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La Biblia en un año (opcional)

Seguir a Jesús · Volumen 2

Salmos 149-150; Proverbios 1

Día 193 de 365 · Reina-Valera 1909

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Salmo 149 · 1/3
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Salmo 149

1Aleluya. CANTAD á Jehová canción nueva: su alabanza sea en la congregación de los santos.

2Alégrese Israel en su Hacedor: los hijos de Sión se gocen en su Rey.

3Alaben su nombre con corro: con adufe y arpa á él canten.

4Porque Jehová toma contentamiento con su pueblo: hermoseará á los humildes con salud.

5Gozarse han los píos con gloria: cantarán sobre sus camas.

6Ensalzamientos de Dios modularán en sus gargantas, y espadas de dos filos habrá en sus manos;

7Para hacer venganza de las gentes, y castigo en los pueblos;

8Para aprisionar sus reyes en grillos, y sus nobles con cadenas de hierro;

9Para ejecutar en ellos el juicio escrito: gloria será esta para todos sus santos. Aleluya.

Salmo 150

1Aleluya. ALABAD á Dios en su santuario: alabadle en la extensión de su fortaleza.

2Alabadle por sus proezas: alabadle conforme á la muchedumbre de su grandeza.

3Alabadle á son de bocina: alabadle con salterio y arpa.

4Alabadle con adufe y flauta: alabadle con cuerdas y órgano.

5Alabadle con címbalos resonantes: alabadle con címbalos de júbilo.

6Todo lo que respira alabe á JAH. Aleluya.

Proverbios 1

1LOS proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel:

2Para entender sabiduría y doctrina; para conocer las razones prudentes;

3Para recibir el consejo de prudencia, justicia, y juicio y equidad;

4Para dar sagacidad á los simples, y á los jóvenes inteligencia y cordura.

5Oirá el sabio, y aumentará el saber; y el entendido adquirirá consejo;

6Para entender parábola y declaración; palabras de sabios, y sus dichos oscuros.

7El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

8Oye, hijo mío, la doctrina de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre:

9Porque adorno de gracia serán á tu cabeza, y collares á tu cuello.

10Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas.

11Si dijeren: Ven con nosotros, pongamos asechanzas á la sangre, acechemos sin motivo al inocente;

12Los tragaremos vivos como el sepulcro, y enteros, como los que caen en sima;

13Hallaremos riquezas de todas suertes, henchiremos nuestras casas de despojos;

14Echa tu suerte entre nosotros; tengamos todos una bolsa:

15Hijo mío, no andes en camino con ellos; aparta tu pie de sus veredas:

16Porque sus pies correrán al mal, é irán presurosos á derramar sangre.

17Porque en vano se tenderá la red ante los ojos de toda ave;

18Mas ellos á su propia sangre ponen asechanzas, y á sus almas tienden lazo.

19Tales son las sendas de todo el que es dado á la codicia, la cual prenderá el alma de sus poseedores.

20La sabiduría clama de fuera, da su voz en las plazas:

21Clama en los principales lugares de concurso; en las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones:

22¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, y los burladores desearán el burlar, y los insensatos aborrecerán la ciencia?

23Volveos á mi reprensión: he aquí yo os derramaré mi espíritu, y os haré saber mis palabras.

24Por cuanto llamé, y no quisisteis; extendí mi mano, y no hubo quien escuchase;

25Antes desechasteis todo consejo mío, y mi reprensión no quisisteis:

26También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;

27Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.

28Entonces me llamarán, y no responderé; buscarme han de mañana, y no me hallarán:

29Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová,

30Ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía:

31Comerán pues del fruto de su camino, y se hartarán de sus consejos.

32Porque el reposo de los ignorantes los matará, y la prosperidad de los necios los echará á perder.

33Mas el que me oyere, habitará confiadamente, y vivirá reposado, sin temor de mal.

Traducción: Reina-Valera 1909