A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar
Volumen 1 · Día 264 de 365

Una fe que resiste la tormenta

Mes 9: Cuida tu corazón — Llegar a ser como Jesús · Por qué creemos

⏱ ≈ 13 min juntos

Lectura de hoy

Leamos juntos: Mateo 7:24-27 y Proverbios 10:25

24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña; 25 Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña. 26 Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27 Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó, y fué grande su ruina. — Mateo 7:24-27
25 Como pasa el torbellino, así el malo no permanece: mas el justo, fundado para siempre. — Proverbios 10:25

Versículo para memorizar

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña;Mateo 7:24 (Reina-Valera 1909)

📖 La Biblia en un año (opcional)

Lectura de hoy: Esdras 8–10

Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (El pueblo de Dios se arrepiente y reedifica su vida sobre su Palabra: justamente la roca que Jesús describe.)

Lo esencial

En la historia que Jesús cuenta, la tormenta no golpea solo al constructor insensato; golpea a las dos casas. La lluvia, los torrentes y el viento azotan también la casa edificada sobre la roca. Seguir a Jesús nunca fue la promesa de que no vendrían tormentas; es la promesa de que, cuando lleguen, no caerás. Proverbios lo dice de la misma manera: "Como pasa el torbellino, así el malo no permanece; mas el justo, fundado para siempre" (). Los tiempos difíciles son como una prueba que revela sobre qué estuvimos parados todo este tiempo.

Esto es parte de por qué creemos. Cuando una fe está edificada sobre Jesús, no se desmorona bajo la presión: se sostiene. La historia lo confirma: cristianos comunes y corrientes han seguido confiando en Dios a través de la cárcel, la enfermedad, la pérdida y hasta la muerte, y su fe ha permanecido firme allí donde todo lo demás cedió. Una religión inventada o una idea agradable suele venirse abajo la primera vez que llega el sufrimiento real. Pero una fe anclada en el Jesús resucitado ha llevado a las personas a través de las peores tormentas de la vida durante dos mil años. Esa clase de firmeza es evidencia: no de que los cristianos sean más fuertes, sino de que la Roca sobre la que están parados es real. No creemos porque la vida sea fácil; creemos porque Jesús nos sostiene cuando nada más puede.

Alrededor de la mesa

Pequeños 3–6

¡Las tormentas llegaron a LAS DOS casas! Pero la casa sobre la roca no se cayó. Jesús nos mantiene en pie cuando pasan cosas que dan miedo.

Hagámoslo: Párate en un solo pie y tambaléate; luego toma la mano de papá o mamá y mantente firme. "¡Jesús es como esa mano fuerte!"

Medianos 7–9

Seguir a Jesús no significa que no habrá tormentas; significa que no caeremos cuando lleguen. La prueba muestra sobre qué estamos edificados.

Conversemos: ¿Qué clase de "tormentas" puede vivir un niño de tu edad? ¿Cómo ayuda confiar en Jesús en medio de ellas?

Mayores 10–13

dice que el justo está "fundado para siempre". Muchas personas solo descubren en qué confiaban cuando los tiempos difíciles lo revelan.

Profundicemos: ¿Por qué una fe que sobrevive al sufrimiento es mejor evidencia que una fe que solo ha sido probada en tiempos buenos?

💬 Para conversar

¿Cuál es la tormenta (de verdad, del clima) más aterradora en la que has estado? ¿Cómo se sintió estar en un lugar seguro y firme?

🛡️ Defendamos la fe

Cuando alguien dice: "Si Dios fuera real, los cristianos no sufrirían", podemos responder con amabilidad: Jesús prometió justamente lo contrario; las tormentas llegan a todos, también a los creyentes (). Lo que Él prometió no fue una vida sin tormentas, sino un fundamento que no se derrumba. El hecho de que incontables creyentes hayan conservado su fe a través de un sufrimiento terrible —incluso con gozo— es una evidencia poderosa de que la Roca es real, y estamos listos para "presentar defensa a todo el que demande razón" con mansedumbre ().

Para papá · Para profundizar

Tus hijos, tarde o temprano, atravesarán una tormenta que tú no podrás detener: la traición de un amigo, un diagnóstico, una duda que los desvele de noche, una cultura que se burle de su fe. No puedes evitar que la lluvia caiga sobre ellos. Lo que puedes hacer, desde ahora, es ayudarlos a edificar hondo. Aquí la apologética importa: una fe que solo ha oído "tú cree y ya" se quiebra ante la primera pregunta difícil, pero una fe a la que se le ha enseñado por qué es razonable confiar en Jesús se dobla y se sostiene. Así que no protejas a tus hijos de toda pregunta difícil: invítalos a hacerlas, y busquen juntos las respuestas firmes como roca. Y modela cómo mantenerte en pie en tus propias tormentas. Cuando tus hijos te vean seguir adorando en una temporada dura, les estás enseñando lo que ninguna lección puede: que esta fe de verdad resiste el peso. El fundamento más profundo que les das no son tus argumentos, sino tu confianza.

Inspirado en: J. Warner Wallace, Cold-Case Christianity.

Oremos juntos

"Padre, gracias porque no nos prometes una vida sin tormentas, pero sí prometes sostenernos a través de ellas. Edifica a nuestra familia hondo sobre Jesús, para que nos mantengamos firmes pase lo que pase. En el nombre de Jesús, amén."

Llévalo contigo

Las tormentas llegan a toda casa, pero la que está edificada sobre Jesús no caerá.