que no. Entonces Jesús dijo lo más inesperado de todo el sermón en el monte: "Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan." No solo tolerarlos. No solo evitarlos. Amarlos, bendecirlos, orar por ellos. Esta es la parte de la enseñanza de Jesús que es casi imposible de imitar, y ese es precisamente el punto. Esta clase de amor no nos sale de manera natural; solo puede venir de Dios.
¿Por qué pediría Jesús algo tan difícil? Fíjate en la razón que da: "para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos." Dios "hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e injustos." Dicho de otro modo, Dios es bondadoso aun con quienes lo ignoran: da sol y lluvia a todos por igual. Cuando amamos a nuestros enemigos, empezamos a parecernos a nuestro Padre. No estamos fingiendo que el mal nunca ocurrió; estamos negándonos a dejar que el odio de otro decida en qué nos convertimos nosotros. Y tenemos el ejemplo perfecto: Jesús, colgado en la cruz, oró: "Padre, perdónalos" (). Aquel que nos mandó amar a nuestros enemigos murió amando a los suyos.
Alrededor de la mesa
Jesús dice que, aunque alguien sea malo con nosotros, igual podemos ser amables y orar por esa persona, porque así es Dios.
Hagámoslo: Hagamos una oración de una sola frase, pidiéndole a Dios que bendiga a alguien que esta semana fue grosero con nosotros.
Cualquiera puede amar a sus amigos. Jesús nos llama a amar incluso a las personas que son groseras, y eso nos hace parecernos a nuestro Padre.
Conversemos: ¿Quién es alguien con quien te cuesta ser amable? ¿Qué cosa buena podrías hacer u orar por esa persona?
Amar a los enemigos no es natural, es sobrenatural; es prueba de la vida del Padre en nosotros. Él manda sol y lluvia incluso sobre los que lo rechazan.
Profundicemos: Amar a un enemigo no significa fingir que no pasó nada malo. Entonces, ¿cómo se ve en realidad, en palabras, en hechos y en oración?
💬 Para conversar
¿Qué es más difícil: perdonar a alguien que pide perdón, o ser amable con alguien que todavía no está arrepentido? ¿Por qué crees que Jesús nos pide hacer lo más difícil?
🛡️ Defendamos la fe
Muchas religiones enseñan "ama a tus amigos." Jesús, de manera única, manda amar a los enemigos, y luego lo vivió, orando por quienes lo mataban desde la cruz. Ese amor radical, que se entrega a sí mismo, es una de las señales que lo distinguen de cualquier otro maestro ().
Para papá · Para profundizar
"Amad a vuestros enemigos" es imposible de fingir e imposible de fabricar, y precisamente por eso es una evidencia tan poderosa de un corazón cambiado. Nota la doctrina de la salvación que se esconde en el texto: este amor brota de ser hijo del Padre y refleja su gracia hacia todas las personas: sol y lluvia sobre justos e injustos por igual. La bondad de Dios alcanza de verdad a todos (; ); su amor es ancho, e invita a cada persona a responder. Como padre, el lugar donde tus hijos más pondrán a prueba esta enseñanza serán los pleitos entre hermanos y las heridas del recreo. No te limites a hacer de árbitro: discípula. Ayúdalos a orar por quien les hizo mal, y deja que te vean rehusar la amargura hacia los que te han herido. Un hogar donde se ora por los enemigos es un hogar donde la semejanza del Padre se vuelve inconfundible.
Inspirado en: Dietrich Bonhoeffer, The Cost of Discipleship.
Oremos juntos
"Padre, tú eres bondadoso aun con las personas que te ignoran. Haznos como tú: ayúdanos a amar, bendecir y orar por quienes son groseros con nosotros, así como Jesús amó incluso a los que lo hirieron. En el nombre de Jesús, amén."
Cualquiera puede amar a un amigo, pero amar a un enemigo me hace parecerme a mi Padre.