A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 1 · Día 141 de 365

Asómbrate ante sus obras poderosas

Mes 5: Jesús — Dios con nosotros · Adoración en familia

⏱ ≈ 13 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Salmo 107:28–31

28 Claman empero á Jehová en su angustia, y líbralos de sus aflicciones. 29 Hace parar la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas. 30 Alégranse luego porque se reposaron; y él los guía al puerto que deseaban. 31 Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.

Versículo para memorizar

Y temieron con gran temor, y decían el uno al otro. ¿Quién es éste, que aun el viento y la mar le obedecen?Marcos 4:41 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Salmo 47; Salmo 48; Salmo 49; Salmo 50

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 141 de 365 — "¡Pueblos todos, batid las manos!")

Lo esencial

Leamos hoy el sin prisa, porque es el canto que está detrás de la historia que hemos venido viviendo toda la semana. Mucho antes de que Jesús subiera a una barca, el salmista ya cantaba de unos marineros atrapados en la tempestad: "Entonces claman á Jehová en su angustia, y líbralos de sus aflicciones. Hace parar la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas." ¿No te suena conocido? Es exactamente lo que hizo Jesús en el mar de Galilea. El Antiguo Testamento decía que el Señor calma las tormentas, y luego los discípulos vieron a Jesús calmar una con tres palabras. De eso se trata todo este mes: Aquel que hace lo que solo Dios puede hacer ha venido para estar con nosotros.

Por eso este es un día para adorar, para dejar que el asombro se levante y se vuelva alabanza. El versículo 31 nos dice qué hacer con todo lo que hemos visto esta semana: "Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres." Hemos visto a Jesús calmar una tormenta, caminar sobre el agua, sostener a un amigo que se hundía, sanar a un paralítico y alimentar a miles con el almuerzo de un niño. La respuesta correcta no es solo quedar impresionados; es inclinar el corazón y decir gracias. La adoración no es otra cosa que el asombro que ha encontrado su voz. Hoy, deja que tu familia convierta el asombro en adoración, cantando, agradeciendo y recordando juntos quién es este Jesús.

Alrededor de la mesa

Pequeños 3–6

¡Jesús hizo MUCHÍSIMAS cosas maravillosas esta semana! Cuando lo amamos por eso, a eso le llamamos adoración.

Hagámoslo: Cantemos juntos tu canción favorita de Jesús y aplaudamos. ¡Dale gracias por ser tan fuerte y tan bueno!

Medianos 7–9

El dice que Dios "hace parar la tempestad", ¡y eso es justo lo que hizo Jesús! Démosle gracias por sus obras maravillosas.

Conversemos: ¿Cuál de las obras poderosas de Jesús esta semana te asombró más? Dile "gracias" a Jesús por ella en voz alta.

Mayores 10–13

El dice que el Señor apacigua las olas; dice que Jesús lo hizo. Unir esos dos versículos es la manera en que la Biblia nos muestra que Jesús es Dios con nosotros.

Profundicemos: Guía a la familia en un breve tiempo de acción de gracias: nombra tres "obras maravillosas" de Jesús y convierte cada una en una frase de alabanza.

💬 Para conversar

Vayamos uno por uno alrededor de la mesa: completa esta frase — "Jesús, creo que eres asombroso porque…"

🛡️ Defendamos la fe

¿Cómo sabemos que Jesús es verdaderamente Dios y no solo un gran hombre? Observa el patrón: las cosas que el Antiguo Testamento dice que solo el Señor puede hacer —calmar el mar, perdonar pecados, resucitar a los muertos— Jesús sencillamente las hace, por su propia autoridad. Las huellas coinciden. Prepárate para señalarlo con gentileza ().

Para papá · Para profundizar

La adoración en familia no requiere un escenario ni talento musical; requiere un padre dispuesto a guiar a sus hijos al asombro. La meta de hoy no es más información, sino un afecto más profundo; quieres que tus hijos sientan el peso de quién es Jesús, no solo que archiven datos acerca de Él. Cantar juntos es una de las herramientas más desaprovechadas que tienes: lleva la verdad más allá de la cabeza y la mete en el corazón, y va formando los instintos de adoración que tus hijos conservarán toda la vida (). No te preocupes si resulta un poco torpe o desafinado. Lo importante es que papá no se avergüence de adorar a Jesús en voz alta delante de su familia. Deja que vean tu asombro; eso les da permiso para sentir el suyo.

Inspirado en: Tony Evans, Raising Kingdom Kids; Paul Tripp, Parenting.

Oremos juntos

"Señor Jesús, tú haces lo que solo Dios puede hacer: calmas tormentas, sanas a los enfermos y alimentas a los hambrientos. Te damos gracias por tu bondad y por tus obras maravillosas. Te adoramos, porque tú eres Dios con nosotros. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

El Señor que calma las tormentas vino para estar conmigo, así que mi asombro se vuelve adoración.