Invitar a un amigo a Jesús
Mes 10: Anunciar las buenas nuevas · Amar a los demás
Lectura de hoy
Leamos juntos: Juan 1:43-46
43 El siguiente día quiso Jesús ir á Galilea, y halla á Felipe, al cual dijo: Sígueme. 44 Y era Felipe de Bethsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro. 45 Felipe halló á Natanael, y dícele: Hemos hallado á aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas: á Jesús, el hijo de José, de Nazaret. 46 Y díjole Natanael: ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? Dícele Felipe: Ven y ve.
Versículo para memorizar
“¿Cómo, pues invocarán á aquel en el cual no han creído? ¿y cómo creerán á aquel de quien no han oído? ¿y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, de los que anuncian el evangelio de los bienes!”— Romanos 10:14-15 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Isaías 34-36
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 297 de 365 — Dios promete un camino de regreso a casa para su pueblo redimido.)Lo esencial
Cuando Felipe conoció a Jesús, lo primerito que hizo fue ir a buscar a su amigo Natanael. La verdad es que Natanael estaba un poco dudoso; dijo: "¿De Nazaret puede haber algo de bueno?" (). Felipe no se metió en una larga discusión ni trató de tener todas las respuestas. Solo dijo tres palabras sencillas: "Ven y ve". Invitó a su amigo a conocer a Jesús por sí mismo. Esa es una de las maneras más poderosas de anunciar las buenas nuevas: no un discurso, sino una invitación. Ven y mira lo que he encontrado. Ven y mira quién es Jesús.
No necesitas ser predicador para hacer lo que hizo Felipe. Invitar a un amigo a la iglesia, al grupo de jóvenes, a la cena de tu familia donde hablan de Dios, o hasta decirle sencillamente: "Jesús es real para mí, ¿quieres que te cuente?", eso es verdadera obra del evangelio. Y fíjate: Felipe invitó a un amigo, a alguien que ya conocía y a quien apreciaba. Las personas que Dios más quiere alcanzar a través de ti suelen ser las que ya están en tu vida. Amar bien a los demás y hablarles de Jesús no son dos cosas separadas: lo más amoroso que puedes hacer por un amigo es señalarle al Único que puede salvarlo. Así que no tienes que ganar todas las discusiones. Solo tienes que amar lo suficiente como para decir: "Ven y ve".
Alrededor de la mesa
Felipe corrió a contarle a su amigo acerca de Jesús y le dijo: "¡Ven y ve!" Nosotros también podemos invitar a nuestros amigos.
Hagámoslo: Practiquemos decirlo bien fuerte y con alegría: "¡Ven y ve! ¡Jesús es maravilloso!"
Natanael tenía dudas, pero Felipe no discutió: solo lo invitó a conocer a Jesús.
Conversemos: ¿Quién es un amigo que podrías invitar a la iglesia o a escuchar de Jesús?
"Ven y ve" deja que Jesús haga el trabajo de convencer. No tienes que tener todas las respuestas para hacer una presentación.
Profundicemos: ¿Por qué a veces una invitación puede llegar mejor a un amigo dudoso que un debate?
💬 Para conversar
¿Qué es algo que te encanta tanto que siempre invitas a tus amigos a probarlo: un juego, una comida, un lugar? ¿Cómo podrías invitar a un amigo a "venir y ver" a Jesús?
🛡️ Defendamos la fe
No tienes que saberlo todo para hablar de Jesús; "ven y ve" funciona porque Jesús es real y resiste cualquier mirada sincera. Cuando un amigo te haga una pregunta difícil que no puedes responder, está perfectamente bien decir: "Buena pregunta; déjame averiguarlo y te cuento". Eso es parte de estar preparado "con mansedumbre y reverencia" ().
Para papá · Para profundizar
La mayoría de las personas no llegan a Cristo por el sermón de un desconocido; llegan por medio de alguien en quien ya confían y que simplemente les abrió una puerta. El "ven y ve" de Felipe es el evangelismo relacional original, y resulta profundamente alentador para las familias comunes. A tus hijos no se les pide que se vuelvan predicadores callejeros: se les invita a ser el amigo que hace la presentación. Ayúdalos a ver sus amistades actuales como su campo misionero, y enséñales que el servicio amoroso y la invitación hablada van juntos: la bondad gana el derecho a ser escuchado, y las palabras dan la razón. Líbralos también (y líbrate a ti mismo) de la mentira de que debes responder cada objeción. "No lo sé, vamos a averiguarlo" es honesto, humilde y mucho más atractivo que fingir. Modela curiosidad ante las preguntas difíciles, en lugar de temerles.
Inspirado en: Sean McDowell & J. Warner Wallace, So the Next Generation Will Know.
Oremos juntos
"Padre, gracias por los amigos que has puesto en nuestra vida. Ayúdanos a amarlos lo suficiente como para decirles 'ven y ve', y que ellos conozcan a Jesús a través de nosotros. En el nombre de Jesús, amén."
Lo más amoroso que puedo hacer por un amigo es ayudarle a venir y ver a Jesús.