Oír y hacer la Palabra
Mes 9: Guarda tu corazón — Llegar a ser como Jesús · Versículo para memorizar
Lectura de hoy
Leamos juntos: Mateo 7:24 y Santiago 1:22
24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña; — Mateo 7:24
22 Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos. — Santiago 1:22
Versículo para memorizar
“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña;”— Mateo 7:24 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Esdras 5–7
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Dios mueve los corazones a reedificar su casa, una imagen muy oportuna para una semana que habla de edificar.)Lo esencial
Hoy plantamos hondo en el corazón el versículo de esta semana: "Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña". Fíjate en las dos palabras que sostienen todo el versículo: oye y hace. Jesús las une a propósito. Oír sin hacer es como juntar ladrillos y nunca construir. Hacer sin oír es como edificar a ciegas, sin ningún plano. La persona prudente hace las dos cosas: escucha con atención a Jesús, y luego sale a vivir lo que oyó.
Santiago, el propio hermano de Jesús, dijo exactamente lo mismo con otras palabras: "Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos" (). Esa última frase nos sacude: el que solamente escucha se está engañando a sí mismo. Siente que está creciendo porque oye mucho, pero en realidad no se construye nada. Memorizar es hermoso, pero aun eso puede convertirse en "solo oír" si el versículo se queda en la cabeza y nunca llega a las manos y a los pies. Así que esta semana no aprendamos solo las palabras: escojamos una sola cosa que Jesús dice y de verdad hagámosla. Así es como un versículo se vuelve un fundamento, y no apenas una frase bonita.
Alrededor de la mesa
Nuestro versículo tiene dos palabras muy importantes: ¡oír y hacer! Escuchamos a Jesús, y luego vamos y hacemos lo que Él dice.
Hagámoslo: Pongamos las manos como conchitas junto a las orejas para "oír", y luego hagamos manos ocupadas para "hacer". Digamos el versículo con los gestos.
Santiago dice que si solo oímos y nunca hacemos, nos estamos engañando a nosotros mismos. Escuchar de verdad siempre lleva a hacer.
Conversemos: Cuéntanos de una vez en que alguien te dijo algo bueno para hacer: ¿de qué sirvió oírlo si no lo hiciste?
"Sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos" (). El autoengaño es el peligro de una vida rica en Biblia y pobre en obediencia.
Profundicemos: ¿Cómo puede alguien saber mucha Escritura y aun así estar edificando sobre la arena? ¿Qué cambiaría eso?
💬 Para conversar
¿Cuál es la diferencia entre alguien que dice que va a ayudar y alguien que de verdad ayuda? ¿Cuál de los dos quieres ser tú?
🛡️ Defendamos la fe
Algunos dicen que la fe es solo creer las cosas correctas en la mente. Pero la Biblia une la fe verdadera con la acción: "sed hacedores de la palabra". Esto no es ganarse la salvación; es la prueba de que la semilla está viva. Una fe que nunca cambia tu manera de vivir, dice Santiago, no es fe verdadera en absoluto (), y una vida transformada es una de las evidencias más convincentes de que el evangelio es verdad.
Para papá · Para profundizar
Los versículos para memorizar pueden convertirse, sin que lo notemos, en la forma más pulida de "solo oír" de una familia. Los niños lo recitan a la perfección; todos se sienten espirituales; y nada se edifica. Por eso, guía el siguiente paso. Después de que tus hijos puedan decir , haz en la cena la pregunta del hacedor: "¿Qué es una cosa que oímos de Jesús esta semana y que vamos a hacer esta semana?". Luego vuelve sobre el tema y verifica. Esto es discipulado, no apenas un plan de estudios: les estás enseñando que la Palabra está hecha para salir de la página. Y deja que primero lo vean en ti. Cuando oyes una palabra difícil de la Escritura y la obedeces antes que ellos —pidiendo perdón, perdonando, apagando la pantalla, cumpliendo tu palabra—, aprenden que la Biblia es un fundamento sobre el cual un verdadero hombre edifica su vida, y no un examen que se aprueba.
Inspirado en: Paul David Tripp, Parenting: 14 Gospel Principles.
Oremos juntos
"Padre, gracias por tu Palabra. Ayúdanos no solo a oírla, sino a hacerla, para que nuestras vidas estén edificadas sobre la Roca. Haznos hacedores, y no solamente oidores. En el nombre de Jesús, amén."
Un versículo que solo oigo se queda en mi cabeza; un versículo que hago se vuelve la roca bajo mis pies.