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La Biblia en un año (opcional)

Seguir a Jesús · Volumen 2

Salmos 51-53

Día 163 de 365 · Reina-Valera 1909

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Salmo 51

1Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró á Bathsebah, vino á él Nathán el profeta. TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

2Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.

3Porque yo reconozco mis rebeliones; y mi pecado está siempre delante de mí.

4A ti, á ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos: porque seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio.

5He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.

6He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

7Purifícame con hisopo, y seré limpio: lávame, y seré emblanquecido más que la nieve.

8Hazme oir gozo y alegría; y se recrearán los huesos que has abatido.

9Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades.

10Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11No me eches de delante de ti; y no quites de mí tu santo espíritu.

12Vuélveme el gozo de tu salud; y el espíritu libre me sustente.

13Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; y los pecadores se convertirán á ti.

14Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: cantará mi lengua tu justicia.

15Señor, abre mis labios; y publicará mi boca tu alabanza.

16Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; no quieres holocausto.

17Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

18Haz bien con tu benevolencia á Sión: edifica los muros de Jerusalem.

19Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto ú ofrenda del todo quemada: entonces ofrecerán sobre tu altar becerros.

Salmo 52

1Al Músico principal: Masquil de David, cuando vino Doeg Idumeo y dió cuenta á Saúl, diciéndole: David ha venido á casa de Ahimelech. ¿POR qué te glorías de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua.

2Agravios maquina tu lengua: como navaja amolada hace engaño.

3Amaste el mal más que el bien; la mentira más que hablar justicia. (Selah.)

4Has amado toda suerte de palabras perniciosas, engañosa lengua.

5Por tanto Dios te derribará para siempre: te asolará y te arrancará de tu morada, y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah.)

6Y verán los justos, y temerán; y reiránse de él, diciendo:

7He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, sino que confió en la multitud de sus riquezas, y se mantuvo en su maldad.

8Mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios: en la misericordia de Dios confío perpetua y eternalmente.

9Te alabaré para siempre por lo que has hecho: y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.

Salmo 53

1Al Músico principal: sobre Mahalath: Masquil de David. DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: no hay quien haga bien.

2Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, por ver si hay algún entendido que busque á Dios.

3Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.

4¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? que comen á mi pueblo como si comiesen pan: á Dios no han invocado.

5Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: los avergonzaste, porque Dios los desechó.

6¡Oh quién diese de Sión saludes á Israel! En volviendo Dios la cautividad de su pueblo, gozarse ha Jacob, y alegraráse Israel.

Traducción: Reina-Valera 1909