Noé y el gran diluvio
Mes 3: Creación y ciencia · Historia bíblica
Lectura de hoy
Leamos juntos: Génesis 6:5–22 y Génesis 7:11–24
5 Y vió Jehová que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. 6 Y arrepintióse Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y pesóle en su corazón. 7 Y dijo Jehová: Raeré los hombres que he criado de sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo: porque me arrepiento de haberlos hecho. 8 Empero Noé halló gracia en los ojos de Jehová. 9 Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, perfecto fué en sus generaciones; con Dios caminó Noé. 10 Y engendró Noé tres hijos: á Sem, á Châm, y á Japhet. 11 Y corrompióse la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. 12 Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. 13 Y dijo Dios á Noé: El fin de toda carne ha venido delante de mí; porque la tierra está llena de violencia á causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. 14 Hazte un arca de madera de Gopher: harás aposentos en el arca, y la embetunarás con brea por dentro y por fuera. 15 Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. 16 Una ventana harás al arca, y la acabarás á un codo de elevación por la parte de arriba: y pondrás la puerta del arca á su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero. 17 Y yo, he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá. 18 Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, y tus hijos y tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. 19 Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán. 20 De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo para que hayan vida. 21 Y toma contigo de toda vianda que se come, y allégala á ti; servirá de alimento para ti y para ellos. 22 E hízolo así Noé; hizo conforme á todo lo que Dios le mandó. — Génesis 6:5–22
11 El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, á diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas; 12 Y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches. 13 En este mismo día entró Noé, y Sem y Châm y Japhet, hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos con él en el arca; 14 Ellos, y todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales mansos según sus especies, y todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, todo pájaro, toda especie de volátil. 15 Y vinieron á Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida. 16 Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios: y Jehová le cerró la puerta. 17 Y fué el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra. 18 Y prevalecieron las aguas, y crecieron en gran manera sobre la tierra; y andaba el arca sobre la faz de las aguas. 19 Y las aguas prevalecieron mucho en extremo sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos. 20 Quince codos en alto prevalecieron las aguas; y fueron cubiertos los montes. 21 Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganados, y de bestias, y de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, y todo hombre: 22 Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, de todo lo que había en la tierra, murió. 23 Así fué destruída toda sustancia que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra; y quedó solamente Noé, y lo que con él estaba en el arca. 24 Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento y cincuenta días. — 7:11–24
Versículo para memorizar
“Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten:”— Colosenses 1:16–17 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Apocalipsis 5–7
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 75 de 365 — el Cordero que es digno de abrir el libro.)Lo esencial
El mundo que Dios había hecho "bueno en gran manera" se había vuelto muy triste. Las personas habían llenado la tierra de violencia y maldad, de modo que "todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal" (). Pero en medio de toda esa oscuridad, un hombre "halló gracia en los ojos de Jehová" (). Dios le avisó a Noé que venía un diluvio, y le dio un plan de rescate: construir un arca enorme, lo bastante grande para llevar a su familia y a dos de cada especie de animal terrestre y de ave a través de las aguas. Noé le creyó a Dios aunque nunca había llovido de esa manera, y obedeció: "lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó" (). Durante años construyó y advirtió, y entonces llegó el día: "fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas" (). El diluvio fue historia real, no un cuento de hadas: el mismo Jesús habló de "los días de Noé" como un suceso verdadero ().
Esta historia nos muestra dos verdades enormes sobre Dios que encajan a la perfección. Primera: Dios es santo; toma el pecado en serio y un día juzgará todo lo que está mal. Segunda: Dios es misericordioso; antes de que llegara el juicio, abrió una puerta de rescate para todo el que quisiera entrar. Ese mismo Dios sigue gobernando el mundo hoy. Nuestro versículo para memorizar dice que todas las cosas fueron creadas por medio de Jesús y "todas las cosas en él subsisten", es decir, que Él sostiene el universo entero en este preciso momento. El Dios que dominó las aguas del diluvio es el mismo Jesús que domina las aguas de tu vida. Cuando un amigo te pregunte: "¿De veras un diluvio cubrió la tierra?", no tienes por qué ponerte nervioso. Puedes decirle, con cariño, que la Biblia lo registra como verdad, que Jesús lo trató como verdad, y que el mundo está lleno de pistas que apuntan a ello.
Alrededor de la mesa
Dios le dijo a Noé que construyera un barco muy, muy grande para mantener a salvo del diluvio a su familia y a los animales. ¡Noé escuchó y obedeció, aun cuando fue difícil!
Hagámoslo: Hagamos como que martillamos igual que Noé construyendo el arca, y luego contemos "de dos en dos" mientras los animales entran en fila.
Noé le creyó a Dios y obedeció antes de ver una sola gota de lluvia. Eso requiere confianza de verdad. Dios es santo (juzga el pecado) y a la vez misericordioso (abrió un camino de rescate).
Conversemos: ¿Por qué crees que Noé siguió construyendo aun cuando probablemente otros se reían de él?
Jesús se refirió al diluvio como un suceso real (), y Pedro también (). Tratarlo como historia no es ser poco científico: es confiar en el relato de testigos que Dios nos dio.
Profundicemos: Si alguien dijera que el diluvio fue "solo una leyenda", ¿cómo podrías mostrarle lo que el mismo Jesús creía al respecto?
💬 Para conversar
¿Cuál es el proyecto más grande y largo en el que has trabajado? ¡El de Noé tomó muchos años de obedecer a Dios antes de que alguien pudiera ver para qué servía!
🛡️ Defendamos la fe
Muchas culturas de todo el mundo tienen antiguas historias de un diluvio: China, el Medio Oriente, las Américas. Eso es exactamente lo que esperaríamos si en verdad ocurrió un diluvio mundial y las familias de los sobrevivientes se dispersaron y lo recordaron. Compartida "con mansedumbre y reverencia" (), esa es una pista amistosa, no un arma para golpear.
Para papá · Para profundizar
El relato de Noé es un pasaje bisagra para una cosmovisión bíblica porque sostiene juntos el juicio y la gracia sin esquivar ninguno de los dos. Una cultura que ha borrado la santidad de Dios no puede darle sentido al diluvio; un corazón que ha olvidado la misericordia de Dios queda aplastado por él. Observa el patrón del evangelio: Dios mismo inicia el rescate ("hazte un arca"), y Noé responde con una fe genuina que obra. No se salva por su carpintería, pero su fe sin obras habría estado muerta (compara con ). Esa es la nota arminiana y wesleyana que vale la pena modelar para tus hijos: la gracia vino de veras primero y de manera gratuita, y Noé de veras tuvo que creer y atravesar la puerta. Al guiar esta noche, deja que tus hijos vean a un papá que, como Noé, obedecerá la Palabra de Dios aun cuando el mundo a su alrededor lo encuentre extraño.
Inspirado en: Ken Ham, A Flood of Evidence.
Oremos juntos
"Padre, gracias porque eres santo y porque eres misericordioso, y porque en Jesús siempre abres un camino de rescate. Ayúdanos, como a Noé, a confiar en ti y a obedecerte aun cuando sea difícil, y a señalar a otros con ternura hacia tu puerta abierta. En el nombre de Jesús, amén."
El Dios que llevó a Noé a salvo a través del diluvio sostiene también todo mi mundo: Él es santo, y es misericordioso.