Jesús responde la pregunta de la torre
Mes 6: Preguntas difíciles · Historia bíblica
Lectura de hoy
Leamos juntos: Lucas 13:1-5
1 Y EN este mismo tiempo estaban allí unos que le contaban acerca de los Galileos, cuya sangre Pilato había mezclado con sus sacrificios. 2 Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos Galileos, porque han padecido tales cosas, hayan sido más pecadores que todos los Galileos? 3 No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente. 4 O aquellos dieciocho, sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que ellos fueron más deudores que todos los hombres que habitan en Jerusalem? 5 No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis asimismo.
Versículo para memorizar
“El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”— 2 Pedro 3:9 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: 2 Samuel 16-18
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 165 de 365 — David llora a un hijo perdido en la rebelión.)Lo esencial
La gente vino a Jesús con la misma pregunta que todavía hacemos cuando ocurre algo terrible: ¿por qué? Pilato había matado a unos adoradores, y una torre en Siloé se había desplomado aplastando a dieciocho personas. La multitud quería que Jesús lo explicara, y detrás de su pregunta había una idea antigua y equivocada: que las víctimas debían de haber sido peores pecadores que los demás, como si la desgracia fuera un marcador que mide quién la merece más. Jesús dijo con claridad: "No." Las cosas malas no siempre son Dios cobrándoles a las personas malas. Vivimos en un mundo quebrantado por el pecado, donde las torres caen y los gobernantes hacen lo malo, y no podemos leer las razones secretas de Dios en los titulares de las malas noticias.
Pero fíjate en lo que Jesús hizo con la pregunta. No entregó una tabla ordenada de quién merecía qué; volteó el reflector. "Si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente." En otras palabras: la verdadera urgencia no es averiguar por qué murieron ellos, sino si tú estás listo para encontrarte con Dios. Cada uno de nosotros enfrentará la muerte algún día, y las torres y tragedias de la vida son recordatorios fuertes de hacer las paces con nuestro Hacedor ahora, no más tarde. Jesús responde nuestro "¿por qué?" más difícil no explicando cada detalle, sino atrayéndonos cerca y diciendo: vuélvete a Mí mientras hay tiempo. Eso no es frialdad; es amor que se niega a dejarnos desperdiciar la advertencia.
Alrededor de la mesa
Cuando pasan cosas tristes, no siempre es porque alguien fuera extra malo. Jesús quiere que corramos a Él y nos quedemos cerquita.
Hagámoslo: Tomemos la mano de papá o mamá y digamos juntos: "Cuando tengo miedo, corro a Jesús."
Jesús dijo que las personas que murieron en los accidentes no eran peores que nadie. Usó la noticia triste para preguntar: "¿Estás tú listo para seguirme?"
Conversemos: ¿Por qué es más bondadoso que Jesús nos advierta en lugar de dejarnos adivinando?
La multitud quería que Jesús repartiera culpas; Él los redirigió al arrepentimiento. La tragedia no es un marcador de pecados, sino una llamada de atención para todos.
Profundicemos: Cuando un amigo pregunta "¿por qué dejó Dios que pasara esto?", ¿cómo puedes responder con sinceridad sin fingir que conoces las razones secretas de Dios?
💬 Para conversar
¿Cuál es una pregunta de "por qué" que te has hecho cuando pasó algo triste en las noticias o en nuestra familia?
🛡️ Defendamos la fe
Cuando alguien culpa a Dios por cada tragedia, señala con dulzura que Jesús mismo se negó a tratar el sufrimiento como prueba de que las víctimas "se lo buscaron" (). La Biblia toma el mal en serio y nos apunta a la esperanza; y dice que compartimos esa esperanza "con mansedumbre y reverencia", no ganando discusiones.
Para papá · Para profundizar
Tus hijos se toparán con dos respuestas baratas al sufrimiento: "el que sufre debe de haberlo merecido" y "no hay Dios, así que nada significa nada." Jesús rechaza la primera; el evangelio derriba la segunda. Nota que Él no promete una explicación para cada torre que se derrumba: se promete a sí mismo. Enseña a tu familia a sostener la tensión que sostiene la Escritura: Dios es bueno y tiene el control, el mal es real y no viene de Él, y la cruz prueba que ha entrado en nuestro sufrimiento en lugar de ignorarlo. Tu confianza serena en los momentos difíciles predicará más fuerte que cualquier teoría ordenada que pudieras recitar.
Inspirado en: Tony Evans, Theology You Can Count On.
Oremos juntos
"Padre, cuando pasan cosas tristes y que dan miedo, ayúdanos a confiar en que tú eres bueno aun cuando no entendemos. Gracias porque Jesús nos advierte por amor. Vuelve nuestros corazones a ti hoy. En el nombre de Jesús, amén."
La tragedia no es un marcador: es un llamado tierno de Jesús a acercarnos mientras todavía hay tiempo.