¿Afirmó Jesús ser Dios?
Mes 4: ¿Es Jesús realmente Dios? · Por qué creemos
Lectura de hoy
Leamos juntos: Juan 10:30–33
30 Yo y el Padre una cosa somos. 31 Entonces volvieron á tomar piedras los Judíos para apedrearle. 32 Respondióles Jesús: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál obra de esas me apedreáis? 33 Respondiéronle los Judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios.
Versículo para memorizar
“Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.”— Juan 8:58 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Éxodo 17–19
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 100 de 365 — Dios entrega los Diez Mandamientos en el monte Sinaí.)Lo esencial
A veces alguien dice: "Jesús fue un buen maestro, pero nunca dijo de verdad que era Dios". Es una pregunta justa, y la Biblia nos da una respuesta clara. En el pasaje de hoy Jesús dice cinco palabras breves: "Yo y el Padre una cosa somos". Al instante la gente tomó piedras, y cuando Jesús preguntó por cuál buena obra lo querían apedrear, respondieron: "Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios". Fíjate en quiénes explicaron lo que Jesús quería decir: ¡sus enemigos! Hasta los que lo odiaban entendieron que estaba afirmando ser Dios. No estaban confundidos; estaban ofendidos.
Esta es una de las razones más fuertes por las que creemos que Jesús es divino. No solo dijo "Yo y el Padre una cosa somos"; también perdonó pecados (algo que solo Dios puede hacer), recibió adoración (algo que los hombres buenos y los ángeles rechazan) y se llamó a sí mismo el gran "YO SOY". Si una persona común dijera e hiciera esas cosas, pensaríamos que algo anda muy mal con ella. Así que en realidad solo quedan unas pocas opciones: o Jesús mentía, o estaba confundido, o de verdad es quien dijo ser: el Señor. Era demasiado sabio y demasiado bueno para ser un mentiroso o para haber perdido la razón. Eso nos deja con la posibilidad más maravillosa de todas: estaba diciendo la verdad. No creemos que Jesús es Dios porque lo deseemos; lo creemos por lo que Él dijo e hizo con tanta claridad, escrito por personas que estaban allí.
Alrededor de la mesa
Jesús dijo: "Yo y el Padre una cosa somos". ¡Eso quiere decir que Jesús es Dios! Hasta las personas que no lo querían sabían lo que estaba diciendo.
Hagámoslo: Levantemos un dedo y digamos: "Jesús y el Padre, ¡un solo Dios!"
Cuando Jesús dijo que Él y el Padre eran uno, la gente respondió que se estaba "haciendo Dios". ¿Por qué nos ayuda que hasta sus enemigos entendieran lo que Él afirmaba?
Conversemos: ¿Cuáles son tres cosas que hizo Jesús que solo Dios puede hacer? (Pista: perdonar pecados, recibir adoración, tomar el nombre "YO SOY".)
Lo que Jesús afirmó nos deja ante una decisión real: o mentía, o estaba confundido, o es el Señor. La única opción que sus propias palabras descartan es la de ser "solo un buen maestro".
Profundicemos: ¿Por qué "Jesús fue nada más un buen maestro de moral" no es en realidad una opción, considerando lo que Él dijo de sí mismo?
💬 Para conversar
¿Alguna vez alguien malinterpretó por completo lo que querías decir?— Con Jesús, hasta sus enemigos entendieron perfectamente lo que afirmaba; simplemente no lo creyeron.
🛡️ Defendamos la fe
Cuando alguien dice: "Jesús nunca afirmó ser Dios; eso vino después": puedes responder con amabilidad: "En realidad, en Jesús dijo: 'Yo y el Padre una cosa somos', y la gente intentó apedrearlo porque —según sus propias palabras— se estaba 'haciendo Dios'. Sus enemigos entendieron lo que afirmaba, y también sus amigos, que más tarde lo escribieron. Jesús además perdonó pecados y recibió adoración, algo que solo Dios puede hacer. Así que la pregunta no es realmente si Él lo afirmó —porque sí lo hizo—, sino si vamos a creerle". Compártelo siempre con dulzura y respeto, "con mansedumbre y reverencia" (): queremos abrir una puerta, no cerrarla de golpe.
Para papá · Para profundizar
El "trilema" —mentiroso, loco o Señor— es más poderoso cuando se ofrece con humildad y no como un jaque mate. El planteamiento de C. S. Lewis sigue en pie: lo único que las palabras de Jesús no permiten es la cómoda categoría intermedia de "gran maestro de moral y nada más". Pero la apologética solo persuade cuando va unida a la relación y a la mansedumbre. Enseña a tus hijos que el objetivo de no es acorralar a un escéptico, sino aclarar la verdadera decisión que tiene delante cada persona. Observa también que la deidad de Jesús no descansa en un solo versículo aislado, sino en un patrón: afirmaciones (Yo y el Padre una cosa somos), nombres (YO SOY) y acciones (perdonar pecados, recibir adoración), todo convergiendo. Ayuda a tus hijos a ver el caso acumulado —muchos hilos entretejidos en una sola cuerda fuerte— en vez de apoyarse en un único versículo.
Inspirado en: Frank Turek, Stealing from God; C.S. Lewis, Mere Christianity.
Oremos juntos
"Padre, gracias porque Jesús nos mostró con claridad que es Dios, por sus palabras y por sus obras. Danos valor para creerle y bondad para explicarlo bien. En el nombre de Jesús, amén."
Jesús no dejó "buen maestro" como una opción: sus propias palabras lo declaran Señor.