Por qué la Regla de Oro apunta a un Dios bueno
Mes 5: Vida del Reino (Parte 2) · Por qué creemos
Lectura de hoy
Leamos juntos: Lucas 6:31-36 y Romanos 2:14-15
31 Y como queréis que os hagan los hombres, así hacedles también vosotros: 32 Porque si amáis á los que os aman, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores aman á los que los aman. 33 Y si hiciereis bien á los que os hacen bien, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores hacen lo mismo. 34 Y si prestareis á aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores prestan á los pecadores, para recibir otro tanto. 35 Amad, pues, á vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo: porque él es benigno para con los ingratos y malos. 36 Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. — Lucas 6:31-36
14 Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley á sí mismos: 15 Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, y acusándose y también excusándose sus pensamientos unos con otros; — Romanos 2:14-15
Versículo para memorizar
“Y como queréis que os hagan los hombres, así hacedles también vosotros:”— Lucas 6:31 (Reina-Valera 1909)
📖 La Biblia en un año (opcional)
Lectura de hoy: Job 8-10
Leer toda la Biblia en un año: hazlo cuando tengas tiempo de sobra. (Cerca del Día 137 de 365 — Bildad, el amigo de Job, le da "respuestas" que no son del todo acertadas.)Lo esencial
¿Te has fijado alguna vez en que hasta las personas que no creen en Dios se enojan cuando alguien las trata de manera injusta? Un niño que nunca ha leído la Biblia gritará de todos modos "¡Eso no es justo!" cuando alguien se mete en la fila o le roba su merienda. ¿De dónde viene eso? Todos, en todas partes, parecen saber que a las personas se les debe tratar de cierta forma: con bondad, con honestidad, con justicia. Pablo nos explica por qué en : Dios ha escrito su ley "en sus corazones". Aun las personas que nunca tuvieron una Biblia "muestran la obra de la ley escrita en sus corazones", y su conciencia los acusa o los defiende. La Regla de Oro no es solo una idea ingeniosa que Jesús inventó; es el eco de una ley que Dios grabó en cada corazón humano cuando nos hizo a su imagen.
Esta es una de las razones silenciosas pero poderosas por las que creemos. Si fuéramos solo accidentes —moléculas que chocaron entre sí por casualidad— no habría ningún "deber" real, ningún verdadero bien ni mal, solo lo que a cada quien le diera la gana. Pero todos vivimos como si la bondad fuera de verdad mejor que la crueldad, como si la justicia realmente importara. Ese sentido profundo de "así es como se debe tratar a las personas" es exactamente lo que esperaríamos si un Dios bueno y moral nos hubiera hecho y hubiera puesto su carácter en nosotros. Y Jesús va todavía más lejos: en nos dice que amemos incluso a nuestros enemigos, "porque él es benigno para con los ingratos y malos. Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso". La Regla de Oro apunta hacia arriba: a un Dios bueno que primero nos trató a nosotros mucho mejor de lo que merecíamos, y que ahora nos invita a reflejar su bondad hacia el mundo.
Alrededor de la mesa
Todos saben que ser malo está mal y que ser bondadoso está bien, ¡hasta los niños que nunca han oído de Jesús! ¿Sabes por qué? Porque Dios puso ese saber dentro de nuestro corazón.
Hagámoslo: Pregunta: "¿Es justo quitarle el juguete a alguien?". Cuando digan que no, sonríe grande: "¿Ves? ¡Dios te ayudó a saber eso!".
Dentro de cada persona hay una vocecita llamada conciencia que distingue el bien del mal. La Biblia dice que Dios escribió su ley en nuestro corazón. Esa es una pista de que él es real.
Conversemos: ¿Cuándo has sentido por dentro esa sensación de "uy, eso estuvo mal"? ¿De dónde crees que viene esa sensación?
Si no hay Dios, ¿por qué algo se siente verdaderamente bueno o malo, en lugar de ser solo "lo que yo prefiero"? Nuestro sentido común de la justicia encaja con un mundo hecho por un Dios bueno, no con un mundo de azar al puro acaso.
Profundicemos: Si alguien dice "la moral es solo algo que los humanos inventaron", ¿cómo podrías responder usando el hecho de que todos, en todas partes, siguen gritando "eso no es justo"?
💬 Para conversar
¿Qué fue lo último que te hizo gritar "¡Eso no es justo!"? ¿Por qué tu corazón ya sabía que no era justo?
🛡️ Defendamos la fe
Cuando alguien dice: "No necesitas a Dios para ser bueno; basta con seguir la Regla de Oro." Puedes responder con amabilidad: "Tienes razón en que no hace falta leer la Biblia para conocer la Regla de Oro, y eso es precisamente el punto. ¿Por qué casi toda persona, en todo tiempo y lugar, percibe la misma verdad profunda de que debemos tratar bien a los demás? Un universo puramente accidental no nos debe ningún 'deber'. Pero dice que Dios escribió su ley en nuestro corazón, lo cual explica con exactitud por qué hasta quienes rechazan a Dios siguen sintiendo su fuerza. La Regla de Oro no reemplaza a Dios; apunta hacia él". Luego ofrécela con calidez, no como una victoria: compartimos la misma pregunta, y Jesús es la mejor respuesta ().
Para papá · Para profundizar
Este es el clásico "argumento moral", y C. S. Lewis abrió Mero cristianismo precisamente con él, porque parte de algo que toda persona ya experimenta. Fíjate en su método: no comienza con versículos bíblicos que un incrédulo rechaza, sino con el sentido universal de la justicia: la manera en que dos personas en una pelea apelan ambas a una norma "por encima" de ellas, esperando que el otro esté de acuerdo. Esa norma, argumentaba Lewis, es una pista que apunta a un Legislador. Para tus hijos mayores, sobre todo, esto es un regalo: la fe no es un salto a oscuras contra la evidencia; la ley moral que vibra dentro de su propio pecho es evidencia. Como papá, lo enseñas mejor cuando tomas en serio la conciencia dentro de tu hogar: nómbrala, hónrala y muestra que el mismo Dios que escribió la ley en nuestro corazón también envió a su Hijo para perdonarnos cuando la quebrantamos. Ley y gracia, sostenidas juntas, son el evangelio entero en miniatura.
Inspirado en: C.S. Lewis, Mere Christianity, Book I.
Oremos juntos
"Padre, gracias por escribir el bien y el mal en nuestro corazón, para que sepamos que tú eres real y bueno. Gracias porque eres misericordioso aun con los que no te dan gracias. Haznos misericordiosos como tú, y ayúdanos a señalar a otros hacia Jesús. En el nombre de Jesús, amén."
La justicia que todos sentimos por dentro es una huella del Dios que nos hizo.