Pedid, buscad, llamad
Mes 8: Hablar con Dios — La familia que ora · Versículo para memorizar
Lectura de hoy
Leamos juntos: Mateo 7:7-8
7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8 Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá.
Versículo para memorizar
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.”— Mateo 7:7 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Nahúm 1–3
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Dios es bueno, "fortaleza en el día de la angustia".)Lo esencial
Jesús nos regala tres pequeñas palabras que nos enseñan a orar: pedir, buscar, llamar. Fíjate cómo van creciendo en fuerza. Pedir es sencillamente decirle a Dios lo que necesitamos. Buscar es como ir tras algo que de veras anhelamos: nos inclinamos, nos esforzamos, no nos rendimos fácilmente. Llamar es quedarse de pie frente a una puerta y seguir tocando hasta que se abra. Jesús está diciendo: no ores una sola vez para luego encogerte de hombros; sigue viniendo, sigue anhelando, vuelve una y otra vez. Y nos da una promesa hermosa: el que pide recibe, el que busca halla, y al que llama se le abre la puerta (). Dios responde a los que de verdad se acercan a Él.
Justo después de esto, Jesús nos recuerda por qué podemos orar con confianza: si los padres terrenales, que no son perfectos, aun así dan cosas buenas a sus hijos, "¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le piden?" (). Así que orar no es mendigarle a un desconocido tacaño. Es que los hijos le piden a un Padre generoso que se deleita en dar cosas buenas; no siempre lo que escogeríamos en el momento, pero siempre lo que de verdad es bueno. Esta semana, memoricen en familia. Que se vuelva el hábito de tu hogar: pedimos, buscamos, llamamos.
Alrededor de la mesa
Jesús dijo: ¡pide, y Dios te oye! ¡Busca, y hallarás! ¡Llama, y la puerta se abre! A Dios le encanta dar cosas buenas.
Hagámoslo: Toquemos la mesa tres veces y digamos: "¡Pide! ¡Busca! ¡Llama!" Luego digamos el versículo juntos.
Pedir, buscar y llamar van creciendo en fuerza poco a poco. Jesús quiere que sigamos viniendo, que no nos demos por vencidos después de un solo intento.
Conversemos: ¿Qué es algo que has estado queriendo pedirle a Dios? Pidámoselo ahora mismo.
La promesa es para "todo aquel que pide" (v. 8), pero está unida a un Padre bueno que da buenos regalos (v. 11), no a una máquina de deseos que entrega cualquier cosa que pidamos.
Profundicemos: ¿Por qué es buena noticia que Dios dé lo que es bueno en lugar de simplemente lo que pedimos?
💬 Para conversar
¿Qué es algo que tuviste que pedir más de una vez antes de conseguirlo?— ¡Jesús también dice que sigamos pidiéndole a Dios; Él escucha cada vez!
🛡️ Defendamos la fe
¿Acaso no parece a veces que "pedid y recibiréis" no es cierto? Jesús lo explica tres versículos más adelante: el Padre da buenos regalos (). Un buen padre no le entrega a su hijo todo lo que pide, y Dios tampoco. Una oración no respondida tal como la pedimos no es una oración sin escuchar; es un Padre que dice: "Tengo algo mejor".
Para papá · Para profundizar
Cuídate de dos zanjas al enseñar este versículo. Una zanja convierte el "pedid y recibiréis" en una fórmula de "declárelo y reclámelo": una enseñanza de prosperidad que trata a Dios como una máquina expendedora y a la fe como una moneda. La otra zanja, en silencio, deja de pedir por completo, porque nuestras esperanzas quedaron magulladas. Jesús camina por el sendero que pasa entre ambas: pedir con valentía y persistencia, anclados en la bondad del Padre, que se reserva el derecho de responder con sabiduría. Modela eso para tus hijos. Que te oigan orar por cosas grandes con verdadera expectativa, y que te vean recibir un "no" o un "todavía no" con paz, porque confías en Aquel a quien le pediste.
Inspirado en: Tony Evans, The Power of Prayer.
Oremos juntos
"Padre, gracias por decirnos que pidamos, busquemos y llamemos, y por prometer que responderás. Ayuda a nuestra familia a seguir acercándose a ti, confiando en que tú das lo que de verdad es bueno. En el nombre de Jesús, amén."
Puedo seguir pidiendo, seguir buscando, seguir llamando, porque un buen Padre está escuchando.