Por qué vale la pena amar la verdad
Mes 5: ¿Y las otras religiones? · Asuntos del corazón
Lectura de hoy
Leamos juntos: 2 Tesalonicenses 2:9-12
9 A aquel inicuo, cuyo advenimiento es según operación de Satanás, con grande potencia, y señales, y milagros mentirosos, 10 Y con todo engaño de iniquidad en los que perecen; por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por tanto, pues, les envía Dios operación de error, para que crean á la mentira; 12 Para que sean condenados todos los que no creyeron á la verdad, antes consintieron á la iniquidad.
Versículo para memorizar
“AMADOS, no creáis á todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios: porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo.”— 1 Juan 4:1 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Jueces 5-8
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 145 de 365 — Dios usa a Gedeón y a solo 300 hombres para mostrar que la victoria le pertenece a Él.)Lo esencial
Este pasaje dice algo que debería hacernos detener y pensar. Pablo advierte que algunas personas se pierden "por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos" (). ¿Lo notaste? No dice solamente que se perdieron la verdad, sino que no la amaron. Hay una diferencia entre saber que algo es cierto y atesorarlo, desearlo, recibirlo con gusto en el corazón. Puedes escuchar la verdad acerca de Jesús y, aun así, apartarla de ti porque prefieres creer algo más fácil o más halagador. Dios, en su paciencia, deja que las personas se queden con lo que insisten en elegir, y eso es algo solemne y serio.
Así que aquí está el asunto del corazón: no basta con ser listos en cuanto a la verdad; necesitamos amarla. ¿Por qué vale la pena amar la verdad? Porque la verdad es la manera en que nos mantenemos cerca de Dios, quien es la verdad. Una mentira siempre promete algo —más diversión, más libertad, más "haz lo que quieras"—, pero no puede cumplir su promesa, porque no es real. La verdad quizá nos cueste algo al principio (puede significar admitir que estábamos equivocados, o destacar entre los amigos), pero nos lleva a casa. Amar la verdad significa que preferimos lo que es real antes que lo que solo es cómodo. Y lo más real en todo el universo es que Jesús nos ama y se entregó a sí mismo por nosotros. Esa clase de verdad no es una carga que llevar: es un tesoro que abrazar.
Alrededor de la mesa
La verdad es como un camino fuerte y seguro que nos lleva a casa. Aunque una mentira suene divertida, la verdad es la que de veras nos ama y nos cuida.
Hagámoslo: Caminemos por un "camino de la verdad" marcado con cinta en el piso; salgámonos de él por la "mentira divertida" y hagamos como que nos perdemos. ¡Después saltemos de regreso, dando vivas!
Algunas personas no solo se pierden la verdad; eligen no amarla porque una mentira les resulta más fácil. Nosotros podemos decidir desde ahora que vamos a amar lo que es real.
Conversemos: ¿Cuándo es difícil decir o creer la verdad, y aun así vale la pena?
Pablo conecta el no amar la verdad con ser engañados. Nuestro corazón guía a nuestra cabeza más de lo que admitimos: muchas veces creemos lo que queremos que sea cierto.
Profundicemos: ¿Cuál es una idea popular de hoy que resulta atractiva sobre todo porque permite que la gente haga lo que se le antoje? ¿Cómo amas a la vez la verdad y a la persona que cree la mentira?
💬 Para conversar
¿Qué preferirías de un amigo: una mentira amable o una verdad difícil? ¿Por qué?
🛡️ Defendamos la fe
La verdad no es lo que sentimos: es lo que concuerda con la realidad, y sigue siendo verdad aunque no sea popular. La sostenemos con firmeza y con ternura, porque no queremos solo que la gente pierda una discusión, sino que sea rescatada ().
Para papá · Para profundizar
Este pasaje deja al descubierto algo que la apologética moderna suele pasar por alto: las personas no rechazan a Cristo solo por falta de evidencia; con frecuencia lo rechazan por falta de deseo. "No recibieron el amor de la verdad." Eso significa que nuestros hogares deben formar no solo mentes agudas, sino corazones hambrientos que se deleitan en lo que es real. Cuida tu propio ejemplo en esto: ¿te ven tus hijos amar la verdad aun cuando cuesta —reconocer una falta, cambiar de parecer cuando la Escritura te corrige, rechazar una media verdad conveniente—? Un padre que atesora la verdad en voz alta enseña a sus hijos que seguir a Jesús no es un deber sombrío, sino una entrega gozosa a la realidad más hermosa que existe.
Inspirado en: Tony Evans, Raising Kingdom Kids.
Oremos juntos
"Padre, tú eres la verdad, y tú eres bueno. Danos corazones que amen lo que es verdadero, aun cuando sea difícil. Guárdanos de creer mentiras solo porque son fáciles, y ayúdanos a amar a las personas que todavía no te han encontrado. En el nombre de Jesús, amén."
No solo quiero conocer la verdad: quiero amarla, porque me lleva a casa, a Jesús.