A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar

La Biblia en un año (opcional)

Listos para permanecer firmes y ser enviados · Volumen 3

Salmos 41-44

Día 236 de 365 · Reina-Valera 1909

Escuchar en voz alta

Salmo 41 · 1/4
0:00
0:00

Audio: WordProject.org

Salmo 41

1Al Músico principal: Salmo de David. BIENAVENTURADO el que piensa en el pobre: en el día malo lo librará Jehová.

2Jehová lo guarde, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, y no lo entregues á la voluntad de sus enemigos.

3Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: mullirás toda su cama en su enfermedad.

4Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado.

5Mis enemigos dicen mal de mí preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?

6Y si venía á verme, hablaba mentira: su corazón se amontonaba iniquidad; y salido fuera, hablábala.

7Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: contra mí pensaban mal, diciendo de mí:

8Cosa pestilencial de él se ha apoderado; y el que cayó en cama, no volverá á levantarse.

9Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar.

10Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, y daréles el pago.

11En esto habré conocido que te he agradado, que mi enemigo no se holgará de mí.

12En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, y me has hecho estar delante de ti para siempre.

13Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, por siglos de siglos. Amén y Amén.

Salmo 42

1Al Músico principal: Masquil á los hijos de Coré. COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.

2Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¡cuándo vendré, y pareceré delante de Dios!

3Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?

4Acordaréme de estas cosas, y derramaré sobre mí mi alma: cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la casa de Dios, con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud.

5¿Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar por las saludes de su presencia.

6Dios mío, mi alma está en mí abatida: acordaréme por tanto de ti desde tierra del Jordán, y de los Hermonitas, desde el monte de Mizhar.

7Un abismo llama á otro á la voz de tus canales: todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.

8De día mandará Jehová su misericordia, y de noche su canción será conmigo, y oración al Dios de mi vida.

9Diré á Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?

10Mientras se están quebrantando mis huesos, mis enemigos me afrentan, diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?

11¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.

Salmo 43

1JÚZGAME, oh Dios, y aboga mi causa: líbrame de gente impía, del hombre de engaño é iniquidad.

2Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?

3Envía tu luz y tu verdad: éstas me guiarán, me conducirán al monte de tu santidad, y á tus tabernáculos.

4Y entraré al altar de Dios, al Dios alegría de mi gozo; y alabaréte con arpa, oh Dios, Dios mío.

5¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.

Salmo 44

1Al Músico principal: de los hijos de Coré: Masquil. OH Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, la obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos.

2Tú con tu mano echaste las gentes, y los plantaste á ellos; afligiste los pueblos, y los arrojaste.

3Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos.

4Tú, oh Dios, eres mi rey: manda saludes á Jacob.

5Por medio de ti sacudiremos á nuestros enemigos: en tu nombre atropellaremos á nuestros adversarios.

6Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará.

7Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos, y has avergonzado á los que nos aborrecían.

8En Dios nos gloriaremos todo tiempo, y para siempre loaremos tu nombre. (Selah.)

9Empero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales en nuestros ejércitos.

10Nos hiciste retroceder del enemigo, y saqueáronnos para sí los que nos aborrecían.

11Pusístenos como á ovejas para comida, y esparcístenos entre las gentes.

12Has vendido tu pueblo de balde, y no pujaste en sus precios.

13Pusístenos por vergüenza á nuestros vecinos, por escarnio y por burla á los que nos rodean.

14Pusístenos por proverbio entre las gentes, por movimiento de cabeza en los pueblos.

15Cada día mi vergüenza está delante de mí, y cúbreme la confusión de mi rostro,

16Por la voz del que me vitupera y deshonra, por razón del enemigo y del que se venga.

17Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti; y no hemos faltado á tu pacto.

18No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos.

19Cuando nos quebrantaste en el lugar de los dragones, y nos cubriste con sombra de muerte,

20Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, ó alzado nuestras manos á dios ajeno,

21¿No demandaría Dios esto? porque él conoce los secretos del corazón.

22Empero por tu causa nos matan cada día; somos tenidos como ovejas para el matadero.

23Despierta; ¿por qué duermes, Señor? Despierta, no te alejes para siempre.

24¿Por qué escondes tu rostro, y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?

25Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo: nuestro vientre está pegado con la tierra.

26Levántate para ayudarnos, y redímenos por tu misericordia.

Traducción: Reina-Valera 1909