Alabar al Dios fiel de José
Mes 2: El Dios que cumple sus promesas · Adoración en familia
Lectura de hoy
Leamos juntos: Génesis 50:24-26
24 Y José dijo á sus hermanos: Yo me muero; mas Dios ciertamente os visitará, y os hará subir de aquesta tierra á la tierra que juró á Abraham, á Isaac, y á Jacob. 25 Y conjuró José á los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos. 26 Y murió José de edad de ciento diez años; y embalsamáronlo, y fué puesto en un ataúd en Egipto.
Versículo para memorizar
“Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó á bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida á mucho pueblo.”— Génesis 50:20 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Números 9–10
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 58 de 365 — la nube, las trompetas, e Israel poniéndose en marcha.)Lo esencial
El libro de Génesis termina con José, ya anciano, reuniendo a su familia una última vez. No presume de los palacios de Egipto ni de su propio éxito. Más bien dirige la mirada de los suyos hacia adelante, hacia una promesa: "Dios ciertamente os visitará, y os hará subir de aquesta tierra á la tierra que juró á Abraham, á Isaac, y á Jacob" (). Luego les hace prometer que llevarán sus huesos cuando llegue ese día. José muere en un ataúd en Egipto, pero muere adorando, seguro de que el Dios que ha cumplido cada promesa hasta ahora cumplirá también esta. Nunca vio la Tierra Prometida con sus ojos, y sin embargo creyó en ella con todo su corazón.
Por eso hoy es un día para que nuestra familia alabe. Miremos hacia atrás, a lo largo de todo este mes: Dios llamó a Abram y le dio un nombre grande. Dios le dio a Sara un bebé llamado Risa. Dios encontró a Jacob junto a una escalera y le prometió: "Yo soy contigo". Dios convirtió la cisterna de José en rescate para muchos. Ni una sola promesa falló. Ese mismo Dios fiel es el Dios de tu familia esta noche. La adoración es sencillamente la respuesta sincera de nuestro corazón ante un Dios tan digno de confianza: cantar, dar gracias y recordar en voz alta lo que Él ha hecho. No pasemos por encima de esto a las prisas. El Dios de Abraham, Isaac, Jacob y José está cumpliendo sus promesas con nosotros ahora mismo, y un día ciertamente nos "visitará" y nos llevará a casa, tal como lo dijo.
Alrededor de la mesa
¡Dios cumplió cada una de las promesas a la familia de José! Cuando Dios dice que va a hacer algo, siempre lo hace. ¡Cantémosle "gracias"!
Hagámoslo: Cantemos juntos una canción de adoración que nos guste y, al final, demos un gran grito de "¡gracias, Dios!".
José confió en la promesa de Dios sobre la Tierra Prometida, aunque no viviría para verla. ¡Esa es una fe por la que puedes alabar a Dios!
Conversemos: Nombra una promesa que Dios cumplió este mes (con Abram, Sara, Jacob o José). Démosle gracias en voz alta por ella.
José muere "en fe" (), adorando un futuro que no llegará a ver en la tierra, confiado en que la palabra de Dios no falla.
Profundicemos: ¿Qué promesa de Dios estás esperando todavía ver cumplida? ¿Cómo puedes adorarlo antes de que llegue la respuesta, igual que lo hizo José?
💬 Para conversar
Si pudieras llevar una "piedra de recuerdo" para que nuestra familia no olvide algo que Dios hizo este mes, ¿qué diría escrito en ella?
🛡️ Defendamos la fe
¿De verdad sacó Dios de Egipto a la familia de José, tal como lo prometió? Sí, y el resto de la Biblia lo registra: Éxodo cuenta la liberación, y informa que los huesos de José fueron finalmente sepultados en la Tierra Prometida, exactamente como él lo pidió. Las promesas de Dios no son ilusiones; la historia muestra que Él las cumple ().
Para papá · Para profundizar
La adoración en familia no exige talento musical ni un plan pulido: exige un padre dispuesto a levantar a propósito los ojos de su familia hacia Dios. La escena del lecho de muerte de José es un modelo de adoración como recordar hacia adelante: repasar la fidelidad pasada de Dios para confiar en sus promesas futuras. Al cerrar este mes, considera construir en tu hogar un ritmo sencillo de memoria: una canción, un versículo, una pregunta alrededor de la mesa: "¿Qué hizo Dios?". No estás actuando para Dios; estás guiando corazones a responderle. Y la imagen duradera que tus hijos tendrán de la adoración se formará menos por cualquier culto en la iglesia que por si papá dice con alegría: "Démosle gracias a Dios juntos".
Inspirado en: Tony Evans, Raising Kingdom Kids.
Oremos juntos
"Padre fiel, gracias por cumplir cada promesa a Abraham, Sara, Jacob y José, y por cumplir tus promesas con nosotros. Te alabamos como el Dios que nunca falla. Ayúdanos a confiar en ti y a adorarte cada día. En el nombre de Jesús, amén."
El Dios que cumplió cada promesa a José está cumpliendo sus promesas a mi familia hoy.