A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 3 · Día 314 de 365

El llamado de nuestra familia

Mes 11: Vivir la fe · Adoración en familia

⏱ ≈ 14 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Colosenses 3:23-24

23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres; 24 Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.

Versículo para memorizar

Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres; Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.Colosenses 3:23-24 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Jeremías 23-25

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 314 de 365 — Dios promete un Renuevo justo de la descendencia de David: "JEHOVÁ, JUSTICIA NUESTRA".)

Lo esencial

Esta noche recogemos todo lo que esta semana nos ha enseñado y lo reunimos en una sola gran idea: nuestra familia tiene un llamado. Vimos a José trabajar con fidelidad lejos de casa, memorizamos que servimos "al Señor Cristo" en todo lo que hacemos, aprendimos que cualquier trabajo honrado puede glorificar a Dios, descubrimos que el verdadero carácter se nota cuando nadie nos ve, supimos que el Espíritu nos da dones para servir, y nos arrodillamos junto a Jesús y su toalla. Junta todo eso y aparece esta imagen: Dios puso a nuestra familia en esta casa, este vecindario, esta escuela y esta iglesia a propósito, y a cada uno nos ha dado un trabajo que hacer para Él. No estamos solo dejando pasar el tiempo hasta el domingo: servimos al Rey cada día, justo donde estamos.

Eso es lo que de verdad significa "vivir la fe". La fe no es solo algo que creemos en la mente o que cantamos en la iglesia; es algo que hacemos con las manos y los pies toda la semana. Cuando haces tu tarea de corazón, ayudas sin que te lo pidan, trabajas con honradez aunque nadie te mire y usas tus dones para servir, estás viviendo tu fe y mostrándole al mundo cómo es Jesús. Y la mejor noticia de todas es la recompensa: "del Señor recibiréis el galardón de la herencia". No servimos para ganar el amor de Dios, pues ya lo tenemos por medio de Jesús. Servimos por una gratitud que se desborda, sabiendo que nuestro buen Padre ve cada acto de fidelidad y guarda una recompensa mucho mejor que cualquier cosa que este mundo pudiera ofrecer. Comprometámonos, como familia, a vivir nuestra fe juntos.

Alrededor de la mesa

Pequeños 5–8

¡Dios puso a NUESTRA familia aquí a propósito, para ayudar a las personas y mostrarles a Jesús! Cada día podemos servir a Dios justo donde estamos.

Hagámoslo: Tomémonos de las manos en círculo y digamos juntos: "¡Nuestra familia sirve a Jesús!". Después, que cada uno diga una manera en que ayudará mañana.

Medianos 9–11

"Vivir la fe" significa que nuestra fe se nota en lo que HACEMOS toda la semana, no solo en la iglesia. Intenten recitar todo el versículo para memorizar en familia.

Conversemos: ¿De qué manera podría toda nuestra familia servir esta semana a alguien fuera de nuestra casa?

Mayores 12–15

Nuestra familia tiene un llamado compartido: servir "al Señor Cristo" en todo lugar donde Dios nos ha puesto, y hacerlo de corazón, esperando su recompensa y no la del mundo.

Profundicemos: Si alguien siguiera a nuestra familia durante una semana, ¿qué aprendería de Jesús al vernos? ¿Qué queremos que aprenda?

💬 Para conversar

Si nuestra familia tuviera un "nombre de misión" —como un equipo de superhéroes—, ¿cuál sería, y cuál sería nuestra misión?¡Dios de verdad nos ha dado una misión: servirle a Él y mostrarle Jesús a la gente, justo donde vivimos!

🛡️ Defendamos la fe

Muchas veces, el argumento más convincente a favor del cristianismo es una familia que vive su fe con sencillez: que sirve, trabaja con honradez, se ama entre sí y se mantiene amable bajo presión. Los vecinos que los observan preguntarán por qué viven de otra manera, y esa es tu puerta abierta: "estad siempre aparejados para responder con mansedumbre y reverencia a cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros" (). Una familia fiel es una respuesta viva, que camina.

Para papá · Para profundizar

Una noche de adoración en familia es un buen momento para hacer una pregunta que aclare las cosas: ¿tiene nuestro hogar un verdadero sentido de misión, o simplemente vamos a la deriva de una semana ajetreada a la siguiente? le da a toda familia un propósito que la une: todos servimos al mismo Señor, con la misma entrega de corazón, esperando la misma herencia. Sembrar esa visión es una de las tareas centrales de un padre. No la hagas pesada ni cargada de culpa; hazla gozosa y clara: somos una familia que sirve a Jesús dondequiera que va. Acompáñala de un nombre o una frase que tus hijos puedan repetir. Y recuerda que la visión se contagia más de lo que se enseña: tus hijos creerán que su familia tiene un llamado cuando te vean vivir el tuyo con alegría, en tu trabajo, en tu servicio y en tu bondad sin prisas dentro de casa. Guíalos no desde la presión, sino desde la seguridad de un Padre que ya los ama y que guarda una recompensa para los fieles.

Inspirado en: Sean McDowell & J. Warner Wallace, So the Next Generation Will Know.

Oremos juntos

"Padre, gracias por poner a nuestra familia aquí a propósito. Ayúdanos a vivir nuestra fe cada día: trabajando de corazón, sirviendo con alegría y amando a las personas como lo hizo Jesús. Haz de nuestro hogar un lugar donde otros te vean con claridad. Queremos servir juntos al Señor Cristo, toda la semana. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

Nuestra familia tiene un llamado: servir a Jesús y mostrarle al mundo su amor, justo donde vivimos.