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Seguir a Jesús · Volumen 2
Gálatas 5-6; Efesios 1
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Gálatas 5
1ESTAD, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre.
2He aquí yo Pablo os digo, que si os circuncidareis, Cristo no os aprovechará nada.
3Y otra vez vuelvo á protestar á todo hombre que se circuncidare, que está obligado á hacer toda la ley.
4Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
5Porque nosotros por el Espíritu esperamos la esperanza de la justicia por la fe.
6Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad.
7Vosotros corríais bien: ¿quién os embarazó para no obedecer á la verdad?
8Esta persuasión no es de aquel que os llama.
9Un poco de levadura leuda toda la masa.
10Yo confío de vosotros en el Señor, que ninguna otra cosa sentiréis: mas el que os inquieta, llevará el juicio, quienquiera que él sea.
11Y yo, hermanos, si aun predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? pues que quitado es el escándalo de la cruz.
12Ojalá fuesen también cortados los que os inquietan.
13Porque vosotros, hermanos, á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros.
14Porque toda la ley en aquesta sola palabra se cumple: Amarás á tu prójimo como á ti mismo.
15Y si os mordéis y os coméis los unos á los otros, mirad que también no os consumáis los unos á los otros.
16Digo pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis la concupiscencia de la carne.
17Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne: y estas cosas se oponen la una á la otra, para que no hagáis lo que quisiereis.
18Mas si sois guiados del Espíritu, no estáis bajo la ley.
19Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, disolución,
20Idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
21Envidias, homicidios, borracheras, banqueteos, y cosas semejantes á éstas: de las cuales os denuncio, como ya os he anunciado, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios.
22Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe,
23Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley.
24Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias.
25Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.
26No seamos codiciosos de vana gloria, irritando los unos á los otros, envidiándose los unos á los otros.
Gálatas 6
1HERMANOS, si alguno fuere tomado en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurad al tal con el espíritu de mansedumbre; considerándote á ti mismo, porque tú no seas también tentado.
2Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.
3Porque el que estima de sí que es algo, no siendo nada, á sí mismo se engaña.
4Así que cada uno examine su obra, y entonces tendrá gloria sólo respecto de sí mismo, y no en otro.
5Porque cada cual llevará su carga.
6Y el que es enseñado en la palabra, comunique en todos los bienes al que lo instruye.
7No os engañéis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
8Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.
9No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado.
10Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien á todos, y mayormente á los domésticos de la fe.
11Mirad en cuán grandes letras os he escrito de mi mano.
12Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os constriñen á que os circuncidéis, solamente por no padecer persecución por la cruz de Cristo.
13Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; sino que quieren que vosotros seáis circuncidados, para gloriarse en vuestra carne.
14Mas lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo me es crucificado á mí, y yo al mundo.
15Porque en Cristo Jesús, ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino la nueva criatura.
16Y todos los que anduvieren conforme á esta regla, paz sobre ellos, y misericordia, y sobre el Israel de Dios.
17De aquí adelante nadie me sea molesto; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús.
18Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén. Enviada de Roma á los Gálatas.
Efesios 1
1PABLO, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, á los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso:
2Gracia sea á vosotros, y paz de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesucristo.
3Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo:
4Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor;
5Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por Jesucristo á sí mismo, según el puro afecto de su voluntad,
6Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado:
7En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia,
8Que sobreabundó en nosotros en toda sabiduría é inteligencia;
9Descubriéndonos el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en sí mismo,
10De reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra:
11En él digo, en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad,
12Para que seamos para alabanza de su gloria, nosotros que antes esperamos en Cristo.
13En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
14Que es las arras de nuestra herencia, para la redención de la posesión adquirida para alabanza de su gloria.
15Por lo cual también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y amor para con todos los santos,
16No ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones;
17Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación para su conocimiento;
18Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál sea la esperanza de su vocación, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
19Y cuál aquella supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, por la operación de la potencia de su fortaleza,
20La cual obró en Cristo, resucitándole de los muertos, y colocándole á su diestra en los cielos,
21Sobre todo principado, y potestad, y potencia, y señorío, y todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, mas aun en el venidero:
22Y sometió todas las cosas debajo de sus pies, y diólo por cabeza sobre todas las cosas á la iglesia,
23La cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que hinche todas las cosas en todos.
Traducción: Reina-Valera 1909