A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 2 · Día 79 de 365

Obedecer su Palabra aun cuando parece difícil

Mes 3: Ven, sígueme · Andar en el Espíritu

⏱ ≈ 13 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Lucas 5:4-5 y Juan 14:26

4 Y como cesó de hablar, dijo á Simón: Tira á alta mar, y echad vuestras redes para pescar. 5 Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red. — Lucas 5:4-5
26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho. — Juan 14:26

Versículo para memorizar

Y como llegaron á tierra los barcos, dejándolo todo, le siguieron.Lucas 5:11 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: 1 Samuel 19-22

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 79 de 365 — David huyendo, aprendiendo a confiar en Dios bajo presión.)

Lo esencial

"Mas en tu palabra echaré la red." Todo el cuerpo cansado de Pedro decía esto no va a funcionar, pero obedeció porque Jesús lo dijo. Esa pequeña bisagra —obedecer la palabra de Dios aun cuando nuestros sentimientos, nuestra lógica y nuestro agotamiento votan que no— es el corazón mismo del andar en el Espíritu. La bendición llegó del otro lado de la obediencia, no antes. Si Pedro hubiera esperado hasta que todo tuviera sentido, las redes se habrían quedado vacías. ¡Cuántas veces queremos que Dios nos explique el plan completo antes de dar el primer paso! Pero la fe echa la red primero y luego observa cómo Dios la llena.

Aquí está lo maravilloso para nosotros, de este lado de la cruz. Pedro tenía a Jesús ahí mismo, de pie en la barca, diciéndole qué hacer. Nosotros no podemos ver a Jesús con los ojos; pero Jesús prometió: "El Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho" (). El mismo Señor que le dijo a Pedro dónde pescar ahora vive dentro de cada creyente por su Espíritu, empujándonos con suavidad hacia la obediencia, recordándonos la Palabra de Dios justo cuando la necesitamos. Andar en el Espíritu no es un sentimiento misterioso: es aprender a reconocer ese "echa la red" en voz baja y luego de veras hacerlo, aun cuando parece difícil. El Espíritu nunca nos obliga; nos invita. Nuestra parte es el "mas en tu palabra".

Alrededor de la mesa

Pequeños 4–7

El Espíritu Santo es el Ayudador de Dios dentro de nosotros, como una voz bondadosa que dice: "¡Haz lo correcto!" Cuando escuchamos, pasan cosas buenas.

Hagámoslo: Pongamos la mano detrás de la oreja y practiquemos "escuchar"; luego hagamos algo obediente y rapidito ahora mismo (un abrazo, ordenar algo, una palabra amable).

Medianos 8–10

Pedro obedeció aun cuando no tenía sentido. El Espíritu Santo nos ayuda a oír a Jesús y nos recuerda sus palabras.

Conversemos: ¿Qué es algo que sabes que es correcto pero te cuesta hacer? ¿Cómo podría ayudarte el Espíritu Santo con eso?

Mayores 11–14

dice que el Espíritu nos enseña y nos trae a la mente la Palabra de Dios. Él nos guía, pero nunca pasa por encima de nuestra decisión: todavía tenemos que decir nuestro "mas en tu palabra".

Profundicemos: ¿Cómo distingues entre el impulso del Espíritu y simplemente tus propios deseos? (Pista: el Espíritu siempre concuerda con la Escritura y hace crecer su fruto — .)

💬 Para conversar

¿Alguna vez alguien te pidió hacer algo que parecía inútil, pero terminó saliendo de maravilla?¡Eso fue lo que sintió Pedro, y luego su barca casi se hunde por tantos peces!

🛡️ Defendamos la fe

Algunos afirman que el Espíritu Santo es solo un "sentimiento" o una fuerza impersonal. Pero Jesús lo llamó "él" y "el Consolador", que enseña y recuerda (): acciones que solo una persona puede hacer. El Espíritu es Dios mismo, con nosotros de manera personal.

Para papá · Para profundizar

Muchos creyentes se quedan estancados aquí: esperan sentirse guiados antes de obedecer lo que Dios ya dijo con claridad. Pero el Espíritu casi siempre confirma nuestros pasos mientras los damos, no antes. Gordon Fee, en su gran estudio sobre Pablo, recalca que la vida en el Espíritu es profundamente práctica: la guía del Espíritu se ve en la obediencia, el carácter y el amor, no en la piel de gallina. Como padre, tus momentos de "echa la red" suelen ser poco vistosos: dirigir el culto familiar cuando estás agotado, pedirle perdón a un hijo cuando el orgullo dice que no, elegir la paciencia a las 6 de la mañana. El Espíritu no anulará tu voluntad; la fortalece. Así que enséñales a tus hijos con el ejemplo que andar en el Espíritu significa decir "mas en tu palabra" al siguiente acto evidente de obediencia, confiando en que Dios traerá la pesca. No esperes a sentirte espiritual; obedece, y el poder llega.

Inspirado en: Gordon Fee, God's Empowering Presence: The Holy Spirit in the Letters of Paul.

Oremos juntos

"Espíritu Santo, gracias por vivir en nosotros y por recordarnos las palabras de Jesús. Ayúdanos a oír tu suave impulso y a obedecer aun cuando es difícil, confiando en que tú llenas la red después de que la echamos. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

La bendición del Espíritu espera del otro lado de mi obediencia; por eso echaré la red primero.