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La Biblia en un año (opcional)

Seguir a Jesús · Volumen 2

1 Tesalonicenses 4-5; 2 Tesalonicenses 1-2

Día 343 de 365 · Reina-Valera 1909

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1 Tesalonicenses 4 · 1/4
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1 Tesalonicenses 4

1RESTA pues, hermanos, que os roguemos y exhortemos en el Señor Jesús, que de la manera que fuisteis enseñados de nosotros de cómo os conviene andar, y agradar á Dios, así vayáis creciendo.

2Porque ya sabéis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesús.

3Porque la voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de fornicación;

4Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor;

5No con afecto de concupiscencia, como los Gentiles que no conocen á Dios:

6Que ninguno oprima, ni engañe en nada á su hermano: porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado.

7Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificación.

8Así que, el que menosprecia, no menosprecia á hombre, sino á Dios, el cual también nos dió su Espíritu Santo.

9Mas acerca de la caridad fraterna no habéis menester que os escriba: porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis los unos á los otros;

10Y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Empero os rogamos, hermanos, que abundéis más;

11Y que procuréis tener quietud, y hacer vuestros negocios, y obréis de vuestras manos de la manera que os hemos mandado;

12A fin de que andéis honestamente para con los extraños, y no necesitéis de nada.

13Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

14Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús.

15Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros á los que durmieron.

16Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:

17Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

18Por tanto, consolaos los unos á los otros en estas palabras.

1 Tesalonicenses 5

1EMPERO acerca de los tiempos y de los momentos, no tenéis, hermanos, necesidad de que yo os escriba:

2Porque vosotros sabéis bien, que el día del Señor vendrá así como ladrón de noche,

3Que cuando dirán, Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, como los dolores á la mujer preñada; y no escaparán.

4Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sobrecoja como ladrón;

5Porque todos vosotros sois hijos de luz, é hijos del día; no somos de la noche, ni de las tinieblas.

6Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios.

7Porque los que duermen, de noche duermen; y los que están borrachos, de noche están borrachos.

8Mas nosotros, que somos del día, estemos sobrios, vestidos de cota de fe y de caridad, y la esperanza de salud por yelmo.

9Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salud por nuestro Señor Jesucristo;

10El cual murió por nosotros, para que ó que velemos, ó que durmamos, vivamos juntamente con él.

11Por lo cual, consolaos los unos á los otros, y edificaos los unos á los otros, así como lo hacéis.

12Y os rogamos, hermanos, que reconozcáis á los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan:

13Y que los tengáis en mucha estima por amor de su obra. Tened paz los unos con los otros.

14También os rogamos, hermanos, que amonestéis á los que andan desordenadamente, que consoléis á los de poco ánimo, que soportéis á los flacos, que seáis sufridos para con todos.

15Mirad que ninguno dé á otro mal por mal; antes seguid lo bueno siempre los unos para con los otros, y para con todos.

16Estad siempre gozosos.

17Orad sin cesar.

18Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

19No apaguéis el Espíritu.

20No menospreciéis las profecías.

21Examinadlo todo; retened lo bueno.

22Apartaos de toda especie de mal.

23Y el Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

24Fiel es el que os ha llamado; el cual también lo hará.

25Hermanos, orad por nosotros.

26Saludad á todos los hermanos en ósculo santo.

27Conjúroos por el Señor, que esta carta sea leída á todos los santos hermanos.

28La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. Amén. La primera epístola á los Tesalonicenses fué escrita de Atenas.

2 Tesalonicenses 1

1PABLO, y Silvano, y Timoteo, á la iglesia de los Tesalonicenses que es en Dios nuestro Padre y en el Señor Jesucristo:

2Gracia y paz á vosotros de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

3Debemos siempre dar gracias á Dios de vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y la caridad de cada uno de todos vosotros abunda entre vosotros;

4Tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, de vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que sufrís:

5Una demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis.

6Porque es justo para con Dios pagar con tribulación á los que os atribulan.

7Y á vosotros, que sois atribulados, dar reposo con nosotros, cuando se manifestará el Señor Jesús del cielo con los ángeles de su potencia,

8En llama de fuego, para dar el pago á los que no conocieron á Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;

9Los cuales serán castigados de eterna perdición por la presencia del Señor, y por la gloria de su potencia,

10Cuando viniere para ser glorificado en sus santos, y á hacerse admirable en aquel día en todos los que creyeron: (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros.)

11Por lo cual, asimismo oramos siempre por vosotros, que nuestro Dios os tenga por dignos de su vocación, é hincha de bondad todo buen intento, y toda obra de fe con potencia,

12Para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

2 Tesalonicenses 2

1EMPERO os rogamos, hermanos, cuanto á la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestro recogimiento á él,

2Que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del Señor esté cerca.

3No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,

4Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó que se adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios.

5¿No os acordáis que cuando estaba todavía con vosotros, os decía esto?

6Y ahora vosotros sabéis lo que impide, para que á su tiempo se manifieste.

7Porque ya está obrando el misterio de iniquidad: solamente espera hasta que sea quitado de en medio el que ahora impide;

8Y entonces será manifestado aquel inicuo, al cual el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;

9A aquel inicuo, cuyo advenimiento es según operación de Satanás, con grande potencia, y señales, y milagros mentirosos,

10Y con todo engaño de iniquidad en los que perecen; por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

11Por tanto, pues, les envía Dios operación de error, para que crean á la mentira;

12Para que sean condenados todos los que no creyeron á la verdad, antes consintieron á la iniquidad.

13Mas nosotros debemos dar siempre gracias á Dios por vosotros, hermanos amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salud, por la santificación del Espíritu y fe de la verdad:

14A lo cual os llamó por nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.

15Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, ó por carta nuestra.

16Y el mismo Señor nuestro Jesucristo, y Dios y Padre nuestro, el cual nos amó, y nos dió consolación eterna, y buena esperanza por gracia,

17Consuele vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.

Traducción: Reina-Valera 1909