La Biblia en un año (opcional)
Listos para permanecer firmes y ser enviados · Volumen 3
Salmos 52-54
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Salmo 52
1Al Músico principal: Masquil de David, cuando vino Doeg Idumeo y dió cuenta á Saúl, diciéndole: David ha venido á casa de Ahimelech. ¿POR qué te glorías de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua.
2Agravios maquina tu lengua: como navaja amolada hace engaño.
3Amaste el mal más que el bien; la mentira más que hablar justicia. (Selah.)
4Has amado toda suerte de palabras perniciosas, engañosa lengua.
5Por tanto Dios te derribará para siempre: te asolará y te arrancará de tu morada, y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah.)
6Y verán los justos, y temerán; y reiránse de él, diciendo:
7He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, sino que confió en la multitud de sus riquezas, y se mantuvo en su maldad.
8Mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios: en la misericordia de Dios confío perpetua y eternalmente.
9Te alabaré para siempre por lo que has hecho: y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.
Salmo 53
1Al Músico principal: sobre Mahalath: Masquil de David. DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: no hay quien haga bien.
2Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, por ver si hay algún entendido que busque á Dios.
3Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.
4¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? que comen á mi pueblo como si comiesen pan: á Dios no han invocado.
5Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: los avergonzaste, porque Dios los desechó.
6¡Oh quién diese de Sión saludes á Israel! En volviendo Dios la cautividad de su pueblo, gozarse ha Jacob, y alegraráse Israel.
Salmo 54
1Al Músico principal: en Neginoth: Masquil de David, cuando vinieron los Zipheos y dijeron á Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierra? OH Dios, sálvame por tu nombre, y con tu poder defiéndeme.
2Oh Dios, oye mi oración; escucha las razones de mi boca.
3Porque extraños se han levantado contra mí, y fuertes buscan mi alma: no han puesto á Dios delante de sí. (Selah.)
4He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor es con los que sostienen mi vida.
5El volverá el mal á mis enemigos: córtalos por tu verdad.
6Voluntariamente sacrificaré á ti; alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno.
7Porque me ha librado de toda angustia, y en mis enemigos vieron mis ojos mi deseo.
Traducción: Reina-Valera 1909