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La Biblia en un año (opcional)

Conocer a Dios · Volumen 1

Salmo 19; Salmo 65; Salmo 96; Salmo 100; Salmo 105

Día 122 de 365 · Reina-Valera 1909

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Salmo 19 · 1/5
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Salmo 19

1Al Músico principal: Salmo de David. LOS cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos.

2El un día emite palabra al otro día, y la una noche á la otra noche declara sabiduría.

3No hay dicho, ni palabras, ni es oída su voz.

4Por toda la tierra salió su hilo, y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.

5Y él, como un novio que sale de su tálamo, alégrase cual gigante para correr el camino.

6Del un cabo de los cielos es su salida, y su giro hasta la extremidad de ellos: y no hay quien se esconda de su calor.

7La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: el testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño.

8Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: el precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos.

9El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

10Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal.

11Tu siervo es además amonestado con ellos: en guardarlos hay grande galardón.

12Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos.

13Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí: entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.

14Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Salmo 65

1Al Músico principal: Salmo: Cántico de David. A TI es plácida la alabanza en Sión, oh Dios: y á ti se pagarán los votos.

2Tú oyes la oración: á ti vendrá toda carne.

3Palabras de iniquidades me sobrepujaron: mas nuestras rebeliones tú las perdonarás.

4Dichoso el que tú escogieres, é hicieres llegar á ti, para que habite en tus atrios: seremos saciados del bien de tu casa, de tu santo templo.

5Con tremendas cosas, en justicia, nos responderás tú, oh Dios de nuestra salud, esperanza de todos los términos de la tierra, y de los más remotos confines de la mar.

6Tú, el que afirma los montes con su potencia, ceñido de valentía:

7El que amansa el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas, y el alboroto de las gentes.

8Por tanto los habitadores de los fines de la tierra temen de tus maravillas. Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.

9Visitas la tierra, y la riegas: en gran manera la enriqueces con el río de Dios, lleno de aguas: preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.

10Haces se empapen sus surcos, haces descender sus canales: ablándasla con lluvias, bendices sus renuevos.

11Tú coronas el año de tus bienes; y tus nubes destilan grosura.

12Destilan sobre las estancias del desierto; y los collados se ciñen de alegría.

13Vístense los llanos de manadas, y los valles se cubren de grano: dan voces de júbilo, y aun cantan.

Salmo 96

1CANTAD á Jehová canción nueva; cantad á Jehová, toda la tierra.

2Cantad á Jehová, bendecid su nombre: anunciad de día en día su salud.

3Contad entre las gentes su gloria, en todos los pueblos sus maravillas.

4Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; terrible sobre todos los dioses.

5Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos: mas Jehová hizo los cielos.

6Alabanza y magnificencia delante de él: fortaleza y gloria en su santuario.

7Dad á Jehová, oh familias de los pueblos, dad á Jehová la gloria y la fortaleza.

8Dad á Jehová la honra debida á su nombre: tomad presentes, y venid á sus atrios.

9Encorvaos á Jehová en la hermosura de su santuario: temed delante de él, toda la tierra.

10Decid en las gentes: Jehová reinó, también afirmó el mundo, no será conmovido: juzgará á los pueblos en justicia.

11Alégrense los cielos, y gócese la tierra: brame la mar y su plenitud.

12Regocíjese el campo, y todo lo que en él está: entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento,

13Delante de Jehová que vino: porque vino á juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y á los pueblos con su verdad.

Salmo 100

1Salmo de alabanza. CANTAD alegres á Dios, habitantes de toda la tierra.

2Servid á Jehová con alegría: venid ante su acatamiento con regocijo.

3Reconoced que Jehová él es Dios: él nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

4Entrad por sus puertas con reconocimiento, por sus atrios con alabanza: alabadle, bendecid su nombre.

5Porque Jehová es bueno: para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.

Salmo 105

1ALABAD á Jehová, invocad su nombre: haced notorias sus obras en los pueblos.

2Cantadle, cantadle salmos: hablad de todas sus maravillas.

3Gloriaos en su santo nombre: alégrese el corazón de los que buscan á Jehová.

4Buscad á Jehová, y su fortaleza: buscad siempre su rostro.

5Acordaos de sus maravillas que hizo, de sus prodigios y de los juicios de su boca,

6Oh vosotros, simiente de Abraham su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos.

7El es Jehová nuestro Dios; en toda la tierra son sus juicios.

8Acordóse para siempre de su alianza; de la palabra que mandó para mil generaciones,

9La cual concertó con Abraham; y de su juramento á Isaac.

10Y establecióla á Jacob por decreto, á Israel por pacto sempiterno,

11Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán por cordel de vuestra heredad.

12Esto siendo ellos pocos hombres en número, y extranjeros en ella.

13Y anduvieron de gente en gente, de un reino á otro pueblo.

14No consintió que hombre los agraviase; y por causa de ellos castigó los reyes.

15No toquéis, dijo, á mis ungidos, ni hagáis mal á mis profetas.

16Y llamó al hambre sobre la tierra, y quebrantó todo mantenimiento de pan.

17Envió un varón delante de ellos, á José, que fué vendido por siervo.

18Afligieron sus pies con grillos; en hierro fué puesta su persona.

19Hasta la hora que llegó su palabra, el dicho de Jehová le probó.

20Envió el rey, y soltóle; el señor de los pueblos, y desatóle.

21Púsolo por señor de su casa, y por enseñoreador en toda su posesión;

22Para que reprimiera á sus grandes como él quisiese, y á sus ancianos enseñara sabiduría.

23Después entró Israel en Egipto, y Jacob fué extranjero en la tierra de Châm.

24Y multiplicó su pueblo en gran manera, é hízolo fuerte más que sus enemigos.

25Volvió el corazón de ellos para que aborreciesen á su pueblo, para que contra sus siervos pensasen mal.

26Envió á su siervo Moisés, y á Aarón al cual escogió.

27Pusieron en ellos las palabras de sus señales, y sus prodigios en la tierra de Châm.

28Echó tinieblas, é hizo oscuridad; y no fueron rebeldes á su palabra.

29Volvió sus aguas en sangre, y mató sus pescados.

30Produjo su tierra ranas, aun en las cámaras de sus reyes.

31Dijo, y vinieron enjambres de moscas, y piojos en todo su término.

32Volvió en su tierra sus lluvias en granizo, y en fuego de llamaradas.

33E hirió sus viñas y sus higueras, y quebró los árboles de su término.

34Dijo, y vinieron langostas, y pulgón sin número;

35Y comieron toda la hierba de su país, y devoraron el fruto de su tierra.

36Hirió además á todos los primogénitos en su tierra, el principio de toda su fuerza.

37Y sacólos con plata y oro; y no hubo en sus tribus enfermo.

38Egipto se alegró de que salieran; porque su terror había caído sobre ellos.

39Extendió una nube por cubierta, y fuego para alumbrar la noche.

40Pidieron, é hizo venir codornices; y saciólos de pan del cielo.

41Abrió la peña, y fluyeron aguas; corrieron por los secadales como un río.

42Porque se acordó de su santa palabra, dada á Abraham su siervo.

43Y sacó á su pueblo con gozo; con júbilo á sus escogidos.

44Y dióles las tierras de las gentes; y las labores de las naciones heredaron:

45Para que guardasen sus estatutos, y observasen sus leyes. Aleluya.

Traducción: Reina-Valera 1909