A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 2 · Día 300 de 365

De la mesa a la cruz

Mes 10: El aposento alto · Adoración en familia

⏱ ≈ 14 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Lucas 22:39-46 y Juan 17:1-5

39 Y saliendo, se fué, como solía, al monte de las Olivas; y sus discípulos también le siguieron. 40 Y como llegó á aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. 41 Y él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 42 Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 Y le apareció un ángel del cielo confortándole. 44 Y estando en agonía, oraba más intensamente: y fué su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra. 45 Y como se levantó de la oración, y vino á sus discípulos, hallólos durmiendo de tristeza; 46 Y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad que no entréis en tentación. — Lucas 22:39-46
1 ESTAS cosas habló Jesús, y levantados los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora es llegada; glorifica á tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique á ti; 2 Como le has dado la potestad de toda carne, para que dé vida eterna á todos los que le diste. 3 Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y á Jesucristo, al cual has enviado. 4 Yo te he glorificado en la tierra: he acabado la obra que me diste que hiciese. 5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú cerca de ti mismo con aquella gloria que tuve cerca de ti antes que el mundo fuese. — Juan 17:1-5

Versículo para memorizar

Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y á Jesucristo, al cual has enviado.Juan 17:3 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Lucas 2-5

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Lucas nos regala el pesebre, al niño en el templo y el comienzo del ministerio público de Jesús.)

Lo esencial

El aposento alto llega a su fin. La cena ha terminado, los cánticos se han elevado, y Jesús se levanta y sale a la noche rumbo a un huerto llamado Getsemaní. Antes de partir, alza sus ojos al cielo y eleva la oración más asombrosa de toda la Biblia: "Padre, la hora es llegada; glorifica a tu Hijo… Yo te he glorificado en la tierra: he acabado la obra que me diste que hiciese" (). La "hora" de la que habló toda su vida por fin ha llegado: la hora de la cruz. Luego, en el huerto, se arrodilla en agonía, con el sudor cayendo "como gotas de sangre", y ora: "Padre, si quieres, pasa de mí este vaso; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya" (). Vio venir el sufrimiento, sintió cada gota de él, y aun así eligió ir; lo hizo por nosotros.

Hacia aquí apuntaba siempre todo lo del aposento alto: no solo a una cena hermosa y a palabras tiernas, sino a una cruz real donde un amor real quedaría probado. Recuerda el versículo para memorizar: la vida eterna es conocer a Dios. Jesús oró para que tuviéramos justamente eso, y luego salió a comprarlo con su propia sangre. No nos amó solo con palabras; nos amó hasta la muerte. Y fíjate bien: aun en su angustia más honda, no se apartó de la voluntad del Padre. El Hijo que nos enseñó a permanecer en él nos muestra ahora cómo se ve confiar en el Padre cuando cuesta todo. De la mesa, al huerto, a la cruz, cada paso dice lo mismo: él de verdad te ama, y de verdad terminó la obra.

Alrededor de la mesa

Pequeños 4–7

Después de la cena, Jesús fue a un huerto a orar. Fue muy difícil y daba mucho miedo, pero aun así dijo: "Sí, Padre". Lo hizo porque nos ama muchísimo.

Hagámoslo: Susurremos una oración como la de Jesús: "Padre, confío en ti. No mi voluntad, sino la tuya."

Medianos 8–10

Jesús sabía que venía la cruz y eso lo llenó de tristeza; aun así eligió la voluntad del Padre por encima de la suya. Eso fue verdadero valor y verdadero amor.

Conversemos: ¿Qué cosa difícil has tenido que hacer aunque no querías? ¿Cómo te puede ayudar el "no mi voluntad, sino la tuya" de Jesús?

Mayores 11–14

En Jesús dice que ha "acabado la obra" antes de que ocurra la cruz; ora como si ya estuviera hecho. Sabía que el plan del Padre no fallaría.

Profundicemos: ¿Por qué importa que Jesús eligiera la cruz con pleno conocimiento, en lugar de quedar atrapado por ella? ¿Qué muestra eso acerca de su amor y de su libertad?

💬 Para conversar

Cuando Jesús oró "no mi voluntad, sino la tuya", confió en el Padre aun cuando fue difícil. ¿Cuál es una cosa esta semana en la que podrías confiar en Dios en lugar de insistir en tu propio camino?

🛡️ Defendamos la fe

Algunos afirman que la muerte de Jesús fue un accidente o una derrota. Pero él la anunció una y otra vez, oró "la hora es llegada" y dijo que la obra estaba "acabada"; entró en ella a propósito. La cruz no fue Jesús perdiendo el control; fue Jesús poniendo su vida por amor ().

Para papá · Para profundizar

Getsemaní nos guarda de dos errores a la vez. Reprende toda enseñanza que diga que seguir a Dios debería ser fácil y sin dolor: el Hijo sin pecado sudó gotas de sangre y pidió que pasara de él el vaso. Pero también nos muestra el modelo perfecto de entrega: una angustia real, derramada con sinceridad ante el Padre, que no termina en una exigencia, sino en "empero no se haga mi voluntad, sino la tuya". Esto es lo opuesto a una fe movida por la euforia que promete comodidad constante; es la obediencia costosa y gozosa de un Hijo que confía en su Padre en medio de la oscuridad. Al guiar tu hogar, deja que tus hijos te vean luchar y entregarte: llevar tus miedos reales a Dios y, aun así, decirle que sí. Aprenden a confiar no de un padre que finge que nada es difícil, sino de uno que se arrodilla, como Jesús, y lo dice de corazón.

Inspirado en: D. A. Carson, The Farewell Discourse and Final Prayer of Jesus.

Oremos juntos

"Padre, gracias porque Jesús caminó de la mesa hasta la cruz porque nos ama. Gracias porque en el huerto confió en ti aun cuando fue difícil. Ayuda a nuestra familia a orar como él —'no mi voluntad, sino la tuya'— y ayúdanos a conocerte más cada día, porque esa es la vida eterna. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

Jesús conocía el precio y aun así eligió la cruz; así de grande es su amor por mí.