Asombro ante lo que Dios hizo
Mes 3: Creación y ciencia · Asuntos del corazón
Lectura de hoy
Leamos juntos: Salmo 8:3-9
3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste: 4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites? 5 Pues le has hecho poco menor que los ángeles, y coronástelo de gloria y de lustre. 6 Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 Ovejas, y bueyes, todo ello; y asimismo las bestias del campo; 8 Las aves de los cielos, y los peces de la mar; todo cuanto pasa por los senderos de la mar. 9 Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
Versículo para memorizar
“EN el principio crió Dios los cielos y la tierra.”— Génesis 1:1 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Hebreos 5-7
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Jesús es nuestro gran Sumo Sacerdote, según el orden de Melquisedec, capaz de salvarnos por completo.)Lo esencial
El rey David era soldado y gobernante, pero una noche fue solo un hombre tendido de espaldas mirando hacia arriba. "Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria?" (). Fíjate en lo que el asombro hizo en el corazón de David. Primero lo hizo sentirse pequeño: el cielo es inmenso, y él era tan diminuto. Pero después el asombro hizo algo sorprendente: lo hizo sentirse amado. El mismo Dios que esparció las estrellas en su lugar de verdad piensa en nosotros, nos cuida, y coronó a las personas "de gloria y de honra" (). El asombro no aplastó a David; lo llevó directo a la adoración. Terminó su canto exclamando: "Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra!".
Hoy es un día de "Asuntos del corazón", porque lo que hacemos con el asombro revela lo que está pasando por dentro. Algunas personas ven un atardecer y solo dicen "qué lindo" y siguen deslizando la pantalla. Pero un corazón que conoce a Dios ve ese mismo atardecer y susurra: "Gracias". La diferencia no está en el cielo; está en el corazón. Dios llenó el mundo de belleza a propósito, como un Padre que deja regalos por toda la casa para que sus hijos los descubran. La respuesta correcta no es pasar de largo con ojos aburridos, sino detenernos, mirar y dejar que el corazón se llene de gratitud hacia Aquel que lo hizo. El asombro está hecho para convertirse en adoración. Cuando lo hace, tu corazón está justo donde Dios lo quiere.
Alrededor de la mesa
¡Dios pintó el cielo, colgó las estrellas e hizo la oruga peludita, todo para que nosotros lo disfrutemos! Cuando vemos algo hermoso, podemos decir: "¡Gracias, Dios!".
Hagámoslo: Salgamos afuera (o asomémonos a una ventana) y busquemos la cosa más hermosa que podamos ver. Señalémosla y digamos: "Dios, tú hiciste eso, ¡gracias!".
David miró las estrellas y se sintió pequeño, pero después se sintió amado, porque el Dios inmenso que las hizo igual piensa en nosotros.
Conversemos: ¿Cuándo fue la última vez que algo en la naturaleza te hizo decir "¡guau!"? ¿Te acordaste de darle gracias a Dios por eso?
El asombro está hecho para llevarnos a algún lugar: a la adoración. Un mismo corazón puede mirar el universo y sentirse o solo y sin sentido, o maravillado y amado. La diferencia está en si conoces al Hacedor.
Profundicemos: ¿Por qué crees que Dios llenó el mundo de tanta belleza que no tiene nada que ver con sobrevivir, como el color, la música y los atardeceres?
💬 Para conversar
Si pudieras pasar una noche entera contemplando solo una cosa que Dios hizo —las estrellas, las olas del mar, una tormenta eléctrica—, ¿cuál escogerías y por qué?
🛡️ Defendamos la fe
El profundo asombro que sentimos ante un cielo estrellado o un recién nacido es, en sí mismo, una pista. Si fuéramos solo sustancias químicas surgidas por accidente, ¿por qué nos conmovería tanto la belleza? El asombro encaja mucho mejor con un mundo hecho por un Hacedor que con un mundo surgido al azar. Comparte esa idea con dulzura y con alegría ().
Para papá · Para profundizar
Una de las cosas que más forma espiritualmente a tus hijos no es un argumento, sino un ambiente: un hogar donde el asombro está permitido, e incluso animado. Las vidas apuradas, atareadas y saturadas de pantallas les enseñan en silencio a los niños que el mundo es algo ordinario y que la maravilla es cosa de bebés. Pero el muestra que el asombro es la puerta de entrada a la adoración, y la adoración es la puerta de entrada a una visión correcta de uno mismo: lo bastante pequeño para ser humilde, lo bastante amado para estar seguro. Así que sal con ellos. Recuéstate sobre el pasto. Sé el papá que todavía dice "¡guau!". Tu asombro se contagia; tu aburrimiento también. Un padre que se maravilla del mundo de Dios está enseñando teología sin dar una sola conferencia: les muestra a sus hijos que la realidad es la obra de un Padre digno de ser adorado.
Inspirado en: Tony Evans, The Power of God's Names.
Oremos juntos
"Padre, cuando miramos las estrellas, los mares y la semilla más pequeña, quedamos maravillados. Tú eres grandísimo, y aun así piensas en nosotros y nos amas. Convierte nuestro asombro en adoración y nuestra adoración en corazones agradecidos. En el nombre de Jesús, amén."
El mismo Dios que hizo las estrellas se acuerda de mí; por eso el asombro siempre se convierte en adoración.