Confiar en Dios en la oscuridad
Mes 6: Preguntas difíciles · Asuntos del corazón
Lectura de hoy
Leamos juntos: Habacuc 3:16-19
16 Oí, y tembló mi vientre; á la voz se batieron mis labios; pudrición se entró en mis huesos, y en mi asiento me estremecí; si bien estaré quieto en el día de la angustia, cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas. 17 Aunque la higuera no florecerá, ni en las vides habrá frutos; mentirá la obra de la oliva, y los labrados no darán mantenimiento, y las ovejas serán quitadas de la majada, y no habrá vacas en los corrales; 18 Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salud. 19 Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual pondrá mis pies como de ciervas, y me hará andar sobre mis alturas. Al jefe de los cantores sobre mis instrumentos de cuerdas.
Versículo para memorizar
“Aunque la higuera no florecerá, ni en las vides habrá frutos; mentirá la obra de la oliva, y los labrados no darán mantenimiento, y las ovejas serán quitadas de la majada, y no habrá vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salud.”— Habacuc 3:17-18 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: 2 Samuel 1-4
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (David llora a Saúl y a Jonatán, y comienza a reinar.)Lo esencial
Seamos sinceros con lo que dice Habacuc al comienzo de estos versículos: "Oí, y se conmovieron mis entrañas; a la voz temblaron mis labios… pudrición entró en mis huesos" (3:16). Este no es un hombre fingiendo ser fuerte. Estaba temblando. Tenía miedo. Y, sin embargo —ahí está otra vez esa palabra, "con todo"—, en el mismo aliento elige gozarse y confiar. Eso es muy importante para nuestro corazón: confiar en Dios en la oscuridad no significa que dejes de sentir miedo. Significa que sientes miedo y decides apoyarte en Dios de todos modos. La fe valiente y las rodillas temblorosas pueden vivir en la misma persona.
¿Cómo lo logró Habacuc? Mira el último versículo: "Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y me hará andar sobre mis alturas" (3:19). Una cierva puede correr por los bordes empinados y peligrosos de una montaña sin resbalar; no porque el precipicio sea seguro, sino porque la cierva fue hecha para eso. Habacuc está diciendo: "Dios me sostendrá firme en el camino peligroso". Cuando estás atravesando algo oscuro —una noche que da miedo, un amigo que se mudó lejos, una enfermedad en la familia—, Dios no siempre quita el precipicio. A veces te da "pies de cierva" para que lo recorras sin caer. Tu fuerza para la oscuridad no está dentro de ti. Es Él.
Alrededor de la mesa
Habacuc estaba temblando y tenía miedo, pero se aferró a Dios de todos modos. ¡Dios nos da "pies de cierva" para que no resbalemos en los caminos que dan miedo!
Hagámoslo: Párate en un solo pie y tambaléate. Ahora toma la mano de un adulto e inténtalo otra vez. Dios es la mano que nos mantiene firmes.
Habacuc tenía miedo de verdad, pero confió en que Dios sería su fuerza. Ser valiente no significa que nunca sientas miedo.
Conversemos: ¿Qué es algo que te da un poco de miedo? ¿Cómo podría Dios ser tu "fortaleza" justo en medio de eso?
Habacuc une los huesos temblorosos con un gozo escogido. La fe no es la ausencia de miedo; es confianza ejercida mientras tienes miedo, apoyándote en Dios como tu fuerza, no en ti mismo.
Profundicemos: ¿Por qué "Jehová el Señor es mi fortaleza" es diferente de "solo necesito tener más confianza en mí mismo"? ¿Cuál de las dos resiste en la oscuridad?
💬 Para conversar
Cuando tienes miedo de noche o antes de algo importante, ¿qué te ayuda a sentirte firme? ¿Y si Dios quiere ser esa firmeza?
🛡️ Defendamos la fe
Cuando alguien diga: "Creer en Dios es solo para personas que necesitan sentirse valientes", responde con dulzura: la fe verdadera no niega el miedo; los huesos de Habacuc temblaron, y aun así confió. No estamos fingiendo no tener miedo; nos apoyamos en Alguien más fuerte que nuestro miedo, y lo decimos "con mansedumbre y reverencia" ().
Para papá · Para profundizar
Tus hijos necesitan ver que seguir a Jesús no es lo mismo que nunca tener miedo. Si solo les muestras siempre a un papá seguro e inquebrantable, podrían concluir que su propio miedo significa que su fe está rota. Pero Habacuc nos muestra un camino mejor: nombra el temblor con sinceridad y luego anclate en Dios como tu fuerza. Deja que tus hijos te vean de vez en cuando decir: "Esto me preocupa, así que oremos juntos al respecto", y luego que te vean confiar de verdad. Eso modela una fe lo bastante firme como para llevarla a un mundo que da miedo. Sus pies no quedarán firmes por tu valentía fingida; quedarán firmes al ver dónde pones tu peso cuando el suelo se sacude.
Inspirado en: Paul David Tripp, Parenting; Tony Evans, A Moment for Your Soul.
Oremos juntos
"Padre, cuando nuestro corazón tiembla y el camino da miedo, tú eres nuestra fortaleza. Danos 'pies de cierva' para andar firmes, aferrados a ti. Ayúdanos a ser sinceros acerca de nuestros temores y a confiar en ti justo en medio de ellos. En el nombre de Jesús, amén."
La fe valiente y las rodillas temblorosas pueden vivir juntas: Dios es mi fortaleza en la oscuridad.