A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 1 · Día 112 de 365

Dones del mismo Espíritu

Mes 4: Andar en el Espíritu · Historia bíblica

⏱ ≈ 12 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: 1 Corintios 12:4-7

4 Empero hay repartimiento de dones; mas el mismo Espíritu es. 5 Y hay repartimiento de ministerios; mas el mismo Señor es. 6 Y hay repartimiento de operaciones; mas el mismo Dios es el que obra todas las cosas en todos. 7 Empero á cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho.

Versículo para memorizar

Empero á cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho.1 Corintios 12:7 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: 2 Samuel 1–4

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 112 de 365 — David llega a ser rey sobre Judá.)

Lo esencial

La iglesia de Corinto era una familia de creyentes bulliciosa, llena de dones y un poco caótica. Unos podían enseñar, otros sanar, otros oraban en lenguas nuevas, y otros tenían una sabiduría que ayudaba a todos a tomar decisiones difíciles. Y —como buenos humanos— habían empezado a compararse y a competir, como si algunos dones te hicieran más importante que los demás. Por eso Pablo volvió con ternura sus ojos a la fuente: "Hay repartimiento de dones; mas el mismo Espíritu es" (). Los dones se ven distintos, pero todos vienen de un mismo Dador. Es como un solo fuego que lanza muchas chispas, o como un árbol grande que produce muchas clases de ramas. El Espíritu reparte lo que Él quiere, a quien Él quiere, y ni un solo don es un accidente.

Luego Pablo nos dice por qué da dones el Espíritu: "Empero á cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho" (). Fíjate en dos cosas hermosas. Primero, "á cada uno": el Espíritu da a todos los que son de Jesús, no solo a los pastores ni a los famosos. Tu don tal vez sea una bondad callada, o hacer reír a la gente, o darte cuenta cuando alguien está triste. Eso es el Espíritu obrando en ti. Segundo, "para provecho": los dones nunca son trofeos para presumir; son herramientas para ayudar a otros. Un don usado para lucirse ha perdido por completo su sentido. El Espíritu da para que la familia crezca fuerte unida.

Alrededor de la mesa

Pequeños 3–6

El Espíritu de Dios nos da a cada uno una manera especial de ayudar. ¡Ayudar es un don!

Hagámoslo: Que cada uno diga una manera en que puede ayudar a alguien hoy, y luego vayamos a hacer una ahora mismo.

Medianos 7–9

El mismo Espíritu da dones diferentes, y todos son para ayudar, no para presumir.

Conversemos: ¿Cuál es una cosa buena que puedes hacer y que podría ayudar a nuestra familia esta semana?

Mayores 10–13

Pablo dice que los dones se dan "para provecho" de todos: la iglesia es un equipo, no una competencia.

Profundicemos: ¿Por qué crees que comparar nuestros dones con los de otros puede en realidad dañar a todo el cuerpo?

💬 Para conversar

Si nuestra familia fuera un equipo deportivo, ¿en qué "posición" crees que juega mejor cada uno?¡El Espíritu le da a cada uno su parte!

🛡️ Defendamos la fe

¿Cómo sabemos que los dones espirituales son reales y no solo un talento? La Biblia los describe como la manifestación del Espíritu —Dios mismo obrando a través de personas comunes— y la iglesia primitiva creció precisamente por estos dones, cuando ningún plan humano podía explicarlo. Los dones verdaderos siempre apartan la mirada de la persona y la dirigen hacia el Dador.

Para papá · Para profundizar

Ayuda mucho conocer la diferencia entre el fruto del Espíritu (la semana pasada) y los dones del Espíritu (esta semana). El fruto es en quién te estás convirtiendo: el carácter semejante a Cristo que crece con el tiempo en cada creyente. Los dones son herramientas que el Espíritu reparte para servir a otros, y los da según su voluntad. Necesitamos ambos, pero nunca debemos confundirlos: una persona puede tener dones impresionantes y un carácter inmaduro, que era exactamente el problema en Corinto. Por eso el Nuevo Testamento no deja de atar los dones al amor y al "provecho" de todos. Al guiar a tu familia, valora lo que Dios valora —el carácter por encima de los dones— y enseña a tus hijos que la persona más espiritual en una habitación suele ser la de corazón más servicial, no la más espectacular.

Inspirado en: Sam Storms, Understanding Spiritual Gifts.

Oremos juntos

"Padre, gracias por tu Espíritu Santo y por los dones que Él da. Ayúdanos a cada uno a usar lo que nos has dado para ayudar a otros y para edificar a tu familia, nunca para lucirnos. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

El Espíritu me dio algo bueno, y me lo dio para que yo pudiera ayudar a alguien más.