A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 1 · Día 131 de 365

Decirle no a la tentación

Mes 5: Jesús — Dios con nosotros · Asuntos del corazón

⏱ ≈ 12 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Mateo 4:1-4

1 ENTONCES Jesús fué llevado del Espíritu al desierto, para ser tentado del diablo. 2 Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre. 3 Y llegándose á él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan. 4 Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.

Versículo para memorizar

Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento.Mateo 3:17 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: 2 Samuel 19–21

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra.

Lo esencial

Justo después de que el Padre llamara a Jesús "mi Hijo amado", el Espíritu lo llevó al desierto, y allí el diablo lo tentó. Jesús no había comido por cuarenta días. Tenía hambre. Por eso el tentador apuntó exactamente a esa necesidad: "Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan" (). Sonaba inofensivo: Jesús podía hacer pan, y de verdad tenía hambre. Pero el diablo le susurraba: "Duda del Padre. Cuídate tú mismo, a tu manera". Jesús no respondió con pura fuerza de voluntad, sino con la Escritura: "No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" ().

Fíjate de nuevo en el orden. El Padre dijo "Hijo amado" primero; la prueba vino después. Jesús no luchó contra la tentación para ganarse el amor del Padre, sino que peleó desde un amor que ya tenía. Ese es también el secreto para tus hijos. La tentación muchas veces llega disfrazada de atajo hacia algo que queremos, y le encanta hacernos dudar de que Dios sea bueno. Jesús nos muestra el camino para salir adelante: sabe que eres amado, llena tu corazón de la Palabra de Dios y responde a la mentira con la verdad, dicha en voz alta. Él enfrentó la prueba en la que nosotros caemos cada día, y venció, para poder rescatarnos y estar ahora a nuestro lado cuando somos tentados ().

Alrededor de la mesa

Pequeños 3–6

Cuando el malo quiso engañar a Jesús, ¡Jesús dijo las palabras de Dios y el engaño no funcionó!

Hagámoslo: Practiquemos decir en voz alta: "No, gracias. ¡Yo obedezco a Dios!"

Medianos 7–9

Jesús venció la tentación recordando y diciendo la Escritura, no con su propia fuerza.

Conversemos: ¿Qué versículo de la Biblia podrías decir cuando sientas la tentación de desobedecer?

Mayores 10–13

La tentación muchas veces susurra: "Toma el atajo", o: "¿De verdad le importas a Dios?"

Profundicemos: Saber que ya eres amado, ¿cómo te hace más fácil decirle no a un atajo tentador?

💬 Para conversar

¿Qué es lo más difícil para ti a la hora de decir "no", y a quién le podrías pedir ayuda con eso?

🛡️ Defendamos la fe

Hay quienes se preguntan: "Si Jesús es Dios, ¿podía siquiera ser tentado?" Sí. Él se hizo plenamente humano y fue "tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado" (). Eso no es una debilidad en la historia; es la prueba de que de verdad nos entiende y puede ayudarnos. ()

Para papá · Para profundizar

La primera palabra del diablo fue "si eres Hijo de Dios", un ataque directo contra la identidad que el Padre acababa de declarar. El enemigo sigue obrando así: ataca lo que Dios dice que somos. La batalla más profunda contra la tentación, para ti y para tus hijos, no es de conducta sino de identidad; el pecado pierde gran parte de su poder cuando un hijo está seguro de que es amado antes de obedecer. Nota también que Jesús empuñó la Palabra escrita, no sus emociones. Un padre que conoce la Escritura lo suficiente como para responder a las mentiras en el momento le da a sus hijos un arma, no solo un consejo. Atesora la Palabra en tu propio corazón para que esté lista cuando llegue el susurro.

Inspirado en: Tony Evans, Victory in Spiritual Warfare.

Oremos juntos

"Padre, gracias porque Jesús enfrentó toda tentación y nunca pecó. Cuando seamos tentados, recuérdanos que somos amados, llena nuestra boca con tu Palabra y ayúdanos a decirle no a lo malo. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

No lucho contra la tentación para ganarme el amor; lucho porque ya soy amado.