A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 3 · Día 256 de 365

Dones dados para el bien de todos

Mes 9: El poder del Espíritu para testificar · Versículo para memorizar

⏱ ≈ 11 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: 1 Corintios 12:7

7 Empero á cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho.

Versículo para memorizar

Empero á cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho.1 Corintios 12:7 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Salmos 103-105

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 256 de 365 — "Bendice, alma mía, a Jehová" y el largo recuerdo de la fidelidad de Dios.)

Lo esencial

Vamos a ir despacio y a mirar nuestro versículo pieza por pieza, porque cada frase está llena de tesoro. "La manifestación del Espíritu" significa que el Espíritu Santo se muestra a sí mismo: hace su presencia visible a través de lo que una persona hace. "Es dada" nos recuerda que un don nunca se gana ni se compra; se nos entrega gratis. "A cada uno" es maravillosamente personal: no solo a los pastores, no solo a los adultos, sino a cada uno que pertenece a Jesús, lo cual incluye a los niños. Y luego el remate: "para provecho de todos". La razón entera por la que Dios reparte dones es para que toda la familia salga beneficiada.

Esa última frase nos protege de dos errores. El primer error es pensar: "Yo no tengo nada que ofrecer". No es verdad: el Espíritu da a cada uno. El segundo error es pensar: "Mi don tiene que ver solo conmigo". Tampoco es verdad: es para todos. Cuando memorizas este versículo, estás guardando una pequeña brújula para la vida: sea lo que sea que Dios te dé, te lo dio para gastarlo en los demás. Un niño que sabe explicar las cosas con claridad, una niña que se fija en el que está solo, un pequeño que ora con fe: estos son el Espíritu "manifestándose" a través de gente común para el bien de todos los que están a su alrededor.

Alrededor de la mesa

Pequeños 5–8

Dilo con gestos: abre las dos manos ("es dada") al decir "a CADA uno", luego abrázate y señala a todos lados al decir "para el bien de TODOS".

Hagámoslo: Repitamos el versículo tres veces, un poquito más fuerte cada vez.

Medianos 9–11

Intenta decir el versículo y luego explícalo con tus propias palabras a alguien más en la mesa.

Conversemos: ¿Cuál frase es la más difícil de recordar, y cuál es la que más significa para ti?

Mayores 12–15

Fíjate en los dos anclajes: los dones son "dados" (gracia, no premio) y apuntan al "provecho de todos" (servicio, no estatus). Ambos echan el orgullo por la puerta.

Profundicemos: ¿Cómo cambia "para provecho de todos" la manera en que querrías usar un talento del que te sientes orgulloso?

💬 Para conversar

¿Cuál es un regalo que alguien te dio y que enseguida quisiste compartir con otra persona? ¿Por qué?

🛡️ Defendamos la fe

Algunas personas creen que la fe te vuelve egoísta o "más santo que los demás". Este versículo dice lo contrario: el Espíritu de Dios nos equipa para provecho de todos. El cristianismo, vivido como debe ser, hace a una persona más útil a los demás, no menos. Comparte eso con amabilidad, como enseña : con respeto, no con un sermón.

Para papá · Para profundizar

La memorización es discipulado, no solo repetición. Cuando tu hijo guarda "para provecho de todos" en su corazón, le estás entregando un antídoto contra una cultura que dice que los dones existen para construir una marca personal. La palabra griega detrás de "provecho" lleva el sentido de reunir algo que beneficia al grupo: lo contrario de la autopromoción. Así que haz de la memorización algo cálido y sin prisa; deja que el versículo haga su trabajo lento. Y dale el ejemplo: deja que tus hijos te sorprendan usando tus propios dones en silencio para la familia y la iglesia, sin necesitar aplausos. Esa imagen predicará más fuerte que la recitación.

Inspirado en: Natasha Crain, Keeping Your Kids on God's Side.

Oremos juntos

"Padre, ayúdanos a guardar tu Palabra en el corazón y a vivirla. Gracias porque tu Espíritu da a cada uno de nosotros, incluso al más pequeño. Enséñanos a usar cada don para el bien de los demás. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

Lo que sea que el Espíritu me haya dado, me lo dio para compartirlo, para el bien de todos.