Movidos por el Espíritu Santo
Mes 1: Por qué confiamos en la Biblia · Versículo para memorizar
Lectura de hoy
Leamos juntos: 2 Pedro 1:16-21
16 Porque no os hemos dado á conocer la potencia y la venida de nuestro Señor Jesucristo, siguiendo fábulas por arte compuestas; sino como habiendo con nuestros propios ojos visto su majestad. 17 Porque él había recibido de Dios Padre honra y gloria, cuando una tal voz fué á él enviada de la magnífica gloria: Este es el amado Hijo mío, en el cual yo me he agradado. 18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos juntamente con él en el monte santo. 19 Tenemos también la palabra profética más permanente, á la cual hacéis bien de estar atentos como á una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones: 20 Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de particular interpretación; 21 Porque la profecía no fué en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo.
Versículo para memorizar
“Porque la profecía no fué en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo.”— 2 Pedro 1:21 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Mateo 26-28
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (La cruz y la tumba vacía: ¡Jesús ha resucitado!)Lo esencial
El versículo de hoy nos dice cómo llegó a existir la Biblia. No vino "por voluntad humana", es decir, ninguna persona se sentó un día a inventar unas reglas y a llamarlas Palabra de Dios. Al contrario, "los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo" (). Imagina un velero: los hombres eran la barca, y el Espíritu Santo era el viento que los llevaba justo a donde Dios quería. De verdad usaron sus propias palabras, su propio estilo, sus propios recuerdos, pero el Espíritu de Dios los guió de tal manera que lo que quedó escrito en la página fue exactamente lo que Dios quería decir. Por eso decimos que la Biblia es "inspirada por Dios".
Esta es una noticia maravillosa para una familia que quiere conocer a Dios. Cuando lees la Biblia, no estás leyendo solo lo que pensaron Pedro, David o Lucas; estás escuchando a Dios mismo hablar. Pedro incluso nos recuerda que él fue testigo presencial: "no os hemos dado a conocer... siguiendo fábulas por arte compuestas" (). La Biblia no es un montón de cuentos ingeniosos; es la palabra verdadera que el Espíritu "movió" a unos hombres a escribir. Así que, cuando esta semana guardemos este versículo en el corazón, hacemos mucho más que memorizar: nos aferramos al aliento mismo de Dios.
Alrededor de la mesa
Los hombres que escribieron la Biblia no la inventaron. El Espíritu Santo de Dios los ayudó, como el viento que empuja un velero hacia donde debe ir.
Hagámoslo: Soplemos suavemente sobre un barquito de papel (o sobre la mano) y digamos juntos el versículo: "¡movidos por el Espíritu Santo!".
"Movidos" significa llevados, como una barca que el viento conduce. Los escritores usaron sus propias palabras, pero el Espíritu los guiaba. ¿Por qué hace eso que la Biblia sea diferente de cualquier otro libro?
Conversemos: Intentemos decir el versículo quitando una palabra cada vez, hasta poder decirlo completo de memoria.
Pedro contrasta las "fábulas por arte compuestas" con la verdad de un testigo presencial, y luego explica el mecanismo de la Escritura: autores humanos que escriben de verdad, y el Espíritu que de verdad los guía. Ambas cosas son plenamente ciertas a la vez.
Profundicemos: ¿En qué nos ayuda saber que la Biblia tiene autores humanos reales y un Autor divino? ¿Qué perderíamos si solo una de las dos cosas fuera cierta?
💬 Para conversar
Si el viento pudiera llevarte a cualquier lugar sin peligro por un día, ¿a dónde irías?— ¡El Espíritu de Dios llevó a los escritores de la Biblia exactamente a donde Él quería!
🛡️ Defendamos la fe
La Biblia nunca afirma ser un conjunto de buenas ideas de hombres religiosos. Afirma que Dios habló por medio de personas que Él mismo guió (). Cuando un amigo te pregunte "¿quién decidió lo que Dios piensa?", puedes responder con cariño: "Dios lo hizo; Él movió a los escritores, como el viento mueve una vela". Responde siempre con mansedumbre (), dejando que la verdad sea atractiva, nunca impositiva.
Para papá · Para profundizar
Pedro nos entrega una doctrina de la inspiración hermosamente equilibrada: los autores humanos "hablaron" (con su propia personalidad, vocabulario e investigación, como vimos con Lucas), y a la vez fueron "movidos"; la palabra griega pheromenoi dibuja una nave llevada por el viento. Esto nos guarda de dos errores: tratar la Biblia como un libro meramente humano de pensamientos inspiradores, o tratar a los escritores como robots que toman dictado. Mientras les enseñas a tus hijos el versículo para memorizar, siembra esta confianza: la autoridad de la Escritura no descansa en que unos concilios la escogieran, sino en que Dios la inspiró (). Los concilios reconocieron lo que ya era Palabra de Dios; no la fabricaron. Sigue modelando tú mismo la lectura diaria de la Biblia; los hijos creen que la Palabra es el aliento de Dios, en buena medida, al observar si papá la trata así.
Inspirado en: Natasha Crain, Keeping Your Kids on God's Side.
Oremos juntos
"Padre, gracias porque la Biblia no es una idea de los hombres, sino tu propia palabra, traída hasta nosotros por tu Espíritu Santo. Escribe este versículo en nuestro corazón y ayúdanos a confiar en cada palabra que has hablado. En el nombre de Jesús, amén."
Cuando abro la Biblia, estoy escuchando a Dios: Él movió a hombres santos para que escribieran sus propias palabras.