La Biblia en un año (opcional)
Seguir a Jesús · Volumen 2
Job 38-40
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Job 38
1Y RESPONDIÓ Jehová á Job desde un torbellino, y dijo:
2¿Quién es ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría?
3Ahora ciñe como varón tus lomos; yo te preguntaré, y hazme saber tú.
4¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? házmelo saber, si tienes inteligencia.
5¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿ó quién extendió sobre ella cordel?
6¿Sobre qué están fundadas sus basas? ¿ó quién puso su piedra angular,
7Cuando las estrellas todas del alba alababan, y se regocijaban todos los hijos de Dios?
8¿Quién encerró con puertas la mar, cuando se derramaba por fuera como saliendo de madre;
9Cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad.
10Y establecí sobre ella mi decreto, y le puse puertas y cerrojo,
11Y dije: Hasta aquí vendrás, y no pasarás adelante, y ahí parará la hinchazón de tus ondas?
12¿Has tú mandado á la mañana en tus días? ¿has mostrado al alba su lugar,
13Para que ocupe los fines de la tierra, y que sean sacudidos de ella los impíos?
14Trasmúdase como lodo bajo de sello, y viene á estar como con vestidura:
15Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, y el brazo enaltecido es quebrantado.
16¿Has entrado tú hasta los profundos de la mar, y has andado escudriñando el abismo?
17¿Hante sido descubiertas las puertas de la muerte, y has visto las puertas de la sombra de muerte?
18¿Has tú considerado hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.
19¿Por dónde va el camino á la habitación de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas?
20¿Si llevarás tú ambas cosas á sus términos, y entenderás las sendas de su casa?
21¿Sabíaslo tú porque hubieses ya nacido, ó porque es grande el número de tus días?
22¿Has tú entrado en los tesoros de la nieve, ó has visto los tesoros del granizo,
23Lo cual tengo yo reservado para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla?
24¿Por qué camino se reparte la luz, y se esparce el viento solano sobre la tierra?
25¿Quién repartió conducto al turbión, y camino á los relámpagos y truenos,
26Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no hay hombre,
27Para hartar la tierra desierta é inculta, y para hacer brotar la tierna hierba?
28¿Tiene la lluvia padre? ¿ó quién engendró las gotas del rocío?
29¿De qué vientre salió el hielo? y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?
30Las aguas se endurecen á manera de piedra, y congélase la haz del abismo.
31¿Podrás tú impedir las delicias de las Pléyades, ó desatarás las ligaduras del Orión?
32¿Sacarás tú á su tiempo los signos de los cielos, ó guiarás el Arcturo con sus hijos?
33¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿dispondrás tú de su potestad en la tierra?
34¿Alzarás tú á las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas?
35¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿y diránte ellos: Henos aquí?
36¿Quién puso la sabiduría en el interior? ¿ó quién dió al entendimiento la inteligencia?
37¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? y los odres de los cielos, ¿quién los hace parar,
38Cuando el polvo se ha convertido en dureza, y los terrones se han pegado unos con otros?
39
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Job 39
1¿CAZARÁS tú la presa para el león? ¿y saciarás el hambre de los leoncillos,
2Cuando están echados en las cuevas, ó se están en sus guaridas para acechar?
3¿Quién preparó al cuervo su alimento, cuando sus pollos claman á Dios, bullendo de un lado á otro por carecer de comida?
4¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses? ¿ó miraste tú las ciervas cuando están pariendo?
5¿Contaste tú los meses de su preñez, y sabes el tiempo cuando han de parir?
6Encórvanse, hacen salir sus hijos, pasan sus dolores.
7Sus hijos están sanos, crecen con el pasto: salen y no vuelven á ellas.
8¿Quién echó libre al asno montés, y quién soltó sus ataduras?
9Al cual yo puse casa en la soledad, y sus moradas en lugares estériles.
