A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 2 · Día 71 de 365

Dejaron sus redes al instante

Mes 3: Ven, sígueme · Asuntos del corazón

⏱ ≈ 12 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Marcos 1:18-20

18 Y luego, dejadas sus redes, le siguieron. 19 Y pasando de allí un poco más adelante, vió á Jacobo, hijo de Zebedeo, y á Juan su hermano, también ellos en el navío, que aderezaban las redes. 20 Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él.

Versículo para memorizar

Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.Marcos 1:17 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Jueces 18-20

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 71 de 365 — los capítulos más oscuros de Israel, cuando "cada uno hacía lo que bien le parecía".)

Lo esencial

A Marcos le encanta la palabra "luego", y aquí la usa dos veces. "Y luego, dejadas sus redes, le siguieron." Jacobo y Juan: "luego los llamó, y dejando a su padre Zebedeo en el barco". No hubo comité, ni un "déjanos pensarlo", ni un "después de la temporada de pesca". Cuando Jesús llamó, la respuesta fueron sus pies: se levantaron y fueron. Las redes eran su sustento, el barco era su herencia, y soltaron ambas cosas porque Aquel que los llamaba valía más que lo que tenían en las manos.

Aquí está el asunto del corazón para nosotros: seguir a Jesús siempre significa dejar algo. No siempre un trabajo o un barco, pero sí siempre algo que nuestras manos aprietan con fuerza. Para una persona es un hábito; para otra, un rencor, o el control, o lo que sus amigos piensen de ella. Jesús nunca nos arranca nada por la fuerza; simplemente llama, y espera a ver qué amamos más. Las redes no eran malas: pescar es un buen regalo de Dios. Pero cualquier cosa, aun una cosa buena, se vuelve un problema en el momento en que nos impide seguir a Jesús. La pregunta no es "¿Son malas mis redes?". Es "¿Las soltaré cuando Él me llame?".

Alrededor de la mesa

Pequeños 4–7

Cuando Jesús dijo "Ven", los pescadores dejaron sus redes enseguida y lo siguieron. No hicieron esperar a Jesús.

Hagámoslo: Aprieta algo fuerte en el puño, luego abre la mano y di: "¡Sí, Jesús, yo voy!". Hoy practica obedecer "enseguida" una vez.

Medianos 8–10

Los discípulos tuvieron que dejar sus redes y hasta su barco. ¿Qué te costaría soltar si Jesús te lo pidiera?

Conversemos: ¿Hay alguna "cosa buena" en tu vida que a veces te estorba para obedecer a Dios con rapidez?

Mayores 11–14

Las redes no eran pecado: eran buenas y útiles. ¿Por qué a veces cuesta más soltar una cosa buena que una mala?

Profundicemos: ¿Qué sueles poner primero: tus planes, tu reputación, tu teléfono, tu comodidad? ¿Cómo se vería "dejar las redes" para ti esta semana?

💬 Para conversar

Si tuvieras que soltar una sola cosa que amas para salir a una gran aventura ahora mismo, ¿cuál te costaría más dejar atrás, y por qué?

🛡️ Defendamos la fe

Algunos dicen que el cristianismo se trata de seguir reglas; en realidad se trata de seguir a una Persona. Los discípulos no se inscribieron en una lista: se levantaron y caminaron tras Jesús. Nosotros seguimos a Alguien a quien podemos conocer, "apercibidos siempre para responder" () por una relación viva, no por un reglamento.

Para papá · Para profundizar

"Dejar las redes" es un ritmo de toda la vida, no un suceso de una sola vez. Jesús sigue poniendo su dedo sobre cosas nuevas que estamos apretando, y para los padres ese apretón suele ser sutil: la identidad ligada a la carrera, la necesidad de ser respetado, el volante del control sobre cómo resultará nuestra vida. Examina tus propias manos esta noche, antes de pedirles a tus hijos que abran las suyas. ¿Qué buen regalo has convertido en algo innegociable? Los hijos tienen un olfato muy fino para saber si papá de verdad sostiene sus "redes" con la mano abierta o solo habla de ello. El sermón más poderoso sobre la entrega que jamás predicarás es dejar que te vean obedecer a Dios cuando te cuesta algo.

Inspirado en: David Platt, Radical.

Oremos juntos

"Jesús, tú vales más que cualquier cosa que estemos sosteniendo. Ayúdanos a abrir las manos y seguirte enseguida: no más tarde, no algún día, sino ahora. Muéstranos cualquier cosa que amemos más que a ti. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

Seguir a Jesús es tener las manos abiertas: soltaré mis redes en el momento en que Él me llame.