La Biblia en un año (opcional)
Seguir a Jesús · Volumen 2
Salmos 90-92
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Salmo 90
1Oración de Moisés varón de Dios. SEÑOR, tú nos has sido refugio en generación y en generación.
2Antes que naciesen los montes, y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.
3Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres.
4Porque mil años delante de tus ojos, son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche.
5Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño; como la hierba que crece en la mañana:
6En la mañana florece y crece; á la tarde es cortada, y se seca.
7Porque con tu furor somos consumidos, y con tu ira somos conturbados.
8Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros á la luz de tu rostro.
9Porque todos nuestros días declinan á causa de tu ira; acabamos nuestros años como un pensamiento.
10Los días de nuestra edad son setenta años; que si en los más robustos son ochenta años, con todo su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.
11¿Quién conoce la fortaleza de tu ira, y tu indignación según que debes ser temido?
12Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
13Vuélvete, oh Jehová: ¿hasta cuándo? y aplácate para con tus siervos.
14Sácianos presto de tu misericordia: y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
15Alégranos conforme á los días que nos afligiste, y los años que vimos mal.
16Aparezca en tus siervos tu obra, y tu gloria sobre sus hijos.
17Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.
Salmo 91
1EL que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.
2Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré.
3Y él te librará del lazo del cazador: de la peste destruidora.
4Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro: escudo y adarga es su verdad.
5No tendrás temor de espanto nocturno, ni de saeta que vuele de día;
6Ni de pestilencia que ande en oscuridad, ni de mortandad que en medio del día destruya.
7Caerán á tu lado mil, y diez mil á tu diestra: mas á ti no llegará.
8Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos.
9Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación,
10No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada.
11Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos.
12En las manos te llevarán, porque tu pie no tropiece en piedra.
13Sobre el león y el basilisco pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón.
14Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
15Me invocará, y yo le responderé: con él estaré yo en la angustia: lo libraré, y le glorificaré.
16Saciarélo de larga vida, y mostraréle mi salud.
Salmo 92
1Salmo: Canción para el día del Sábado. BUENO es alabar á Jehová, y cantar salmos á tu nombre, oh Altísimo;
2Anunciar por la mañana tu misericordia, y tu verdad en las noches,
3En el decacordio y en el salterio, en tono suave con el arpa.
4Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras; en las obras de tus manos me gozo.
5¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.
6El hombre necio no sabe, y el insensato no entiende esto:
7Que brotan los impíos como la hierba, y florecen todos los que obran iniquidad, para ser destruídos para siempre.
8Mas tú, Jehová, para siempre eres Altísimo.
9Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová, porque he aquí, perecerán tus enemigos; serán disipados todos los que obran maldad.
10Empero tú ensalzarás mi cuerno como el de unicornio: seré ungido con aceite fresco.
11Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos: oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos.
12El justo florecerá como la palma: crecerá como cedro en el Líbano.
13Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán.
14Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes;
15Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, y que en él no hay injusticia.
Traducción: Reina-Valera 1909