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La Biblia en un año (opcional)

Conocer a Dios · Volumen 1

Salmo 7; Salmo 27; Salmo 31; Salmo 34; Salmo 52

Día 105 de 365 · Reina-Valera 1909

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Salmo 7 · 1/5
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Salmo 7

1Sigaión de David, que cantó á Jehová sobre las palabras de Cus, hijo de Benjamín. JEHOVÁ Dios mío, en ti he confiado: sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame;

2No sea que arrebate mi alma, cual león que despedaza, sin que haya quien libre.

3Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, si hay en mis manos iniquidad;

4Si dí mal pago al pacífico conmigo, (hasta he libertado al que sin causa era mi enemigo;)

5Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela; y pise en tierra mi vida, y mi honra ponga en el polvo. (Selah.)

6Levántate, oh Jehová, con tu furor; álzate á causa de las iras de mis angustiadores, y despierta en favor mío el juicio que mandaste.

7Y te rodeará concurso de pueblo; por cuyo amor vuélvete luego á levantar en alto.

8Jehová juzgará los pueblos: júzgame, oh Jehová, conforme á mi justicia y conforme á mi integridad.

9Consúmase ahora la malicia de los inicuos, y establece al justo; pues el Dios justo prueba los corazones y los riñones.

10Mi escudo está en Dios, que salva á los rectos de corazón.

11Dios es el que juzga al justo: y Dios está airado todos los días contra el impío.

12Si no se convirtiere, él afilará su espada: armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.

13Asimismo ha aparejado para él armas de muerte; ha labrado sus saetas para los que persiguen.

14He aquí ha tenido parto de iniquidad: concibió trabajo, y parió mentira.

15Pozo ha cavado, y ahondádolo; y en la fosa que hizo caerá.

16Su trabajo se tornará sobre su cabeza, y su agravio descenderá sobre su mollera.

17Alabaré yo á Jehová conforme á su justicia, y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo.

Salmo 27

1Salmo de David. JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?

2Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

3Aunque se asiente campo contra mí, no temerá mi corazón: aunque contra mí se levante guerra, yo en esto confío.

4Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

5Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; ocultaráme en lo reservado de su pabellón; pondráme en alto sobre una roca.

6Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: cantaré y salmearé á Jehová.

7Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; y ten misericordia de mí, respóndeme.

8Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová.

9No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira á tu siervo: mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.

10Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.

11Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud, á causa de mis enemigos.

12No me entregues á la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

13Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.

14Aguarda á Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera á Jehová.

Salmo 31

1Al Músico principal: Salmo de David. EN ti, oh Jehová, he esperado; no sea yo confundido para siempre: líbrame en tu justicia.

2Inclina á mí tu oído, líbrame presto; séme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme.

3Porque tú eres mi roca y mi castillo; y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás.

4Me sacarás de la red que han escondido para mí; porque tú eres mi fortaleza.

5En tu mano encomiendo mi espíritu: tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.

6Aborrecí á los que esperan en vanidades ilusorias; mas yo en Jehová he esperado.

7Me gozaré y alegraré en tu misericordia; porque has visto mi aflicción; has conocido mi alma en las angustias.

8Y no me encerraste en mano del enemigo; hiciste estar mis pies en anchura.

9Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas.

10Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar: hase enflaquecido mi fuerza á causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.

11De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí.

12He sido olvidado de su corazón como un muerto: he venido á ser como un vaso perdido.

13Porque he oído afrenta de muchos; miedo por todas partes, cuando consultaban juntos contra mí, é ideaban quitarme la vida.

14Mas yo en ti confié, oh Jehová: yo dije: Dios mío eres tú.

15En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.

16Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: sálvame por tu misericordia.

17No sea yo confundido, oh Jehová, ya que te he invocado; sean corridos los impíos, estén mudos en el profundo.

18Enmudezcan los labios mentirosos, que hablan contra el justo cosas duras, con soberbia y menosprecio.

19¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!

20Los esconderás en el secreto de tu rostro de las arrogancias del hombre: los pondrás en un tabernáculo á cubierto de contención de lenguas.

21Bendito Jehová, porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte.

22Y decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: tú empero oíste la voz de mis ruegos, cuando á ti clamaba.

23Amad á Jehová todos vosotros sus santos: á los fieles guarda Jehová, y paga abundantemente al que obra con soberbia.

24Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome vuestro corazón aliento.

Salmo 34

1Salmo de David, cuando mudó su semblante delante de Abimelech, y él lo echó, y fuése. BENDECIRÉ á Jehová en todo tiempo; su alabanza será siempre en mi boca.

2En Jehová se gloriará mi alma: oiránlo los mansos, y se alegrarán.

3Engrandeced á Jehová conmigo, y ensalcemos su nombre á una.

4Busqué á Jehová, y él me oyó, y libróme de todos mis temores.

5A él miraron y fueron alumbrados: y sus rostros no se avergonzaron.

6Este pobre clamó, y oyóle Jehová, y librólo de todas sus angustias.

7El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, y los defiende.

8Gustad, y ved que es bueno Jehová: dichoso el hombre que confiará en él.

9Temed á Jehová, vosotros sus santos; porque no hay falta para los que le temen.

10Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre; pero los que buscan á Jehová, no tendrán falta de ningún bien.

11Venid, hijos, oidme; el temor de Jehová os enseñaré.

12¿Quién es el hombre que desea vida, que codicia días para ver bien?

13Guarda tu lengua de mal, y tus labios de hablar engaño.

14Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela.

15Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos.

16La ira de Jehová contra los que mal hacen, para cortar de la tierra la memoria de ellos.

17Clamaron los justos, y Jehová oyó, y librólos de todas sus angustias.

18Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; y salvará á los contritos de espíritu.

19Muchos son los males del justo; mas de todos ellos lo librará Jehová.

20El guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado.

21Matará al malo la maldad; y los que aborrecen al justo serán asolados.

22Jehová redime el alma de sus siervos; y no serán asolados cuantos en él confían.

Salmo 52

1Al Músico principal: Masquil de David, cuando vino Doeg Idumeo y dió cuenta á Saúl, diciéndole: David ha venido á casa de Ahimelech. ¿POR qué te glorías de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua.

2Agravios maquina tu lengua: como navaja amolada hace engaño.

3Amaste el mal más que el bien; la mentira más que hablar justicia. (Selah.)

4Has amado toda suerte de palabras perniciosas, engañosa lengua.

5Por tanto Dios te derribará para siempre: te asolará y te arrancará de tu morada, y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah.)

6Y verán los justos, y temerán; y reiránse de él, diciendo:

7He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, sino que confió en la multitud de sus riquezas, y se mantuvo en su maldad.

8Mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios: en la misericordia de Dios confío perpetua y eternalmente.

9Te alabaré para siempre por lo que has hecho: y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.

Traducción: Reina-Valera 1909