Esperar y orar juntos
Mes 9: El poder del Espíritu para testificar · Asuntos del corazón
Lectura de hoy
Leamos juntos: Hechos 1:12-14
12 Entonces se volvieron á Jerusalem del monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalem camino de un sábado. 13 Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, y Juan y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, y Simón Zelotes, y Judas hermano de Jacobo. 14 Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
Versículo para memorizar
“Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me sereís testigos en Jerusalem, y en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.”— Hechos 1:8 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Salmos 67-69
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 244 de 365 — "Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; haga resplandecer su rostro sobre nosotros.")Lo esencial
Después de que Jesús subió al cielo, sus seguidores hicieron exactamente lo que Él les había dicho: esperaron. Pero esperar no era quedarse sentados sin hacer nada. Lucas nos cuenta que "perseveraban unánimes en oración y ruego" (). Subieron las escaleras hasta un aposento alto y oraron juntos: los once apóstoles, algunas mujeres, María la madre de Jesús y otros más. No estaban de acuerdo en todo, ni eran todos iguales. Sin embargo, oraban "unánimes", es decir, con un solo corazón, unidos. Pidieron, esperaron y confiaron en que Dios cumpliría su promesa sobre el Espíritu Santo. Esta es una imagen de cómo Dios suele obrar: nos mueve a orar y esperar juntos antes de derramar su poder.
Y aquí está el asunto del corazón para nosotros: esperar es difícil, ¿verdad? Lo queremos todo ya — la merienda, el turno, la respuesta a nuestra oración. Pero esperar en Dios no es tiempo perdido. Mientras esperamos, Dios trabaja en nuestro corazón: nos hace humildes, nos enseña a depender de Él y no de nosotros mismos, y nos une con otros creyentes. Y fíjate que esperaron juntos. No se fue cada uno por su lado; se reunieron. A Dios le encanta llenar a quienes oran hombro con hombro. Tu familia orando junta en esta misma mesa hace exactamente lo mismo que hicieron aquellos primeros creyentes. Cuando oramos unánimes y esperamos con esperanza, estamos preparando nuestro corazón para que Dios se mueva.
Alrededor de la mesa
Los amigos de Jesús esperaron y oraron juntos por el ayudador que Dios prometió. Esperar puede ser difícil, ¡pero Dios siempre está trabajando mientras esperamos!
Hagámoslo: Tomémonos de las manos alrededor de la mesa y hagamos una oración corta todos juntos — "unánimes", ¡todos a la vez!
"Unánimes" significa un solo corazón, juntos. Los discípulos eran diferentes entre sí, pero estaban unidos en la oración.
Conversemos: ¿Por qué es más poderoso orar juntos que orar siempre a solas? ¿Cuándo lo has sentido tú?
Fíjate que los discípulos obedecieron el mandato de Jesús de esperar antes de entender todo lo que venía. La obediencia muchas veces va por delante del entendimiento.
Profundicemos: ¿Cuál es la diferencia entre esperar con pereza y esperar en oración? ¿En qué parte de tu vida te está pidiendo Dios ahora mismo que esperes en Él?
💬 Para conversar
¿Qué es lo más difícil que has tenido que esperar alguna vez?— Los discípulos esperaron unos diez días por el Espíritu Santo — ¡y valió la pena!
🛡️ Defendamos la fe
A veces los críticos dicen que la iglesia primitiva era solo un puñado de personas confundidas y dispersas. Pero Hechos nos muestra una comunidad unida y orante — que incluso menciona por nombre a las mujeres, a María y a los hermanos de Jesús, quienes antes habían dudado de Él (compara con ). La historia honesta incluye detalles incómodos como ese. Con amabilidad podemos señalar que los datos concretos, con nombres propios y a veces hasta embarazosos, suenan a testimonio real y no a una leyenda inventada ().
Para papá · Para profundizar
es un versículo bisagra: la primera actividad registrada de la iglesia es la oración unida. Antes de un solo sermón, milagro o convertido, hay un aposento que ora. Nosotros a menudo invertimos el orden: trazamos estrategias y, si sobra tiempo, oramos. El aposento alto reprende nuestra prisa. Como líder espiritual de tu hogar, eres tú quien marca el tono de si tu familia trata la oración como el motor o apenas como el adorno. Nota también la presencia de María y de los hermanos de Jesús: hombres que habían dudado abiertamente de Él ahora oraban por su Espíritu. Una transformación así es difícil de explicar si la resurrección no hubiera sucedido de verdad. Guía a tu familia en una oración sin prisas y llena de expectativa — y no menosprecies la espera. Dios forma en la sala de espera un carácter que jamás podría formar en el carril de alta velocidad.
Inspirado en: Tony Evans, Kingdom Man.
Oremos juntos
"Padre, enséñanos a esperar en ti y a orar juntos con un solo corazón. Cuando esperar se haga difícil, recuérdanos que tú siempre estás trabajando. Prepara nuestro corazón y llénanos de tu Espíritu Santo. En el nombre de Jesús, amén."
Esperar en Dios no es tiempo perdido — Él prepara mi corazón mientras oro.