A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 2 · Día 223 de 365

Tratar a la gente mejor de lo que Simón lo hizo

Mes 8: El corazón de Jesús · Amar a los demás

⏱ ≈ 13 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Lucas 7:44-46

44 Y vuelto á la mujer, dijo á Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha limpiado con los cabellos. 45 No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. 46 No ungiste mi cabeza con óleo; mas ésta ha ungido con ungüento mis pies.

Versículo para memorizar

Por lo cual te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama.Lucas 7:47 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Isaías 45-48

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Dios dice: "No hablé en escondido… mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra"; su invitación alcanza a todos.)

Lo esencial

Jesús hace algo impactante en estos versículos: se vuelve hacia la mujer, pero le habla a Simón: "¿Ves esta mujer?". Y entonces enumera, una por una, las sencillas atenciones que Simón pasó por alto. En aquella cultura, el anfitrión le daba al huésped agua para sus pies polvorientos, un beso de bienvenida y aceite para la cabeza; cortesías básicas, como hoy le ofreceríamos a una visita una silla y algo de beber. Simón no ofreció nada de eso. Pero la mujer a quien todos despreciaban le dio a Jesús lágrimas en lugar de agua, besos sin fin y un perfume costoso. Jesús está señalando algo incómodo: el anfitrión "respetable" lo trató peor que la mujer "pecadora". La religión sin amor había vuelto a Simón descuidado en esas pequeñas atenciones que de verdad le dicen a una persona que importa.

Esa es una lección sobre cómo amamos a la gente. Es fácil ser amable en lo grande y público y, aun así, saltarse las pequeñas bondades de cada día: la bienvenida, el saludo cálido, el notar a quien se siente invisible. A Jesús le importan esas cosas pequeñas, porque las pequeñas bondades son la manera en que el amor se hace real y visible. La mujer no era refinada; era atenta. Notó a Jesús y derramó cuidado sobre Él. Así que esta noche la pregunta para nuestra familia es sencilla y práctica: ¿quién, a nuestro alrededor, se siente como si Simón lo hubiera dejado de lado, sin que nadie lo note, lo salude o lo reciba? ¿Y cómo podemos ser nosotros los que, como aquella mujer, lo tratemos con una calidez que sorprende?

Alrededor de la mesa

Pequeños 4–7

Simón se olvidó de ser amable con Jesús: nada de bienvenida, nada de cosas lindas. ¡Pero la mujer le dio a Jesús lo mejor de ella! A Jesús le encanta cuando somos cálidos y amables con la gente, aun en cosas pequeñas.

Hagámoslo: Practiquemos una bienvenida grande y cálida: abrir la puerta, sonreír y decir: "¡Qué alegría que estés aquí!". Hagámoslo con la próxima persona que entre.

Medianos 8–10

Simón hizo las cosas religiosas "importantes", pero se saltó la bondad sencilla. La mujer no era importante, pero sí era atenta. ¿Cuál de los dos amaba de verdad a Jesús?

Conversemos: Menciona una pequeña bondad (un saludo, compartir, ayudar) que podrías hacer mañana por alguien a quien suelen ignorar.

Mayores 11–14

Fíjate en la pregunta de Jesús: "¿Ves esta mujer?". Simón había mirado a la persona sin verla. El amor empieza por ver de verdad a la gente; no como personajes de fondo en tu día, sino como almas que importan.

Profundicemos: ¿Quién en tu escuela o iglesia funciona como "fondo" para casi todos? ¿Qué te costaría verlo y recibirlo de verdad esta semana?

💬 Para conversar

Piensa en una vez en que alguien te hizo sentir muy bienvenido. ¿Qué hizo exactamente? ¿Y podrías hacer eso mismo por otra persona esta semana?

🛡️ Defendamos la fe

Algunos suponen que las personas más religiosas son las más amorosas. Pero Jesús muestra que es posible ser correcto en lo religioso y frío en lo relacional. La prueba de la fe verdadera no es la ceremonia: es el amor que se hace presente en bondades pequeñas y concretas ().

Para papá · Para profundizar

La hospitalidad va mucho más hondo en la Escritura que un café y un cuarto de huéspedes limpio: es una de las marcas de un verdadero seguidor de Jesús (; ; ). La falla de Simón no fue tanto la grosería como un corazón que había decidido que algunas personas merecían honra y otras no. Vigila esto en tu propio hogar. Nuestros hijos aprenden a quién recibir y a quién pasar por alto observando cómo tratamos nosotros al cajero, a la visita incómoda, al pariente difícil de amar, al niño que nadie invita. Un padre que nota y recibe con calidez al que otros ignoran está enseñando el evangelio sin un solo sermón, porque así es exactamente como Jesús trató a aquella mujer, y como nos trata a nosotros. Decide esta noche un acto concreto de bienvenida que tu familia hará esta semana por alguien a quien Simón habría dejado de lado.

Inspirado en: Rosaria Butterfield, The Gospel Comes with a House Key.

Oremos juntos

"Señor Jesús, tú notaste a la mujer que todos ignoraban, y dejaste que ella te amara. Ayúdanos a no ser como Simón: corteses pero fríos. Danos ojos para ver de verdad a las personas, y corazones cálidos para recibirlas. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

El amor se hace presente en las pequeñas bondades; por eso hoy voy a ver de verdad y recibir con calidez a alguien a quien otros pasan por alto.