El Espíritu ora dentro de nosotros
Mes 6: Preguntas difíciles · Andar en el Espíritu
Lectura de hoy
Leamos juntos: Romanos 8:26-28
26 Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles. 27 Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme á la voluntad de Dios, demanda por los santos. 28 Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados.
Versículo para memorizar
“Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?”— Juan 11:25-26 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: 2 Reyes 5-7
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 176 de 365 — los ejércitos invisibles de Dios y sus rescates sorprendentes.)Lo esencial
¿Alguna vez has estado tan triste, o tan preocupado, que ni siquiera sabías qué orar? Abriste la boca y… nada. Solo un corazón pesado. Dios sabía que eso nos pasaría, e hizo la provisión más maravillosa para ese momento. "Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros" (). Cuando lo único que logras es un suspiro, o una lágrima, o un "ayúdame" susurrado, el Espíritu Santo, que vive dentro de cada creyente, toma eso y lo convierte en una oración perfecta delante del Padre. Nunca estás orando solo. Dios el Espíritu ora junto a ti, aun cuando no te salgan las palabras.
Esto es parte de lo que significa andar en el Espíritu. Nunca fuimos hechos para seguir a Dios con nuestra propia fuerza de voluntad, apretando los dientes; fuimos hechos para ser llevados por su Espíritu, que habita en nosotros. Y mira la promesa que sigue: "Sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien" (). No que todas las cosas sean buenas —un amigo enfermo, una mudanza difícil, un día de miedo no son buenos—, sino que Dios es tan sabio y poderoso que puede entretejer hasta los hilos más duros en un cuadro hermoso para los que le aman. Así que, cuando enfrentes una pregunta difícil o un corazón pesado, puedes hacer dos cosas: pedirle al Espíritu que te ayude a orar, y confiar en que el Padre lo entreteje todo para bien. No necesitas tener las palabras perfectas. Solo necesitas venir.
Alrededor de la mesa
Cuando estás tan triste que no se te ocurren palabras para orar, ¡el Espíritu Santo ora por ti! Nunca estás orando solito.
Hagámoslo: Respira hondo y solo di: "Ayúdame, Dios"; ¡esa es una oración de verdad, y el Espíritu la ayuda!
El Espíritu "pide por nosotros"; ora por nosotros cuando no sabemos qué decir. ¿Cómo hace eso que orar dé menos miedo?
Conversemos: ¿Qué cosa difícil le puedes pedir ahora mismo al Espíritu Santo que te ayude a orar?
une la ayuda del Espíritu en la oración con el poder de Dios para hacer que todo ayude a bien. Fíjate que la promesa es para "los que á Dios aman"; es para quienes permanecen en Él.
Profundicemos: Saber que el Espíritu ora contigo, ¿cómo cambia la manera en que orarás esta semana por tu pregunta más difícil?
💬 Para conversar
¿Qué te ayuda cuando estás demasiado afligido hasta para hablar? ¿De qué manera el Espíritu Santo podría ser como un amigo que entiende hasta tus suspiros?
🛡️ Defendamos la fe
Cuando alguien diga que la fe es solo hablarle al techo, recuérdale que los cristianos creemos que el propio Espíritu de Dios vive dentro de nosotros y hasta nos ayuda a orar (). No es un deseo de una sola vía; es una relación con una Persona que está más cerca que nuestro propio aliento. Ofrécelo con calidez, como una buena noticia para compartir (), no como un debate que hay que ganar.
Para papá · Para profundizar
es tierra pentecostal fértil: el Espíritu que mora en nosotros no es una doctrina para archivar, sino un Consolador del cual depender a diario, sobre todo en nuestra debilidad. Observa el equilibrio que nuestra línea sostiene con cuidado: el "todas las cosas les ayudan á bien" de no afirma que Dios sea el autor de todo mal (un determinismo meticuloso); es la promesa de que un Padre soberano y amoroso redime y entreteje hasta los hilos dolorosos para los que le aman. No aplanes el versículo hasta volverlo "todo es secretamente bueno": eso aplasta a los niños que están de duelo. Enséñalo como Pablo lo quiso decir: esperanza, no negación. Y modela la oración dependiente del Espíritu; deja que tus hijos te escuchen pedirle ayuda al Espíritu Santo cuando tú no tienes las palabras. Un papá que ora desde la debilidad enseña más que un papá que finge fortaleza.
Inspirado en: Robert Menzies, Pentecost; y la lectura wesleyano-arminiana de .
Oremos juntos
"Espíritu Santo, gracias por vivir en nosotros y orar por nosotros aun cuando no tenemos palabras. Padre, confiamos en que harás que todas las cosas ayuden a bien, porque te amamos. Lleva a nuestra familia por tu Espíritu. En el nombre de Jesús, amén."
Cuando no encuentro las palabras, el Espíritu las ora por mí. Nunca oro solo.