A Daily DiscipleFormando discípulos en el hogar

La Biblia en un año (opcional)

Seguir a Jesús · Volumen 2

Salmos 38-40

Día 159 de 365 · Reina-Valera 1909

Escuchar en voz alta

Salmo 38 · 1/3
0:00
0:00

Audio: WordProject.org

Salmo 38

1Salmo de David, para recordar. JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.

2Porque tus saetas descendieron á mí, y sobre mí ha caído tu mano.

3No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.

4Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: como carga pesada se han agravado sobre mí.

5Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, á causa de mi locura.

6Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, ando enlutado todo el día.

7Porque mis lomos están llenos de irritación, y no hay sanidad en mi carne.

8Estoy debilitado y molido en gran manera; bramo á causa de la conmoción de mi corazón.

9Señor, delante de ti están todos mis deseos; y mi suspiro no te es oculto.

10Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo.

11Mis amigos y mis compañeros se quitaron de delante de mi plaga; y mis cercanos se pusieron lejos.

12Y los que buscaban mi alma armaron lazos; y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, y meditaban fraudes todo el día.

13Mas yo, como si fuera sordo, no oía; y estaba como un mudo, que no abre su boca.

14Fuí pues como un hombre que no oye, y que en su boca no tiene reprensiones.

15Porque á ti, oh Jehová, esperé yo: tú responderás, Jehová Dios mío.

16Porque dije: Que no se alegren de mí: cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían.

17Empero yo estoy á pique de claudicar, y mi dolor está delante de mí continuamente.

18Por tanto denunciaré mi maldad; congojaréme por mi pecado.

19Porque mis enemigos están vivos y fuertes: y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa:

20Y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno.

21No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí.

22Apresúrate á ayudarme, oh Señor, mi salud.

Salmo 39

1Al Músico principal, á Jeduthún: Salmo de David. YO DIJE: Atenderé á mis caminos, para no pecar con mi lengua: guardaré mi boca con freno, en tanto que el impío fuere contra mí.

2Enmudecí con silencio, calléme aun respecto de lo bueno: y excitóse mi dolor.

3Enardecióse mi corazón dentro de mí; encendióse fuego en mi meditación, y así proferí con mi lengua:

4Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuánto tengo de ser del mundo.

5He aquí diste á mis días término corto, y mi edad es como nada delante de ti: ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)

6Ciertamente en tinieblas anda el hombre; ciertamente en vano se inquieta: junta, y no sabe quién lo allegará.

7Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está.

8Líbrame de todas mis rebeliones; no me pongas por escarnio del insensato.

9Enmudecí, no abrí mi boca; porque tú lo hiciste.

10Quita de sobre mí tu plaga; de la guerra de tu mano soy consumido.

11Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, y haces consumirse como de polilla su grandeza: ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.)

12Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor: no calles á mis lágrimas; porque peregrino soy para contigo, y advenedizo, como todos mis padres.

13Déjame, y tomaré fuerzas, antes que vaya y perezca.

Salmo 40

1Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, é inclinóse á mí, y oyó mi clamor.

2E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

3Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza á nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y esperarán en Jehová.

4Bienaventurado el hombre que puso á Jehová por su confianza, y no mira á los soberbios, ni á los que declinan á la mentira.

5Aumentado has tú, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no te los podremos contar: si yo anunciare y hablare de ellos, no pueden ser enarrados.

6Sacrificio y presente no te agrada; has abierto mis oídos; holocausto y expiación no has demandado.

7Entonces dije: He aquí, vengo; en el envoltorio del libro está escrito de mí:

8El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado; y tu ley está en medio de mis entrañas.

9Anunciado he justicia en grande congregación: he aquí no detuve mis labios, Jehová, tú lo sabes.

10No encubrí tu justicia dentro de mi corazón: tu verdad y tu salvación he dicho: no oculté tu misericordia y tu verdad en grande concurso.

11Tú, Jehová, no apartes de mí tus misericordias: tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.

12Porque me han cercado males hasta no haber cuento: hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta.

13Quieras, oh Jehová, librarme; Jehová, apresúrate á socorrerme.

14Sean avergonzados y confusos á una los que buscan mi vida para cortarla: vuelvan atrás y avergüéncense los que mi mal desean.

15Sean asolados en pago de su afrenta los que me dicen: ¡Ea, ea!

16Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; y digan siempre los que aman tu salud: Jehová sea ensalzado.

17Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará de mí: mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.

Traducción: Reina-Valera 1909