Dos maneras de vivir: la carne o el Espíritu
Mes 4: Andar en el Espíritu · Historia bíblica
Lectura de hoy
Leamos juntos: Gálatas 5:16-18
16 Digo pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis la concupiscencia de la carne. 17 Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne: y estas cosas se oponen la una á la otra, para que no hagáis lo que quisiereis. 18 Mas si sois guiados del Espíritu, no estáis bajo la ley.
Versículo para memorizar
“Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley.”— Gálatas 5:22-23 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Salmo 7; Salmo 27; Salmo 31; Salmo 34; Salmo 52
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 105 de 365 — los salmos de confianza de David en medio de la presión.)Lo esencial
Pablo les dice a los gálatas que en realidad solo hay dos maneras de vivir, y que dentro de cada creyente se libra una constante lucha. Está la "carne" —nuestra vieja naturaleza egoísta, que quiere lo que ella quiere y lo quiere ya— y está el Espíritu Santo, que desea hacernos semejantes a Jesús. "Andad en el Espíritu", dice Pablo, "y no satisfagáis los deseos de la carne" (). Fíjate que no dice "esfuérzate más hasta que los malos deseos desaparezcan". Dice andad —camina al paso de Alguien—. Cuando dejamos que el Espíritu nos guíe, la fuerza de la carne pierde su control sobre nosotros.
Esto es maravillosamente liberador para una familia. Ser cristiano no es pura fuerza de voluntad, apretar los dientes para portarnos bien. Es una relación —ser guiados por una Persona que vive en nosotros—. La carne y el Espíritu de veras "se oponen" entre sí (), así que los niños no deberían sorprenderse cuando sienten esa lucha por dentro. Esa lucha es normal; hasta es señal de que el Espíritu está obrando. La buena noticia es que no estamos solos para ganarla. Cuando dependemos del Ayudador en lugar de nosotros mismos, Él hace en nosotros lo que jamás podríamos hacer por nuestra cuenta.
Alrededor de la mesa
Dentro de nosotros hay dos voces: una voz egoísta que dice "yo primero", y el Espíritu Santo, que nos ayuda a amar. ¡Nosotros seguimos al Ayudador!
Hagámoslo: Caminemos en fila detrás de papá como un trencito: "¡Seguimos al Ayudador, paso a paso!"
Pablo dice que "andemos en el Espíritu". Andar significa ir a algún lugar con alguien, un paso a la vez, no todo de golpe.
Conversemos: ¿Qué cosa que la carne quiere puedes entregarle hoy al Espíritu?
Esa lucha que sientes por dentro no es señal de que algo ande mal: son el Espíritu y la carne, ambos tirando de ti. Madurar es aprender a cuál de los dos alimentar.
Profundicemos: Cuando percibas esa pelea interior, ¿cómo se vería "andar en el Espíritu" en ese preciso momento?
💬 Para conversar
Cuando sientes dos "deseos" que tiran de ti —como compartir la última galleta o quedártela—, ¿cómo decides normalmente cuál de los dos gana?
🛡️ Defendamos la fe
¿Cómo sabemos que la vida cristiana es más que solo portarse bien? Porque la Biblia dice que el cambio duradero viene de adentro, por el Espíritu, y no de cumplir reglas (). La prueba son personas reales cuyo corazón cambia de verdad —no solo su conducta, sino aquello que aman—. Estemos siempre listos para dar esa razón con mansedumbre ().
Para papá · Para profundizar
Gálatas es el manifiesto de la gracia que escribió Pablo: no somos justificados por obras, y tampoco somos santificados por obras. El mismo Espíritu que salvó a tus hijos es el que los hace crecer. Eso importa para tu manera de criarlos. Si solo administras conducta, criarás hijos diestros en el pecado más callado de la carne: la justicia propia. Apunta más bien a señalarles, una y otra vez, hacia la dependencia del Espíritu. Modélalo en voz alta: "Papá necesita la ayuda del Espíritu Santo para tener paciencia en este momento". Los hijos aprenden a andar en el Espíritu observando a un padre que reconoce que no puede hacerlo sin Él.
Inspirado en: Tony Evans, The Power of the Holy Spirit's Names.
Oremos juntos
"Padre, gracias porque no tenemos que ganar solos la lucha que llevamos dentro. Espíritu Santo, guíanos hoy, paso a paso, para que sigamos a Jesús y no solo a nosotros mismos. En el nombre de Jesús, amén."
No tengo que lograrlo a pura fuerza: camino al paso del Espíritu que vive en mí.