Fuertes en el poder del Señor
Mes 12: Enviados y firmes · Versículo para memorizar
Lectura de hoy
Leamos juntos: Efesios 6:10
10 Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza.
Versículo para memorizar
“Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza.”— Efesios 6:10 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Ezequiel 43-45
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 339 de 365 — la gloria del Señor regresa para llenar su templo.)Lo esencial
Hoy bajamos el ritmo y dejamos que un versículo corto penetre hondo. Léelo otra vez: "Fortaleceos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza." En realidad hay dos clases de fuerza en el mundo. Una es la fuerza propia: "Seré fuerte porque soy listo, o rápido, o valiente, o simplemente porque no dejaré que nada me afecte." Esa fuerza se siente bien hasta el momento en que ya no alcanza, y entonces te deja solo. La otra es la fuerza del Señor: su propio poder poderoso, entregado a los que reconocen que lo necesitan. Esa fuerza nunca se acaba, porque, para empezar, no nace de ti.
Memorizar este versículo es como guardar una herramienta a la que vas a recurrir una y otra vez. Cuando te sientas pequeño, recordarás: fortaleceos en el Señor. Cuando un examen te parezca demasiado difícil, cuando un amigo sea cruel, cuando te tiente hacer lo malo y todos los demás lo estén haciendo, este versículo te recuerda que no lo enfrentas con tus propias baterías. "La potencia de su fortaleza" es el mismo poder que pronunció el mundo a la existencia y resucitó a Jesús de entre los muertos. Dios ofrece ese poder, no para que presumamos, sino para que podamos mantenernos firmes. Esconde este versículo en tu corazón, y lo tendrás listo el día en que más lo necesites.
Alrededor de la mesa
¡Aprendamos nuestro versículo con movimientos! Dígalo despacio juntos y hagan una acción para cada parte.
Hagámoslo: "Fortaleceos" (saquen músculos) "en el Señor" (señalen hacia arriba) "y en la potencia de su fortaleza" (pisen fuerte como un soldado valiente).
Hay dos clases de fuerza: la mía y la de Dios. Este versículo nos dice en cuál apoyarnos.
Conversemos: ¿Puedes decir el versículo de memoria? ¿Cuál es la diferencia entre ser fuerte "por mi cuenta" y ser fuerte "en el Señor"?
"La potencia de su fortaleza" (en griego: kratos e ischus) junta dos palabras para "poder" a propósito; Pablo va apilando fuerza sobre fuerza para decir que los recursos de Dios no tienen límite.
Profundicemos: ¿En qué parte de tu vida estás funcionando ahora mismo con fuerza propia que está a punto de agotarse? ¿Cómo se vería apoyarte en su fortaleza en lugar de eso?
💬 Para conversar
¿Cuál es la cosa más fuerte que se te ocurre: una grúa, un elefante, una ola del mar?— El poder de Dios es mayor que todas ellas juntas, y lo comparte con sus hijos.
🛡️ Defendamos la fe
Cuando alguien dice: "Solo estás usando a Dios como una muleta porque eres demasiado débil", podemos sonreír y reconocer que sí, somos débiles: esa es la verdad honesta sobre todo ser humano. La verdadera pregunta no es si te apoyas en algo, sino si aquello en lo que te apoyas de veras puede sostenerte. Dios sí puede (; ).
Para papá · Para profundizar
Memorizar la Palabra es discipulado, no solo tarea escolar. Cuando un versículo está dentro de un hijo, el Espíritu Santo tiene algo que traerle a la memoria en el momento exacto de la tentación o del miedo (); tú no estarás a su lado, pero la Palabra puede estar dentro de él. Por eso hazlo cálido, no rígido: repítanlo en el auto, en las comidas, a la hora de dormir; premia el esfuerzo; ríanse juntos de las equivocaciones. Y haz tú mismo el versículo, en voz alta, para que tus hijos vean a papá memorizando la Escritura en lugar de solo mandársela a aprender. El padre que esconde la Palabra de Dios en su propio corazón convence mucho más que el padre que solo toma examen a los demás. Guía escondiendo, no solo revisando.
Inspirado en: Andrew Davis, An Approach to Extended Memorization of Scripture.
Oremos juntos
"Padre, gracias por tu Palabra. Ayúdanos a esconder este versículo bien hondo en nuestro corazón, para recordarlo cuando lo necesitemos. Haznos fuertes en ti y en la potencia de tu fortaleza. En el nombre de Jesús, amén."
El poder poderoso de Dios nunca se acaba, y lo comparte con todo el que confía en él.