La Biblia en un año (opcional)
Seguir a Jesús · Volumen 2
Salmos 25-27
Escuchar en voz alta
Salmo 25 · 1/3El audio de este capítulo aún no está disponible. (descargar MP3)
Salmo 25
1Salmo de David. A TI, oh Jehová, levantaré mi alma.
2Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos.
3Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
4Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas.
5Encamíname en tu verdad, y enséñame; porque tú eres el Dios de mi salud: en ti he esperado todo el día.
6Acuérdate, oh Jehová, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, que son perpetuas.
7De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme á tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehová.
8Bueno y recto es Jehová: por tanto él enseñará á los pecadores el camino.
9Encaminará á los humildes por el juicio, y enseñará á los mansos su carrera.
10Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios.
11Por amor de tu nombre, oh Jehová, perdonarás también mi pecado; porque es grande.
12¿Quién es el hombre que teme á Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger.
13Su alma reposará en el bien, y su simiente heredará la tierra.
14El secreto de Jehová es para los que le temen; y á ellos hará conocer su alianza.
15Mis ojos están siempre hacia Jehová; porque él sacará mis pies de la red.
16Mírame, y ten misericordia de mí; porque estoy solo y afligido.
17Las angustias de mi corazón se han aumentado: sácame de mis congojas.
18Mira mi aflicción y mi trabajo: y perdona todos mis pecados.
19Mira mis enemigos, que se han multiplicado, y con odio violento me aborrecen.
20Guarda mi alma, y líbrame: no sea yo avergonzado, porque en ti confié.
21Integridad y rectitud me guarden; porque en ti he esperado.
22Redime, oh Dios, á Israel de todas sus angustias.
Salmo 26
1Salmo de David. JÚZGAME, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado: confiado he asimismo en Jehová, no vacilaré.
2Pruébame, oh Jehová, y sondéame: examina mis riñones y mi corazón.
3Porque tu misericordia está delante de mis ojos, y en tu verdad ando.
4No me he sentado con hombres de falsedad; ni entré con los que andan encubiertamente.
5Aborrecí la reunión de los malignos, y con los impíos nunca me senté.
6Lavaré en inocencia mis manos, y andaré alrededor de tu altar, oh Jehová:
7Para exclamar con voz de acción de gracias, y para contar todas tus maravillas.
8Jehová, la habitación de tu casa he amado, y el lugar del tabernáculo de tu gloria.
9No juntes con los pecadores mi alma, ni con los hombres de sangres mi vida:
10En cuyas manos está el mal, y su diestra está llena de sobornos.
11Yo empero andaré en mi integridad: redímeme, y ten misericordia de mí.
12Mi pie ha estado en rectitud: en las congregaciones bendeciré á Jehová.
Salmo 27
1Salmo de David. JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
2Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
3Aunque se asiente campo contra mí, no temerá mi corazón: aunque contra mí se levante guerra, yo en esto confío.
4Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
5Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; ocultaráme en lo reservado de su pabellón; pondráme en alto sobre una roca.
6Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: cantaré y salmearé á Jehová.
7Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; y ten misericordia de mí, respóndeme.
8Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová.
9No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira á tu siervo: mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.
10Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.
11Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud, á causa de mis enemigos.
12No me entregues á la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.
13Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.
14Aguarda á Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera á Jehová.
Traducción: Reina-Valera 1909