A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 2 · Día 232 de 365

Zaqueo, baja del árbol

Mes 8: El corazón de Jesús · Historia bíblica

⏱ ≈ 13 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Lucas 19:1-10

1 Y HABIENDO entrado Jesús, iba pasando por Jericó; 2 Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico; 3 Y procuraba ver á Jesús quién fuese; mas no podía á causa de la multitud, porque era pequeño de estatura. 4 Y corriendo delante, subióse á un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. 5 Y como vino á aquel lugar Jesús, mirando, le vió, y díjole: Zaqueo, date priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa. 6 Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso. 7 Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador. 8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto. 9 Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. 10 Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.

Versículo para memorizar

Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.Lucas 19:10 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Jeremías 9-11

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Jeremías llora por un pueblo que no quiso volver a casa, y Jesús vino para traerlos de regreso.)

Lo esencial

Zaqueo era un hombre que nadie quería. Era jefe de los cobradores de impuestos —rico a costa de engañar a sus propios vecinos— y tan bajito que a la multitud no le costaba nada taparle la vista. Pero cuando Jesús llegó a Jericó, algo tiró del corazón de Zaqueo, y entonces hizo algo poco digno para un hombre adinerado: corrió adelante y se subió a un sicómoro solo para ver pasar a Jesús. Lo único que quería era echarle un vistazo. Jesús le dio muchísimo más. De entre toda la multitud, Jesús se detuvo, alzó la mirada y lo llamó por su nombre: "Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa."

Fíjate que Jesús no esperó a que Zaqueo arreglara primero su vida. Se invitó a sí mismo a entrar mientras Zaqueo seguía siendo el tramposo del pueblo, y precisamente esa acogida fue lo que lo transformó. Para el final del día, Zaqueo estaba dando la mitad de sus bienes a los pobres y devolviendo cuatro veces lo que había robado. La salvación llegó a aquella casa no porque Zaqueo la mereciera, sino porque recibió a Aquel que había venido a buscarlo. Esa es la razón completa por la que Jesús vino: "el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido." Jesús no es un Salvador que espera a ser encontrado. Es un Salvador que busca.

Alrededor de la mesa

Pequeños 4–7

Zaqueo era muy bajito para ver a Jesús, ¡así que se subió a un árbol! Y Jesús lo llamó por su nombre. Jesús también sabe TU nombre.

Hagámoslo: Ponte de puntitas y estira los brazos bien arriba, y luego di: "Jesús, ¡quiero verte!"

Medianos 8–10

Todos pensaban que Jesús no debía ir a la casa de un tramposo. ¿Por qué crees que Jesús fue de todos modos?

Conversemos: ¿Alguien ha sido bueno contigo antes de que lo merecieras? ¿Cómo te hizo sentir?

Mayores 11–14

Jesús amó a Zaqueo primero, y ese amor fue lo que cambió su manera de vivir, no al revés. El cambio verdadero brota de haber sido acogido por Jesús.

Profundicemos: ¿Por qué intentar ser "lo bastante bueno" primero nunca funciona? ¿Qué nos muestra la historia de Zaqueo sobre cómo Dios cambia de verdad un corazón?

💬 Para conversar

Si Jesús dijera que viene a cenar a NUESTRA casa esta noche, ¿qué sería lo primero que querrías hacer?Buenas noticias: Él ya te ama tal como eres.

🛡️ Defendamos la fe

Algunos dicen que a Jesús solo le importaban las personas respetables y religiosas. Los Evangelios dicen todo lo contrario: era famoso por recibir a cobradores de impuestos y pecadores (). Un Salvador que busca a los perdidos es exactamente el que necesitábamos, y exactamente el que el relato nos muestra.

Para papá · Para profundizar

Vale la pena detenerse en los verbos: Jesús vino a buscar y a salvar. La búsqueda viene primero. Nuestro Dios lleno de gracia toma la iniciativa hacia personas que jamás habrían subido lo bastante alto por sí mismas; y, aun así, Zaqueo todavía tuvo que bajar y recibirlo, libre y gozosamente. La gracia salió a buscar; la fe respondió. Ese es el latido arminiano del evangelio: Dios extiende su mano a todos, y su gracia capacita de verdad una respuesta real que somos responsables de dar. Papá, ten cuidado con la tentación silenciosa de actuar como la multitud que murmuraba, de decidir que ciertas personas (un pariente descarriado, un vecino difícil, incluso un hijo complicado) están demasiado perdidas. El Dios al que sirves descendió a nuestro mundo para encontrar a quien parecía imposible de encontrar. Guía a tu hogar a esperar que lo vuelva a hacer.

Inspirado en: Darrell Bock, Luke (NIV Application Commentary).

Oremos juntos

"Jesús, gracias porque viniste a buscarnos y a salvarnos, incluso cuando estábamos perdidos. Gracias por conocer nuestros nombres y por amarnos primero. Haz de nuestro hogar un lugar que reciba a las personas como tú recibiste a Zaqueo. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

Jesús vino a buscarme; conoce mi nombre y me ama primero.