10Búrlase de la multitud de la ciudad: no oye las voces del arriero.
11Lo oculto de los montes es su pasto, y anda buscando todo lo que está verde.
12¿Querrá el unicornio servirte á ti, ni quedar á tu pesebre?
13¿Atarás tú al unicornio con su coyunda para el surco? ¿labrará los valles en pos de ti?
14¿Confiarás tú en él, por ser grande su fortaleza, y le fiarás tu labor?
15¿Fiarás de él que te tornará tu simiente, y que la allegará en tu era?
16¿Diste tú hermosas alas al pavo real, ó alas y plumas al avestruz?
17El cual desampara en la tierra sus huevos, y sobre el polvo los calienta,
18Y olvídase de que los pisará el pie, y que los quebrará bestia del campo.
19Endurécese para con sus hijos, como si no fuesen suyos, no temiendo que su trabajo haya sido en vano:
20Porque le privó Dios de sabiduría, y no le dió inteligencia.
21Luego que se levanta en alto, búrlase del caballo y de su jinete.
22¿Diste tú al caballo la fortaleza? ¿vestiste tú su cerviz de relincho?
23¿Le intimidarás tú como á alguna langosta? El resoplido de su nariz es formidable:
24Escarba la tierra, alégrase en su fuerza, sale al encuentro de las armas:
25Hace burla del espanto, y no teme, ni vuelve el rostro delante de la espada.
26Contra él suena la aljaba, el hierro de la lanza y de la pica:
27Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, sin importarle el sonido de la bocina;
28Antes como que dice entre los clarines: ¡Ea!, y desde lejos huele la batalla, el grito de los capitanes, y la vocería.
29¿Vuela el gavilán por tu industria, y extiende hacia el mediodía sus alas?
30¿Se remonta el águila por tu mandamiento, y pone en alto su nido? Ella habita y está en la piedra, en la cumbre del peñasco y de la roca. Desde allí acecha la comida: sus ojos observan de muy lejos. Sus pollos chupan la sangre: y donde hubiere cadáveres, allí está. A más de eso respondió Jehová á Job, y dijo: ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda á esto. Y respondió Job á Jehová, y dijo: He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca. Una vez hablé, y no responderé: aun dos veces, mas no tornaré á hablar.
Job 40
1ENTONCES respondió Jehová á Job desde la oscuridad, y dijo:
2Cíñete ahora como varón tus lomos; yo te preguntaré, y explícame.
3¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿me condenarás á mí, para justificarte á ti?
4¿Tienes tú brazo como Dios? ¿y tronarás tú con voz como él?
5Atavíate ahora de majestad y de alteza: y vístete de honra y de hermosura.
6Esparce furores de tu ira: y mira á todo soberbio, y abátelo.
7Mira á todo soberbio, y humíllalo, y quebranta á los impíos en su asiento.
8Encúbrelos á todos en el polvo, venda sus rostros en la oscuridad;
9Y yo también te confesaré que podrá salvarte tu diestra.
10He aquí ahora behemoth, al cual yo hice contigo; hierba come como buey.
11He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos, y su fortaleza en el ombligo de su vientre.
12Su cola mueve como un cedro, y los nervios de sus genitales son entretejidos.
13Sus huesos son fuertes como bronce, y sus miembros como barras de hierro.
14El es la cabeza de los caminos de Dios: el que lo hizo, puede hacer que su cuchillo á él se acerque.
15Ciertamente los montes producen hierba para él: y toda bestia del campo retoza allá.
16Echaráse debajo de las sombras, en lo oculto de las cañas, y de los lugares húmedos.
17Los árboles sombríos lo cubren con su sombra; los sauces del arroyo lo cercan.
18He aquí que él tomará el río sin inmutarse: y confíase que el Jordán pasará por su boca.
19¿Tomarálo alguno por sus ojos en armadijos, y horadará su nariz?
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Traducción: Reina-Valera 1909