A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 3 · Día 348 de 365

Puestos los ojos en Jesús

Mes 12: Enviados y firmes · Asuntos del corazón

⏱ ≈ 12 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Hebreos 12:2

2 Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse á la diestra del trono de Dios.

Versículo para memorizar

POR tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta,Hebreos 12:1 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Oseas 12-14

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Oseas termina con una tierna invitación: "Vuelve, oh Israel, al SEÑOR tu Dios.")

Lo esencial

Ayer conocimos a la multitud que nos anima; hoy conocemos a Aquel hacia quien en realidad corremos. El versículo dice que seguimos "puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe". Un corredor que se la pasa mirando hacia atrás a la multitud, o hacia abajo a sus pies adoloridos, o de reojo al corredor que va a su lado, terminará tropezando. Los campeones mantienen los ojos clavados en la meta. Para nosotros, la meta es una Persona: Jesús. Y fíjate en las dos palabras: Él es el autor de nuestra fe (es quien la comenzó en nosotros) y el consumador (es quien la llevará a su fin). No empezaste a seguir a Dios por ti mismo, y tampoco terminarás por ti mismo. Desde el primer paso hasta el último, es obra suya en ti, aunque Él te invita a correr con todo el corazón.

Luego viene lo más alentador: Jesús "por el gozo que le era propuesto sufrió la cruz". Él corrió el tramo de camino más duro que jamás haya existido, la cruz, porque tenía la mirada puesta en el gozo de salvarte y llevarte de regreso a casa, a Dios. Ahí es donde esto se vuelve un asunto del corazón. Cuando tus ojos están llenos de tus problemas, tus miedos o las opiniones de los demás, el corazón se hunde. Pero cuando pones los ojos en Jesús —quien te amó al punto de sufrir la cruz y ahora está sentado como vencedor—, tu corazón vuelve a afirmarse. Poner los ojos en Jesús no es solo una idea bonita; es la manera en que un corazón cansado encuentra nuevas fuerzas para seguir adelante.

Alrededor de la mesa

Pequeños 5–8

¡Cuando corres, miras hacia donde vas! Nosotros "miramos a Jesús" pensando en Él y hablando con Él.

Hagámoslo: Tápate los ojos, da una vuelta y luego señala donde crees que está la puerta. Ahora prueba con los ojos abiertos: ¡ver ayuda! Di: "Yo mantengo mis ojos en Jesús".

Medianos 9–11

Un corredor que se la pasa mirando hacia atrás o de reojo va a tropezar. ¿Qué cosas te jalan los ojos fuera de Jesús durante la semana?

Conversemos: En un día normal, ¿cómo se ve eso de "poner los ojos en Jesús"? ¿En la escuela, frente a una pantalla, con los amigos?

Mayores 12–15

Jesús es "autor y consumador": Él comenzó tu fe y la completará. Esa es una seguridad real para quien permanece en Él ().

Profundicemos: Cuando estás desanimado, ¿en qué sueles fijar los ojos: en tus sentimientos, en tu desempeño o en tu Salvador? ¿Cómo podrías reorientar la mirada esta semana?

💬 Para conversar

Intenta cruzar la sala mirando solo el techo. ¿Qué pasa? ¿En qué se parece eso a tratar de seguir a Jesús mientras miras todo menos a Él?

🛡️ Defendamos la fe

El cristianismo no se trata solo de portarse bien: se trata de una Persona real y resucitada en quien mantenemos los ojos. Cuando algún amigo trata a Jesús como si fuera nada más un buen maestro, puedes decirle con dulzura que Él afirmó muchísimo más, que sufrió la cruz y que resucitó, y que por eso lo seguimos a Él, no solo a sus consejos. Dilo con la bondad y el respeto de .

Para papá · Para profundizar

"Poner los ojos en Jesús" es la cura del evangelio para las dos enfermedades que en silencio destruyen a los papás cristianos: el legalismo (los ojos en mi propio desempeño) y la desesperación (los ojos en mi propio fracaso). Ambas mantienen la mirada fija en uno mismo. Hebreos la redirige: Jesús es el autor de tu fe y Él la consumará, lo cual significa que tu perseverancia descansa, en última instancia, en la fidelidad de Él mientras permaneces en Él, y no en un esfuerzo tuyo sin fallas. Esta es la seguridad cálida y firme del que se mantiene cerca de Cristo; no es una garantía descuidada para el corredor que abandona la carrera, sino una esperanza sólida para el corredor que mantiene los ojos en la meta. Deja que tus hijos vean a un padre que, cuando falla, no abandona la carrera avergonzado, sino que vuelve a levantar los ojos hacia Jesús. Ese volver a fijar la mirada, una y otra vez, es el ritmo de una fe que termina la carrera.

Inspirado en: Tony Evans, The Power of God's Names.

Oremos juntos

"Señor Jesús, tú eres el autor y consumador de nuestra fe. Cuando nos distraemos o nos desanimamos, ayúdanos a volver a levantar los ojos hacia ti. Gracias por sufrir la cruz por amor a nosotros. Mantén a nuestra familia mirándote a ti durante todo el camino a casa. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

Por más que algo me jale los ojos hoy, siempre puedo volver a levantar la mirada hacia Jesús.