Jesús nos enseña a orar
Mes 8: Hablar con Dios — La familia que ora · Historia bíblica
Lectura de hoy
Leamos juntos: Mateo 6:5–9; Lucas 11:1
5 Y cuando oras, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en las sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para ser vistos de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su pago. 6 Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público. 7 Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos. 8 No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. 9 Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. — Mateo 6:5–9
1 Y ACONTECIÓ que estando él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos. — Lucas 11:1
Versículo para memorizar
“Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.”— Mateo 6:9 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Jeremías 1–3
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Dios llama al joven Jeremías para que sea su voz.)Lo esencial
Los discípulos vieron a Jesús hacer muchas cosas asombrosas: sanar enfermos, calmar tormentas, alimentar a miles. Pero un día le pidieron que les enseñara una sola cosa: "Señor, enséñanos a orar" (). Se dieron cuenta de que la oración era el pozo secreto detrás de todo lo demás que Jesús hacía, y querían beber de él. Jesús no les entregó un conjuro mágico ni una larga lista de palabras elegantes. Les advirtió que no oraran para ser vistos por la gente, ni que amontonaran frases vacías como si a Dios lo impresionara la cantidad (). La oración no es una función para el público, ni es una máquina expendedora.
Entonces Jesús les dio un modelo hermoso y sencillo que comienza así: "Padre nuestro que estás en los cielos". Apenas dos palabras, y ya aprendemos lo más importante de la oración: estamos hablando con un Padre que ya nos ama, no con un desconocido al que debemos conquistar. Jesús nos muestra que la oración es una conversación verdadera con un Dios real, cercano y lleno de cuidado. No nos ganamos su oído por ser ruidosos o por hablar mucho. Venimos porque somos sus hijos, y a un buen Padre le encanta escuchar la voz de sus hijos.
Alrededor de la mesa
Jesús nos enseñó a hablar con Dios. ¡Podemos llamarlo "Padre nuestro"!
Hagámoslo: Juntemos las manos y digamos juntos, despacito: "Padre nuestro que estás en los cielos".
Jesús dijo que no oremos solo para quedar bien, ni que usemos muchas palabras vacías. Dios escucha tu corazón, no la cantidad de palabras.
Conversemos: ¿Por qué crees que los discípulos querían que Jesús les enseñara a orar?
El Padrenuestro es un modelo del cual aprender, no solo palabras para repetir. Fíjate en que comienza con Dios ("Padre", "tu nombre") antes de llegar a nosotros.
Profundicemos: ¿Qué cambia en tu oración cuando crees de verdad que estás hablando con un Padre, y no con un jefe?
💬 Para conversar
Si pudieras pedirle a Jesús que te enseñara una sola cosa, ¿cuál sería?— ¡Los discípulos eligieron la oración!
🛡️ Defendamos la fe
¿Cómo sabemos que Jesús enseñó esto de verdad? Está registrado en más de un Evangelio (Mateo y Lucas), escrito dentro del recuerdo vivo de testigos oculares que caminaron con Él: justo el tipo de testimonio temprano y múltiple en el que más confían los historiadores.
Para papá · Para profundizar
Fíjate en lo que Jesús no hace aquí: no da una técnica para manipular a Dios ni para garantizar resultados. Da una relación. La primera palabra, "Padre", reformula todo: la oración brota de ser hijos, no de esforzarnos. Tus hijos aprenderán a orar en gran medida al oírte a ti orar, así que deja que te escuchen hablar con Dios como un hijo amado le habla a un buen papá: con sinceridad, sin prisa, sin pretensiones. Resiste la tentación de hacer que la oración familiar suene pulida o "espiritual". El hogar donde papá ora de forma sencilla y frecuente cría hijos que creen que Dios es de verdad accesible.
Inspirado en: Tony Evans, Kingdom Family Devotional.
Oremos juntos
"Padre que estás en los cielos, gracias porque podemos acercarnos a ti como tus hijos. Enseña a nuestra familia a orar, así como enseñaste a tus discípulos. Te amamos. En el nombre de Jesús, amén."
La oración no es una función para el público: es un hijo que habla con un Padre a quien le encanta escuchar.